Sólo cuatro de cada diez riojanos responden a la invitación a chequear si padecen cáncer de colon

Valladolid y Sacristán, ayer en las instalaciones del San Pedro. :: J.r./
Valladolid y Sacristán, ayer en las instalaciones del San Pedro. :: J.r.

La participación, que contrasta con el alcance del programa del cribado de cáncer de mama (85%), ha permitido detectar de forma precoz más de 190 procesos oncológicos

Teri Sáenz
TERI SÁENZLogroño

Advertir con suficiente antelación un cáncer o la posibilidad de desarrollarlo constituye una de las herramientas más eficaces para abordarlo. Consciente de esa realidad, la Consejería de Salud lleva desarrollando desde hace años programas de cribado para la detección precoz de algunos de los tumores con mayor incidencia en la comunidad autónoma. Sin embargo, la voluntad de la Administración por implicar a los potenciales afectados no siempre es igualmente correspondida.

El plan implementado desde el 2010 en La Rioja en el caso del cáncer de colon confirma ese tenue eco. De las 124.543 cartas enviadas invitando a participar en forma de citaciones, reinvitaciones y sucesivas a los riojanos incluidos en el rango de 50 a 74 años (en España se limita a los 69) sólo han participado finalmente 47.455 ciudadanos. O lo que es igual, un escueto 40% que es incluso menor entre los más jóvenes aunque más adelante mejora la ratio. En los menores de 55 años la respuesta ronda el 33%, mientras que los mayores de 69 el alcance medra hasta el 63%.

En cifras

1.998 lesiones premalignas logró detectar el programa de cáncer de colon.

3,5 años se adelanta el diagnóstico de cáncer invasivo con el cribado.

El dato de los resultados obtenidos entre quienes han participado en el programa es también una llamada a quienes lo obvian. Según la información facilitada por el departamento que dirige María Martín, las pruebas de cribado han permitido detectar en la región hasta ahora 193 procesos oncológicos además de 1.998 lesiones premalignas, pudiendo así establecer en la mayoría de los casos una pauta terapéutica antes incluso de que la enfermedad pueda presentar los primeros síntomas. Y es que, como remarcan los profesionales sanitarios, el cribado adelanta el diagnóstico de cáncer invasivo en 3,5 años. Una circunstancia que conlleva una disminución tanto de la incidencia a medio y largo plazo, ya que los adenomas que se quitan no evolucionarán a cáncer, como de la mortalidad, dado que detecta lesiones más precoces.

Implicación femenina

La tibia respuesta que por ahora registra el programa de cribado de cáncer de colon en La Rioja contrasta con el éxito de las campañas implementadas con el mismo objetivo de advertir precozmente virtuales cuadros de cáncer de mama. Sólo en el 2016 (el plan está en funcionamiento desde 1991) este servicio atendió a 26.909 riojanas, de las cuales 17.960 acudieron cumpliendo con la cita cursada por la Consejería de Salud para aquellas potenciales pacientes cuya edad se sitúa en la horquilla de los 45 a los 69 años. Además, un total de 8.949 fueron tratados por la Unidad de Mama del San Pedro. Una respuesta del 85% que duplica así prácticamente el alcance del otro plan con mayor raigambre. De las participantes en el programa, el 6,92% fueron citadas de nuevo para completar el estudio.

Si la precocidad en la detección es un factor determinante para encarar cualquier cáncer, una mamografía en el momento preciso es vital por cuanto la posibilidad de curación llega prácticamente al 100% si las lesiones aún no han afectado a ganglios u otros órganos.

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