El sector judicial, satisfecho al cumplirse un año del nuevo Palacio, aunque pide más juzgados

Fachada principal del nuevo Palacio de Justicia. /Antonio Díaz Uriel
Fachada principal del nuevo Palacio de Justicia. / Antonio Díaz Uriel

Marca considera cubiertas las demandas físicas, pero cree «imperioso» el tercer juzgado de lo penal, uno más de primera instancia y un sexto magistrado en la Audiencia Provincial

Carmen Nevot
CARMEN NEVOTLogroño

El 2 de febrero del 2017 se cerraban por última vez las puertas de la hasta entonces sede judicial de Bretón de los Herreros. El traslado de los funcionarios del Juzgado de lo Penal número 1 de Logroño puso fin a 65 años de historia judicial en pleno corazón de Logroño. Arrancaba una nueva etapa hasta entonces inédita en La Rioja con la centralización de todas las dependencias hasta entonces dispersas.

Precisamente, para todos los operadores judiciales la polarización de los servicios es la mayor ventaja de del nuevo Palacio de Justicia que en su primer año de vida ha celebrado más de 7.000 vistas orales y comparecencias ante el juez y el secretario judicial. Así lo destacan al hacer balance del primer año del nuevo palacio que se instaló en el antiguo cuartel de Murrieta.

«Se ha mejorado la coordinación, pero hemos perdido el centro» Enrique Stern | Fiscal superior

«Que estén todas las sedes en un edificio es beneficioso para todos» José María Cid Monreal | Decano de los abogados

«Se ha ganado en discreción en todos los actos procesales» Teresa Zuazo | Decana de los procuradores

«Ha habido problemas de los que ya habíamos advertido» Alberto Herrerís | CSIF

«Es una instalación moderna con una inversión importantísima en justicia de calidad» Javier Marca | Presidente del TSJR

Para la mayoría, los pros superan a los contras y los inconvenientes son trasladados a la comisión mixta de coordinación, que integran la Comunidad Autónoma y la sala de gobierno del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja (TSJR), para tratar de poner solución a las reclamaciones tanto ciudadanas como de los trabajadores. Hasta el momento, según explica Javier Marca, presidente del TSJR, los problemas expuestos en este foro «han sido menores, aunque para quien le afectan no son menores». Son temas relacionados con la climatización o accesibilidad, aunque en la actualidad también se aborda la falta de un salón de actos suficientemente amplio para actos protocolarios que no se contempló en el proyecto inicial. Esta sería «una cuestión presupuestaria y de voluntad política», aunque reconoce que entre ambas instituciones hay un «'feeling' total».

Javier Marca
Javier Marca

Para Marca, quien califica su opinión sobre esta cuestión de «eficacia limitada» porque de Gerona -donde ejercía como magistrado- se trasladó a La Rioja en julio pasado para tomar posesión de su cargo, el palacio es una instalación «moderna con una inversión importantísima en justicia de calidad que está redundando en una mejor protección de los derechos y libertades de los riojanos».

En la práctica lo más positivo de la mastodóntica mudanza, que supuso el traslado de más de 400 empleados y 25 órganos judiciales, es la unificación de todos los servicios en una misma sede, pero también ha supuesto un salto cualitativo el diseño de algunos espacios que favorecen la privacidad como, por ejemplo, en violencia doméstica, donde hay una clara separación entre agresores y víctimas «para que no se tengan que encontrar». Marca también destaca la existencia de una cámara Gesell que «permite reconstituir la prueba y que una víctima, por ejemplo, menor, pueda ser entrevistada por un especialista quien a su vez recibe las preguntas del juez». De este modo, «se evita una nueva victimización de la víctima».

Si bien el nuevo Palacio de Justicia habría puesto fin casi por completo a las carencias físicas y de espacio que arrastraba La Rioja, no ocurre lo mismo con otras reivindicaciones casi históricas. «Hay compañeros que trabajan por encima de sus posibilidades y por eso vamos a seguir pidiendo el Juzgado de lo Penal número 3». Una petición que depende del Gobierno central y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), los destinatarios del resto de demandas de Javier Marca, como un nuevo juzgado de primera instancia que palíe el colapso provocado por las cláusulas suelo, un sexto magistrado en la Audiencia Provincial y el tercer magistrado del TSJR en materia contencioso administrativa. «Es una necesidad imperiosa porque esos órganos jurisdiccionales están por encima de sus capacidades decisorias», apunta.

La vegetación que debía cubrir las paredes está descuidada. :
La vegetación que debía cubrir las paredes está descuidada. : / Antonio Díaz Uriel
El 2 de febrero del 2017 se cerraba la vieja sede judicial.
El 2 de febrero del 2017 se cerraba la vieja sede judicial. / Justo Rodriguez

El fiscal superior de La Rioja, Enrique Stern, coincide con Marca en que una de las principales mejoras ha sido la unificación de las sedes. Las distintas fiscalías se encuentran físicamente en el mismo espacio lo que permite que se reúnan todas las mañanas. Además, ahora existe un despacho para los fiscales en el juzgado de guardia «que es el que se desplaza y no la gente». En definitiva, se ha mejorado la coordinación entre todos, aunque «hemos perdido el centro», apostilla. La mayor carencia es que en el nuevo palacio no se previó una sala de juntas y aunque se acondicionó un despacho, sus reducidas dimensiones no permiten que se pueda reunir la plantilla de fiscales (13 más uno que ejerce las funciones de secretario).

Uno de los cuerpos judiciales con mayor importancia dentro del estamento judicial es el de los abogados, y la valoración de su decano, José María Cid Monreal, es positiva: «de donde estábamos a donde estamos el cambio es sustancial» Y aunque al principio, reconoce, «costó acostumbrarse, algo normal cuando se produce un cambio, el hecho de que estén todas las sedes en un edificio es beneficioso para todos». Una de las principales desventajas es la falta de espacio en algunas salas de vista. «Si hay una parte demandante y otra demandada entonces no hay problema, pero si hay cuatro partes demandadas ahí sí que puedes estar un poco constreñido».

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Los procuradores riojanos, representados por su decana, Teresa Zuazo, comparten la idea de que las instalaciones actuales no tienen comparación con las anteriores, por espacio, capacidad y por «la discreción para llevar a cabo los actos procesales». Subraya la importante inversión para tener un edificio que aglutina todos los servicios y «ello redunda en la comodidad y tiempos de respuesta para el justiciable, el ciudadano, que es el verdadero protagonista.

Para Alberto Herrerías, representante sindical en los juzgados (CSIF), se han producido problemas puntuales, sobre todo con el sistema de climatización, de los que «ya habíamos advertido». También se han registrado inconvenientes en algunos baños y las plantas que rodean el edificio «que decían que iban a servir para modificar la temperatura están muertas». También lamenta las corrientes de aire en el edificio de entrada, aunque es consciente de que la Dirección General de Justicia está intentando mejorar estas cuestiones. Critica que aunque hay más espacio «no hay privacidad en algunos juzgados porque hay gente declarando y se oye de un juzgado a otro».

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