Recursos en el PP, segunda parte

Arrieta, candidata a la presidencia del PP de Haro, exponiendo sus dudas sobre el proceso ante la mesa, el día de la votación. :: c.v.
/
Arrieta, candidata a la presidencia del PP de Haro, exponiendo sus dudas sobre el proceso ante la mesa, el día de la votación. :: c.v.

Los críticos de Haro, Santo Domingo y Lardero llevan sus quejas al comité de garantías regional

J. ALACID

Logroño. El 28 de julio, los afiliados del PP de Haro fueron llamados a votar a su nueva junta territorial. Arrancaba así el proceso de renovación interna, según lo prometido por la cúpula dirigente alumbrada en el congreso de Riojafórum, aplicando el mandato de José Ignacio Ceniceros en la capital de La Rioja Alta como primer hito de un proceso aún inconcluso: falta por votarse en la principal agrupación, Logroño. Aquella elección inaugural resultó pródiga en contratiempos. Lydia Arrieta, candidata derrotada por Alberto Olarte, denunció que la votación estuvo plagada de irregularidades y acabó llevando sus quejas ante la comisión de garantías de su partido a nivel nacional. Todavía no se había constituido ese órgano a escala regional, que finalmente quedó regulado bajo la tutela de José Miguel Crespo. Un procedimiento que encara su segunda fase: la pasada semana, desde la sede del PP riojano se empezó a notificar a los denunciantes que disponían de tres días para confirmar su recurso. Que ahora viaja de Génova a Duquesa de la Victoria.

Así lo confirmó a este periódico la propia Arrieta, quien declinó ofrecer más detalles del estado del su expediente. Tampoco desde la dirección del PP se quiso ofrecer información sobre este particular, más allá de reiterar que el proceso sigue su curso. A través de un portavoz, el partido aseguró que no hay una fecha para cerrar los recursos abiertos, que además de Haro incluyen los casos de Santo Domingo y Lardero, cuyo alcalde, Juan Antonio Elguea, corroboró que ha certificado ante su partido que sigue adelante con su recurso, ahora en el nivel regional. Elguea, que como Arrieta apoyó a Cuca Gamarra en el congreso del pasado año, rechazó hacer más declaraciones.

Más locuaz se mostró Ester Vargas, antigua presidenta del partido en Santo Domingo y exalcaldesa de ese municipio. También en esa localidad se vivieron en septiembre horas de tensión entre las dos candidaturas concurrentes, hasta el punto de que Carlos Barrón, antiguo edil que lideraba la lista crítica con la cúpula, acabó abandonando el PP. Ni siquiera se presentó a las elecciones, donde venció David Mena, candidato del aparato. Barrón se ampara en su baja como militante para justificar que nada sepa sobre su recurso.

«A mí», resalta por su parte Vargas, «me dieron sólo tres días para reclamar». «Me pareció una barbaridad después del tiempo que llevaba esperando», añade. Vargas recuerda que su queja se basó en que, como presidenta, debería haber tenido acceso al listado de afiliados «pero no me lo dejaron ver desde Logroño». Ante esa negativa, acudió a su partido para reclamar esa relación acompañada por un notario «pero tampoco me lo dejaron ver». «Vulneraron todos mis derechos», recalca. El notario se limitó a levantar acta. Vargas no había vuelto a tener noticia, como explica en tono vehemente: «Reclamé por pura dignidad, porque me lo pedía el cuerpo. Mi carrera ha concluido, tengo ya 75 años y no aspiro a nada, ni a ser subsecretaria del Gobierno». Y Vargas, que se confiesa «respetuosa con quien presida el partido, sea quien sea», concluye: «Yo nunca he ido en contra de nadie, pero creo que estamos en democracia, ¿no?».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos