La temporada de pesca arranca el 1 de abril y se amplía hasta fin de agosto

Pescador en el primer día de la temporada del año pasado. :: d.uriel/
Pescador en el primer día de la temporada del año pasado. :: d.uriel

LA RIOJA

logroño. La temporada de pesca se alargará este año hasta finales de agosto, aunque la segunda quincena solo se permitirá la pesca sin muerte, informó el Ejecutivo. El 1 de abril arrancará en La Rioja la nueva temporada de pesca que, este año, se alargará dos semanas más, hasta el 30 de agosto, aunque la última quincena de ese mes únicamente se podrá practicar la pesca sin muerte.

El Boletín Oficial de La Rioja publicó ayer la Orden que regula las normas y periodos hábiles en un año en el que, a pesar de la climatología adversa y la escasez de agua de los ríos, los muestreos han evidenciado una mejora en el estado de las poblaciones trucheras después de dos temporadas muy negativas.

Una de las novedades es la equiparación de las fechas de apertura y cierre de los dos grandes embalses de gestión libre, Ortigosa y Mansilla. En ambos se podrá pescar del 18 de marzo al 30 de septiembre, con una talla mínima de 30 centímetros, y con un máximo de tres truchas por pescador y día.

En cuanto a los cotos intensivos, la gestión iniciada el año pasado en Anguciana aconseja un cambio de modelo a un coto intensivo exclusivamente de pesca tradicional, manteniéndose La Grajera y El Perdiguero como cotos de ciprínidos.

En la próxima temporada se ampliarán levemente las zonas habilitadas para la pesca del cangrejo señal; de este modo, en el Iregua se podrá coger hasta la presa de río Antiguo, y en el Najerilla hasta la presa del canal de margen derecha.

Por otro lado, en la nueva campaña de pesca habrá pequeñas variaciones de aperturas y cierres en diferentes tramos. Entre ellas, el cierre anticipado de algunas aguas de montaña (una semana antes).

Además, se mantiene la rotación de vedados y se varían los límites de algunos de ellos, como el río Cárdenas, vedado ahora desde su nacimiento hasta el puente de Urre, y todos sus afluentes, y el río Tobía, vedado aguas arriba del casco urbano de Tobía y todos sus afluentes.

La orden recoge una pequeña flexibilización en el uso de peces artificiales, ya que permite llevar dos anzuelos simples sin arponcillo; aunque hay varias excepciones. En aguas ciprinícolas, sin embargo, no hay restricciones al uso de anzuelos con muerte, ya sean peces o cucharillas.

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