Un reguero de dolor y destrucción en La Rioja

21-03-2008. Explosivo experimental en Calahorra. Expertos examinan la zona del atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Calahorra, donde ETA probó el nabotol. / A. BARRIENTOS/AP
21-03-2008. Explosivo experimental en Calahorra. Expertos examinan la zona del atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Calahorra, donde ETA probó el nabotol. / A. BARRIENTOS/AP

ETA ha asesinado a lo largo de las seis décadas que abarcan su cruel historia a 15 riojanos | Los terroristas dejaron su macabra tarjeta de visita en una treintena de atentados en la región, dos de ellos mortales, en 1980, con cuatro víctimas

ROBERTO GONZÁLEZ LASTRA

Quince tumbas riojanas -Julio Martínez Ezquerro, Saturnino Sota, Miguel Chávarri, Julián Ezquerro, Carlos Fernández, Joaquín Martínez, Miguel Ángel San Martín, Enrique Cuesta, Rafael Vega, Jesús Blanco, Francisco Javier Fernández, Alejandro Sáenz, José San Martín, Tomás Caballero y Francisco Casanova-, más de 850 asesinados en España, miles de huérfanos, viudas y amputados, millones de sueños rotos y familias reventadas a plomo y metralla... ETA ha muerto, al fin, pero deja tras de sí un legado de barbarie y sinrazón escrito a sangre y fuego, una herencia de 60 años de crueldad.

22-07-1980. El primer atentado mortal. Guardias civiles trasladan el féretro con los restos mortales del teniente Francisco López Bescós, asesinado en Villamediana. Bajo estas líneas, portada del atentado. :: Foto HERCE
22-07-1980. El primer atentado mortal. Guardias civiles trasladan el féretro con los restos mortales del teniente Francisco López Bescós, asesinado en Villamediana. Bajo estas líneas, portada del atentado. :: Foto HERCE

1980 El despertar más cruel

Cuatro muertos en dos atentados

Puerta con puerta con el País Vasco, La Rioja no sufrió los embates del terrorismo de ETA durante las dos primeras décadas de actividad criminal de la organización. Pero llegó la Transición y con ella los denominados 'años de plomo' -66 asesinados en 1978, otros 76 el año siguiente, 98 en 1980...- y la banda situó en su punto de mira a La Rioja. El primer aviso llegó el 11 de julio de 1980 con la colocación de una bomba bajo una torreta de la Electra en el Camino Viejo de Oyón, en Logroño. Pero lo peor estaba por llegar, semana y media después, el 22 de julio, cuando el terrorismo tiñó por primera vez de sangre la región. Una emboscada a un convoy de la Guardia Civil en Villamediana, junto a las obras de construcción de la AP-68, acabó con la vida del teniente Francisco López Bescós. El estallido de las diez cargas de goma 2 causaron además heridas a 34 agentes. Sin apenas tiempo de mudar el luto, la sociedad riojana volvió a verse sumida en el dolor con el atentado más sangriento sufrido por la comunidad. Fue el 3 de noviembre, acababa de anochecer y el corazón de Logroño se estremeció con el estallido, en la calle Ollerías, de un coche cargado de explosivos que mató al comisario de Policía Carlos Valcárcel y a los empresarios Miguel Ángel San Martín y Joaquín Martínez. ETA no dejó acabar 1980 sin otro intento criminal en suelo riojano, en esta ocasión un ataque frustrado con 20 kilos de explosivo contra la sede logroñesa de Bodegas Olarra.

3-11-1980, Masacre en Ollerías. Especialistas examinan el lugar del atentado. :: HERCE
3-11-1980, Masacre en Ollerías. Especialistas examinan el lugar del atentado. :: HERCE

