RAJOY O LADY MACBETH

MARTÍN TORRES GAVIRIA

Para comprender bien los acuerdos políticos y que no se tergiversen los mensajes, hay que partir del origen y explicar todo el proceso. Me refiero ¡cómo no! al último acuerdo PNV/PP. El gobierno de Aznar con la Ley 24/1997 ligó la subida de las pensiones al IPC. Y así quedaron hasta que en 2011 comenzó el declive del sistema y el gobierno de Zapatero sacó la Ley 27/2011 en la que alargó la edad de la jubilación a los 67 años, a partir del 2027. Amplió el periodo de la base de cotización para el cálculo de la pensión a 25 años, a partir del 2022. Introdujo los conceptos, pero sin darles forma, del Factor de Sostenibilidad y el Índice de Revalorización de las Pensiones como criterios necesarios para mantener el sistema. Y terminó congelando las pensiones ese año con un IPC del 2,40. Ahí el PSOE gobernaba y les pareció bien, entre otros al diputado Pedro Sánchez. Sin embargo ahora, que no gobierna, exige que se vincule la subida de las pensiones al IPC; justo lo que ellos quitaron. Claro, porque no es lo mismo predicar que dar trigo. Llegó Rajoy y con la ley 23/2013 le dio forma y fondo al Índice de Revalorización, que lo aplicó ya en 2014, y al Factor de Sostenibilidad que estaba previsto entrase en vigor el próximo año 2019. Nos encontramos en 2018 y hay que aprobar los Presupuestos Generales del Estado y como el Partido Popular necesita apoyo parlamentario llega a un principio de acuerdo con Ciudadanos: subidas del 3% a las mínimas y no contributivas; del 1,5% para las menores de 700 euros y del 1% para las de menos de 860 euros; suben la base reguladora de las de viudedad al 54%. Parecía que se habían acabado las rebajas, pero al gobierno le siguen faltando cinco votos, mira por donde, los del PNV. Así que el acuerdo con Cs ya es agua pasada y tenemos más rebajas: todas las pensiones subirán el IPC este año 2018 y el próximo 2019; la base reguladora de las pensiones de viudedad sube al 56% este año y el próximo al 60%. Y la aplicación del Factor de Sostenibilidad se demora hasta el 2023. Primera duda, ¿cómo se va a pagar este incremento de gasto? Solo hay dos respuestas válidas: subir impuestos o reducir gastos. ¿Alguien tiene alguna duda de cuál de las dos opciones se va a aplicar? El PNV que comprometía su apoyo a los PGE solo si se quitaba el 155, se olvida del tema y saca tajada. Queda bien ante sus pensionistas, pero con nuestro dinero. El Cupo Vasco no paga las pensiones y tienen un déficit en la Seguridad Social de 3.300 millones de euros que van a cuenta de la caja única del Estado. ¿Y Rajoy? En sede parlamentaria el 14 de marzo defendía la aplicación de la ley del 2013 como la única manera de preservar la sostenibilidad de nuestro Sistema de Pensiones. ¿Qué ha pasado? ¿Ya no corre peligro? ¿Mentía antes o ahora? Alguien tiene que decir la verdad, y no esperemos que lo hagan los políticos porque ellos solo trabajan a corto plazo para las próximas elecciones y no para las próximas generaciones. Me alegro enormemente por los pensionistas actuales, pero me preocupa la viabilidad del sistema para las próximas generaciones. Sobre todo a partir del 2025 que comienzan a jubilarse los de la generación del baby boom. Lo importante no es solo la revalorización actual, sino la sostenibilidad del sistema.

La obsesión de Lady Macbeth era ser reina y su ambición de poder le llevó a incitar a su marido al asesinato, a la deslealtad y a la traición. En la línea política Rajoy es Lady Macbeth, le importa un bledo lo que le pase a su partido y el futuro de las pensiones. Ha vendido su alma al diablo solo por la ambición de seguir en el poder unos meses más. Un buen gobernante les dice a los ciudadanos la verdad aunque duela y Rajoy, al estilo romano, le ha dado al pueblo pan y circo. Lo malo es que se trata de pan para hoy y hambre para mañana. Lady Macbeth terminó suicidándose, y me temo que Rajoy lleva políticamente el mismo destino para él y su partido.

Martín Torres Gavíria

Twitter @MTorresGaviria

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