El Teléfono del Menor atendió 17.954 llamadas en 2017, un 29,89% que en 216

El Teléfono del Menor atendió 17.954 llamadas en 2017, un 29,89% que en 216

El Teléfono ANAR gestionó 109 llamadas de orientación especial, de las cuales 77 fueron de mayor urgencia, gravedad y complejidad

Roberto G. Lastra | EFE
ROBERTO G. LASTRA | EFELogroño

El Teléfono del Menor en La Rioja atendió 17.954 llamadas en 2017, un 29,89 % más que en 2016 y un 88 % más que en 2015; y, del total, 109 fueron de orientación especial y, de ellas, 77 fueron de mayor urgencia, gravedad y complejidad, que requirieron, en algunos casos, la intervención policial.

La directora general de Servicios Sociales, Celia Sanz; y la directora del Teléfono ANAR, Diana Díaz, han presentado hoy en Logroño, en una rueda informativa, el balance de la actividad del Teléfono de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgos, entre las que predominaron las consultas sobre violencia intrafamiliar.

El año pasado se registraron 109 llamadas que precisaron una valoración psicológica y que pudieron necesitar posibles intervenciones o derivaciones a los departamentos social o jurídico.

La mayoría de estas llamadas se debe derivar a un recurso externo, según Sanz, quien ha detallado que, de estas 109 llamadas, se detectaron 77 casos cuya urgencia, gravedad y complejidad requirió una orientación compleja, una derivación a los recursos sociales de infancia o una intervención con Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Sanz ha explicado que casi la mitad de los casos atendidos en 2017 se debieron a algún tipo de violencia contra los niños, como maltrato físico, psicológico, abandono, agresiones, violencia de género y violencia escolar.

Díaz ha detallado que la violencia en cualquier de sus formas fue el principal motivo de consulta en un 40,1 % de los casos recibidos por la línea de niño y del adolescente y un 45,2 % de las atendidas por la línea de adulto y la familia.

Además, dentro de los diferentes tipos de violencia que sufren los menores, las situaciones de maltrato, ya sea físico o psicológico, son cada vez más frecuentes, dado que los menores de edad han consultado por este motivo en un 22,8 % de los casos y, en el caso de los adultos, se detecta esta consulta en el 30,9 % de los casos.

«El maltrato físico y psicológico es el más frecuente, supone uno de cada tres casos, es muy complicado de visualizar y, en muchos casos, este tipo de conductas se da en el propio entorno familiar, produciendo un gran sufrimiento a los menores», según la directora general.

A ello, Díaz ha añadido que la violencia intrafamiliar es «invisible y silente», por lo que es difícil llegar a ella, para lo que ha pedido la colaboración del entorno familiar del menor.

El 25,6 % de los casos atendidos se refirió a problemas de comunicación del menor con quienes convive y, de los casos consultados calificados como urgentes, la urgencia fue media en el 53,2 % y alta, en el 25 %; mientras que, en los casos graves, la gravedad fue alta en el 40 % y media, en el 38 %.

El principal grupo de edad que el año pasado accedió a la línea telefónica del niño y del adolescente fue el de 16 y 17 años, que representó el 37,1 % de los casos; seguido del de 14 y 15 años, con un 28,7 %; y el de 10 y 11 y 12 a 13 años, con un 34,2 % de los casos recibidos en La Rioja en 2017.

En lo línea telefónica de adulto y familia, el 26,2 % de los casos atendidos se refirieron a casos relacionados con menores de cero a siete años.

La directora general ha insistido en la importancia que tiene el Teléfono del Menor para ofrecer a este colectivo apoyo y ayuda personal para resolver, a través de sí mismos, de adultos de su entorno o de profesionales, aquellas situaciones de riesgo en las que están inmersos.

En la mayoría de las llamadas recibidas, los orientadores telefónicos tienen que realizar una labor de contención emocional, informan sobre el servicio, sobre algún recurso o tema en particular o son aproximaciones al teléfono.

Sanz ha resaltado «la alta profesionalidad del equipo que atiende este servicio», que está formado, sobre todo, por psicólogos, trabajadores sociales y abogados, «todos ellos con conocimientos acreditados en materia de familia e infancia».

La directora del Teléfono ANAR, Diana Díaz, ha afirmado que «la violencia hacia los niños y adolescentes es un hecho cotidiano y real», como se constata en las llamadas que reciben; y ha insistido en que «un niño escuchado es un niño salvado».

«La adolescencia -para Sanz- es, en muchos casos, una edad en la que es relativamente habitual que existan problemas de comunicación intergeneracional» y, por tanto, «muchos jóvenes sienten que no tienen en su entorno a quién acudir, con quien compartir sus problemas personales o a quién pedir ayuda en casos más graves, y este teléfono les ofrece un espacio seguro en el que poder expresarse».

Por ello, es importante también este servicio, que es gratuito, confidencial y que funciona 24 horas al día, al que pueden llamar menores y adultos que necesiten información u orientación sobre el caso concreto de un menor.

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