1981-1983 Rosario de bombas

Nueve atentados contra múltiples objetivos

ETA, que eligió La Rioja para liberar, el 14 de abril de 1981, al empresario Luis Suñer previo pago de 340 millones de pesetas, desarrolló en ese trienio una campaña activa de pequeños atentados en la región. En febrero de 1981 lanzó una granada contra las traseras del Gobierno Civil de Logroño; y en mayo, voló dos torretas eléctricas en El Arco de Navarrete. En enero de 1982 su objetivo fue un transformador cerca de Alfaro. Tras nueve meses de ausencia, en octubre volvió a situar en la diana a Logroño, con un doble atentado: el 17 contra la sede del PSOE en Vara de Rey y el 21 contra el Banco Hispanoamericano de Marqués de Murrieta. 1983 registró otros cuatro episodios con la macabra firma etarra: dos en febrero contra sedes del Banco Guipuzcoano; otro en septiembre, con la explosión de un coche bomba en la comisaría de la Policía Nacional de Logroño; y el último, en diciembre, con un explosivo de mediana potencia contra la casa cuartel de Calahorra.

1987

Los GAR reciben su peor golpe

El 14 de julio de 1987ETA atacó un convoy de cuatro vehículos de los Grupos Antiterroristas Rurales (GAR), entonces como ahora con sede en Logroño. Fue el único atentado que tuvo el GAR en su historia. En el convoy viajaban, por una carretera vecinal de Oñate (Guipúzcoa), catorce agentes del Cuerpo. La bomba, activada a distancia al paso del convoy, alcanzó de lleno al todoterreno que encabezaba la marcha, provocando la muerte en el acto del agente Pedro Galnares Barreras y del cabo primero Antonio Ángel Lopez Martínez-Colmenero.

Otros dos guardias civiles resultaron gravemente heridos: Andrés Castillejos Martín, de 31 años, natural de Villanueva del Rey (Córdoba) (y vecino de Logroño), casado y padre de un niño de 8 años, y Antonio Grande Lozano, natural de León de 32 años, soltero, sufrieron choque traumático, fracturas y heridas provocadas por la metralla de pronóstico grave. AMbos eran vecinos de Logroño. Otros diez agentes de la Benemérita, todos ellos acurtelados en la captia riojana, resultaron heridos de diversa gravedad: José Martínez Rodríguez, Agustín Álvarez Belmonte, Francisco Montes Urbano, Benedicto Martín, Pedro Delicado Navarro, Manuel Tejeiro Méndez, Antonio Martínez Hernández, José Rodríguez Chacopino, José Antonio González García y Juan Barreal Fernández.

1988-1989 El retorno

Campaña etarra contra los concesionarios

Sin noticias de la banda entre 1984 y 1987, el verano de 1988 reaparece con varios artefactos contra concesionarios de Renault en Logroño y Haro, una campaña que prosiguió en enero de 1989 contra sendas sedes logroñesas de Renault y Citroën.

20-05-1991, Casalarreina. Las familias de la casa cuartel abandonan su hogar por los daños de la explosión.
20-05-1991, Casalarreina. Las familias de la casa cuartel abandonan su hogar por los daños de la explosión. / Gasco

1991 Dos coches bomba

Una noche milagrosa en Casalarreina

2.35 horas del 20 de mayo de 1991. La paz nocturna de Casalarreina se rompe con un estruendo que retumba en todo el municipio. Junto a la casa cuartel de la Guardia Civil yace un amasijo de hierros de lo que minutos antes era un Renault 9 desintegrado por la explosión de 60 kilos de amonal y nagolita. Pudo ser una masacre, ya que en el interior del edificio se encontraban trece personas, cuatro de ellas niños, pero el atentado solo produjo heridas leves a un agente y cuantiosos daños materiales. La fortuna también se alió en las otras tres intentonas criminales de ese año en la comunidad, todas en agosto: un paquete bomba hirió a cuatro funcionarios en la sede del Gobierno de La Rioja; días después un coche bomba contra el destacamento de la Guardia Civil en el peaje de la AP-68 en Lardero también falla en su objetivo asesino; lo mismo que el artefacto en la vía férrea en Torremontalbo.

