«La socialdemocracia debe basarse en partidos democráticos de participación»

César Luena, secretario general del PSOE riojano. :: justo rodríguez/
César Luena, secretario general del PSOE riojano. :: justo rodríguez

César Luena Doctor en Historia / Secretario general del PSOE de La Rioja | Luena presenta esta tarde el ensayo 'Partidos políticos, democracia y cambio social' que ha escrito con José Félix Tezanos

JOSÉ A. DEL RÍOLOGROÑO.

«Los partidos no son un fin en sí mismo ni un lugar para experimentar vivencias democráticas, sino que son instrumentos de acción que tienen que ser ágiles y eficaces». La reflexión pertenece a José Félix Tezanos (catedrático de Ciencia Política y Sociología, exsecretario de Formación del PSOE, histórico del 'guerrismo' y uno de los arquitectos del proyecto político de Pedro Sánchez) y a César Luena (doctor en Historia, secretario general del PSOE de La Rioja y exsecretario de Organización federal), autores al alimón de la obra Ed. Biblioteca Nueva)El ensayo reflexiona sobre el nuevo paradigma que condiciona el presente y, sobre todo, el futuro de las organizaciones políticas. Y se asoma sin complejos al debate sobre el declive de la socialdemocracia.

César Luena, que será introducido por el catedrático de Historia Moderna de la Universidad de la Rioja José Luis Gómez Urdáñez, presenta esta tarde el libro en Logroño (Espacio Santos Ochoa, 19,30 horas).

- ¿La socialdemocracia se conjuga sólo en pasado o aún tiene futuro? ¿Por dónde pasa su supervivencia?

- Desde la exitosa experiencia del pasado, la socialdemocracia se proyecta al futuro. ¿Por dónde? Por su renovación: en la oferta de sus proyectos y en la gestión en los gobiernos, por la estrategia de sus partidos, y también, como tratamos en el libro, a través de la profundización democrática de sus organizaciones, contando con tres ingredientes con los que obtener de nuevo el éxito: la transparencia, la participación y la ejemplaridad.

- ¿Ha sido el cambio social realmente el que ha dejado 'tocados' a los partidos socialdemócratas de toda Europa o ha sido el vicio acomodaticio de esos partidos el que les ha llevado a semejante deriva?

- El cambio social y su origen principal: la crisis económica. Esta situación ha derivado en una triple crisis para la democracia: de credibilidad, de legitimidad y de representatividad. El vicio al que usted se refiere no ha existido, pero sí un incumplimiento electoral que fracturó gravemente los niveles de confianza con el electorado.

- Una curiosidad, ¿cómo debería ser hoy un partido verdaderamente socialdemócrata?

- Debe hacer lo que ha hecho siempre: adaptarse a la realidad y mejorar su papel insustituible de representación de una mayoría social. Ya no hay cabida para los partidos de masas, la socialdemocracia debe basarse en partidos democráticos de participación.

- ¿Los ciudadanos se han alejado de los partidos tradicionales o han sido los partidos los que lo han hecho de los intereses de los ciudadanos?

- La fractura tiene varias causas, pero es evidente que, en el caso de la socialdemocracia (que es el que más se estudia en el libro), el electorado ha buscado una reacción clara a su izquierda apostando por la abstención o por otras formaciones supuestamente de izquierdas.

- Dicen en su libro que el empeño de la pelea contra la corrupción puede implicar «el riesgo de caer en la exageración y en una insuficiente discriminación en casos concretos», pero ¿no sería mayor el riesgo de dejar que la corrupción siga larvando el sistema?

- Estoy completamente de acuerdo con usted. De hecho, en la parte en la que exhibimos las decisiones que el PSOE adoptó entre 2014 y 2016 ponemos el código ético como ejemplo de lucha implacable contra la corrupción. Los corruptos no deben durar ni un minuto en las organizaciones. Ni un minuto.

- Las tecnologías de la información y la comunicación y la globalización, ¿juegan a favor o en contra del fortalecimiento de la democracia como concepto?

- Como cualquier avance técnico y tecnológico en la historia, depende de su utilización. Hoy nos enfrentamos a la posverdad, que es el prefascismo como dice Snyder, y a los ciberataques y los hechos alternativos. Es decir, determinada aplicación práctica es evidente que no juega a favor de la democracia como concepto. Ahora, es sin duda una fórmula para mejorar la participación, la transparencia y la información, claves en cualquier sistema democrático. Si hacemos el balance, yo diría que a favor.

- El penúltimo capítulo del libro trazan las líneas que debería seguir el PSOE para construir el nuevo tiempo político y para afrontar el complejo futuro que tiene por delante. ¿En qué principios se resumen esas claves?

- Como ha podido leer, nos referimos sobre todo a cuestiones organizativas y de funcionamiento. Las principales serían: favorecer la militancia de los jóvenes a través de la introducción en la estrategia de causas concretas por las que comprometerse y figuras flexibles de afiliación, adaptarnos a los nuevos ritmos y dinámicas de los movimientos sociales y actualizar el funcionamiento en las ciudades, sobre todo en las conocidas como grandes ciudades.

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