«Somos el sector de la sociedad con más transparencia y sometido a más controles»

Beatriz Lacasa Ibaibarriaga, en la sede logroñesa de la Coordinadora de ONG Desarrollo. :: /Jonathan Herreros
Beatriz Lacasa Ibaibarriaga, en la sede logroñesa de la Coordinadora de ONG Desarrollo. :: / Jonathan Herreros

«Sería una injusticia terrible que 30 años de cooperación se puedan desprestigiar por la actuación de unos pocos», defiende Beatriz Lacasa, presidenta de la Coordinadora de ONG Desarrollo de La Rioja

Roberto G. Lastra
ROBERTO G. LASTRALogroño

Entre la preocupación por la respuesta social a la revelación de diversos casos de abuso, acoso sexual y comportamiento inadecuado por parte de personal de Oxfan y de Médicos Sin Fronteras y la confianza en la autorregulación y los férreos sistemas de control del sector, Beatriz Lacasa Ibaibarriaga (Pamplona, 1975), presidenta de la Coordinadora de ONG Desarrollo de La Rioja (CONGDCAR) desde marzo pasado, pide que «no se juzgue a un sector completo, 31 entidades en La Rioja, y 30 años de trabajo de muchísimas personas por el comportamiento de unas personas concretas».

- ¿Cómo se han recibido en la Coordinadora la revelación de los escándalos protagonizados por algunas miembros de Oxfan Intermón y de Médicos Sin Fronteras?

- Desde la Coordinadora siempre hemos trasladado una condena expresa y absoluta a cualquiera de esas prácticas. Aunque sí recibes este tipo de noticias con preocupación, tampoco hay que olvidar que desde que ocurrieron esos hechos han pasado ya casi ocho años y desde entonces se han adoptado protocolos y medidas para evitar este tipo de casos.

«Somos organizaciones formadas por personas y esa es una lacra que por desgracia la tenemos en nuestra sociedad» Abusos y acoso

«En el 2012 se aprobó un código de conducta obligatorio para todas las ONG, que va incluso más allá de lo que exige la ley»

- El problema es que cuando el daño está hecho la mancha no es fácil de limpiar y puede durar años...

- Sí, pero tenemos que ser conscientes de que esa mancha existe en toda nuestra sociedad y precisamente nuestro sector es uno de los que ha tomado medidas muy exigentes con su personal y sus voluntarios para evitar estos casos. Somos quizá el sector que mayor control está desarrollando, pero, claro, somos organizaciones formadas por personas y esa es una lacra que, por desgracia, la tenemos en nuestra sociedad. Insisto, tenemos controles y medidas que están incluso por encima de lo que exige la ley. Somos el sector que más transparencia puede acreditar, tenemos códigos de buen gobierno y códigos de conducta muy exhaustivos.

Beatriz Lacasa

- Aunque es injusto, porque son casos aislados y prácticas de una minoría, lo cierto es que ponen en riesgo, además, el prestigio de todas las organizaciones, no solo de la señalada, y, en la práctica, años de trabajo y esfuerzos, ¿no?

- Sí, es así, somos un sector en continua vigilancia. Pero no se puede juzgar por el comportamiento de unas personas concretas a un sector completo y a 30 años de trabajo de muchísimas personas. Sería una injusticia terrible que 30 años de cooperación por parte de tantas entidades y tanto voluntariado, tantas miles de horas de trabajo que han transformado la vida de millones de personas en todo el mundo se puedan desprestigiar o poner en tela de juicio por la actuación de unas pocas personas. Eso para mí sería lo más triste y lo más grave.

- ¿Qué ha fallado? ¿No existen los controles internos y externos suficientes?

- Bueno, insisto, estamos hablando de algo que pasó hace casi diez años en Haití y desde entonces, sin conocer esos casos, ya se reforzaron los controles porque somos un sector especialmente exigente en la autorregulación. En el 2012 se aprobó el código de conducta de las ONG, que va incluso más allá de lo que exige la ley y que es obligatorio para todas las organizaciones que están integradas en la coordinadora nacional y en las coordinadoras autonómicas.

- Lo de Oxfan Reino Unido en Haití fue en el 2010, pero algún caso de abuso detectado en Médicos Sin Fronteras es del año pasado.

- Y se van a seguir dando, por desgracia, mientras esas lacra no se erradique de la sociedad nadie estará libre. No obstante, creo que nosotros somos precisamente uno de los principales motores de cambio y transformación en este sentido. No somos infalibles como no lo es ningún sector de la sociedad, pero hemos mejorado todos los controles necesarios y hemos puesto en marcha todos los medios y la regulación necesaria, más allá de la propia legalidad, para tratar de que no vuelvan a suceder hechos como los que se han conocido.

- Desde el sector, en los últimos días, se ha reclamado que entre las distintas organizaciones se puedan compartir datos sobre trabajadores despedidos por malas prácticas, una posibilidad que, de momento, choca con la Ley de Protección de Datos. ¿Sería un paso adelante en la búsqueda de soluciones?

- No lo sé, ahí el principal problema es que efectivamente choca con la Ley de Protección de Datos, pero también con la protección de las propias víctimas, con lo que pienso que no sería sencilla la reforma legal necesaria.

- ¿Qué otras medidas se contemplan desde la coordinadora de ONG de La Rioja?

- Creo que se han tomado las medidas suficientes en los últimos años y la labor es seguir reforzando ese sistema e involucrar a todos para lograr los resultados que se persiguen. Somos un sector en constante examen y autorregulación y, de hecho, tenemos una comisión de seguimiento del código de conducta por parte de todas las ONG. Somos, sin duda, el sector de la sociedad con más transparencia y sometido a más controles.

- No es el caso, pero en el pasado reciente también se denunciaron desvíos de fondos. ¿Están las malas prácticas económicas mejor c0ntroladas? ¿De qué mecanismos de control hablamos?

- Todas las ONG se someten a auditorias con empresas externas, fiscalizaciones en todo momento de las cuentas, presupuestos y memorias, que, además, son públicas. Este es un sector de transparencia total y accesible a cualquiera que esté interesado. Al recibir dinero público tenemos que rendir cuentas también ante las administraciones. Pero además de todo eso, nosotros mismos también nos fiscalizamos porque somos los primeros interesados en la transparencia y buena salud del sector.

- ¿Pueden confiar los riojanos en las ONG que trabajan en la comunidad?

- Por supuesto. Los riojanos pueden tener confianza en el sector, pero tampoco queremos que sea una confianza ciega, sino con espíritu crítico, informándose, conociendo la entidad, participando e involucrándose.

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