17-08-1995. Arnedo. Los terroristas buscaron una masacre en la casa cuartel.
17-08-1995. Arnedo. Los terroristas buscaron una masacre en la casa cuartel. / Fernando Díaz

1995 Otro milagro en Arnedo

Bombas y 12.000 litros de combustible

Como en Casalarreina cuatro años antes, los arnedanos esquivaron la tragedia el 17 de agosto de 1995. El azar torció los planes de los terroristas al ser sorprendidos, cuando colocaban los explosivos en la trasera de la casa cuartel, por una patrulla de la Policía Local que los confunde con simples rateros. La huida de los etarras frustró sus planes: un atentado demoledor con la colocación de 90 kilos de amonal sobre unos depósitos que albergaban al menos 12.000 litros de combustible. Aunque la bomba estalló, sus efectos no fueron los deseados por los terroristas: la recia estructura del acuartelamiento (reforzada con hormigón) impidió daños graves al edificio, aunque sí en numerosos vehículos y viviendas de la zona. Pese a la fortuna, el ataque dejó 40 personas heridas.

1996 Una noche de terror

Temor por Ortega Lara y un carnaval de pesadilla

El 17 de enero de 1996 empezó una cruel pesadilla para el funcionario de la prisión de Logroño José Antonio Ortega Lara y toda la sociedad española que se prolongó durante los 532 de su inhumano cautiverio, enterrado en vida en un pequeño zulo de Mondragón. Ese mismo año, los logroñeses vivieron una noche de Carnaval de terror tras una cadena de explosiones que afectaron a tres entidades bancarias y la cafetería Borgia. Otra bomba estalló en San Asensio días después.

10-06-2001. Logroño. La explosión de los 80 kilos con los que iba cargado el coche bomba arrasó parte de la Torre de Logroño, en la Gran Vía.
10-06-2001. Logroño. La explosión de los 80 kilos con los que iba cargado el coche bomba arrasó parte de la Torre de Logroño, en la Gran Vía. / Ferrnando Díaz

2001 Horror en la Gran Vía

80 kilos de explosivos contra la Torre de Logroño

La capital riojana esquivó también la tragedia en plenas fiestas de San Bernabé del año 2001. Eran las 6.30 horas y comenzaba a despuntar el 10 de junio cuando un Fiat Tempra cargado con 80 kilos de explosivos reventaba a las puertas de la Torre de Logroño. El brutal atentado solo causó heridas a siete personas al haber sido acordonado el lugar minutos antes tras sendas llamadas de aviso por parte de ETA. Sin embargo, la tremenda deflagración destrozó las cinco primeras plantas del edificio de Gran Vía y arrasó un área de más de 300 metros a su alrededor. En total hubo más de 725 afectados y daños valorados en más de 600 millones de pesetas.

9-09-2007. Explosivos con los que ETA pretendía volar la Delegación de Defensa en Logroño. :
9-09-2007. Explosivos con los que ETA pretendía volar la Delegación de Defensa en Logroño. : / Jonathan Herreros

2007 Contra el Ejército

Una bomba fallida con 61 kilos de amonal en Logroño

Tras una pequeña bomba en noviembre del 2005 contra la bodega La Rioja Alta de Haro y la explosión de otro artefacto de escasa potencia en marzo del 2006 entre Logroño y Viana, ETA planea otro gran atentado en el corazón de la capital riojana el 9 de septiembre del 2007: volar la sede de la Delegación de Defensa con un coche bomba cargado con 61 kilos de amonal, pero falló el detonador.

21-03-2008. Explosivo experimental en Calahorra. Expertos examinan la zona del atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Calahorra, donde ETA probó el nabotol. ::
21-03-2008. Explosivo experimental en Calahorra. Expertos examinan la zona del atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Calahorra, donde ETA probó el nabotol. :: / A. BARRIENTOS/AP

2008 Otra vez en Calahorra

Experimentos terroristas en Viernes Santo

El 21 de marzo del 2008, Viernes Santo, ETA volvió a elegir el cuartel de la Guardia Civil de Calahorra para apuntarse una masacre. De hecho, los autores, miembros 'comando Vizcaya', buscaron el mayor daño posible con una bomba doble alojada en dos ollas en el maletero de un Honda Civic y un explosivo reforzante, probado por primera vez, el nabotol, una variante del amonitol compuesta por nitrato amónico y nitrometano. No hubo víctimas, pero sí grandísimos daños materiales.

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