Retirada en Logroño una máquina de estética que podía provocar quemaduras

El aparato, que era una falsificación china, no llegó a funcionar porque la dueña del salón de belleza denunció el caso a la Policía Nacional

LA RIOJA LOGROÑO.

Agentes de la Policía Nacional han intervenido doce aparatos de medicina estética falsos en centros de belleza de once provincias españolas, uno de ellos en Logroño, que no se llegó a utilizar al ser puesto el caso en conocimiento de la Jefatura Superior de Policía de La Rioja por la propia dueña del negocio que había adquirido la unidad.

La investigación policial se puso en marcha después de que, en otra comunidad española, una mujer sufriese quemaduras en su rostro al recibir un tratamiento de belleza destinado al rejuvenecimiento de la piel mediante la aplicación de disparos de luz que regeneran el tejido.

EL PRECIO

En el caso de La Rioja, el aparato fue retirado después de que el pasado mes de septiembre la responsable de un salón de belleza de Logroño acudiese a las dependencias policiales tras desprecintar un aparato de belleza 'Liftinghifu' que había comprado por 11.518 euros. La denunciante, que sospechó tanto por la falta de calidad de la unidad y la claridad en las explicaciones de manejo como por su certificado de garantía y autenticidad, decidió no utilizar el dispositivo y poner el asunto en conocimiento de la autoridad, según explicó ayer a través de un comunicado la Jefatura Superior de Policía de La Rioja.

Mientras, la operación policial prosiguió en el conjunto del país hasta averiguar el origen de la máquina que había causado las lesiones a la mujer herida. Los investigadores descubrieron que el aparato empleado era una imitación de unidades de alta tecnología -de las cuales únicamente hay 30 piezas en el mercado español- cuyo precio ronda los 40.000 euros.

Poco después, el operativo permitió dar con el proveedor, una empresa ubicada en Pontevedra que llevaba más de tres años importando estos aparatos falsos provenientes de China. Una vez que llegaba a España el producto no original, el responsable de la mercantil lo ofertaba en redes sociales y ferias de belleza, convenciendo a los posibles compradores de su originalidad a través de certificados falsos que acreditaban la superación de exigentes pruebas de calidad. De esta manera los propietarios de las clínicas de estética sufrían un engaño al pagar incluso más de 15.000 euros por un producto original cuando en realidad recibían una copia falsa.

Riesgo para la salud

El siguiente paso de los investigadores fue tratar de identificar y localizar las clínicas de estética que habían adquirido alguno de los aparatos falsos fabricado en China, lo que llevó a los agentes a intervenir un total de doce máquinas en once provincias españolas: La Coruña, Cuenca, Albacete, Barcelona, Granada, Málaga, Valencia, Salamanca, Tarragona y Tenerife, además de La Rioja.

Aunque en el salón de estética de la capital riojana no se llegó a utilizar el dispositivo, la mayor parte de los aparatos requisados se encontraban en funcionamiento hasta la intervención policial, lo que supuso un riesgo para la salud de los clientes, además de los efectos provocados a la imagen de las marcas de los centros de belleza compradores. Las máquinas intervenidas están valoradas en más de 100.000 euros.

Al responsable de la venta ilegal, que fue detenido en Pontevedra, se le imputa un presunto delito contra la propiedad industrial y otros de estafa y falsedad documental. Además, los investigadores policiales realizaron dos registros en los que se incautaron de material informático y cartuchos para el funcionamiento de las máquinas falsificadas.

euros abonó el salón de belleza logroñés por un aparato que era en realidad una falsificación de una pieza valorada en 40.000.

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