Queridos Reyes Magos

Lienzo 'Adoración de los Reyes Magos', obra de Velázquez
propiedad del Museo del Prado. ::
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Lienzo 'Adoración de los Reyes Magos', obra de Velázquez propiedad del Museo del Prado. ::

«La esperanza es el sueño del hombre despierto», ARISTÓTELES

JORGE ALACID

Tertulias navideñas, sometidas al sopor que emana de la exagerada ingesta, dominadas en todo el arco político por el mismo patrón: la incertidumbre. ¿Qué pasará? Qué ocurrirá en la arena pública a escala local, regional y nacional. Incluso a nivel europeo, porque toca prepararse: en el 2019 habrá elecciones en todos esos ámbitos, que incluso admiten una lectura en clave riojana, la duda de si repetirá Esther Herranz en puesto de salida. La idea dominante lo descarta. Pero nunca se sabe. La política es el juego de las carambolas. Amigos del raciocinio, abandonad toda esperanza.

Porque, por ejemplo: quién le hubiera dicho a José Ignacio Ceniceros que afrontaría una nueva visita de los Reyes Magos en el Palacete, momento cumbre de la agenda gubernamental. Esa mañana de esplendor informativo, cuando los periodistas son convocados a la sede del Gobierno para saber qué les rogará a sus Majestades de Oriente el presidente, así Pedro Sanz como el actual inquilino. El año pasado, Ceniceros tal vez se pasó. Les pidió demasiados regalos. Nada menos que «el fin del terrorismo»: en efecto, era toda una carta a los Reyes Magos. También les solicitó que impulsaran «la consolidación de nuestro crecimiento económico», confiado seguramente en sus superpoderes. «Y que nuestra región gane en competitividad, genere riqueza y bienestar y cree más y mejor empleo», añadió en su misiva.

Todo un programa de gobierno que rebasa los mágicos talentos de Melchor, Gaspar y Baltasar. Que entran bajo la tutela directa del Consejo de Gobierno, hacia cuyos miembros Ceniceros debería dirigir sus deseos. Claro que alguna de esas cuestiones no dependen de él en exclusiva: tiene alguna competencia cercenada, puesto que sigue sin controlar el conjunto de su propio partido. Por más que sostenga su timón, no ha logrado sofocar los focos rebeldes, lo cual añade desgaste a la tarea de gobernar.

Tampoco dependen del Ejecutivo cuestiones que exceden su competencia. Algunas que provienen de Madrid, por poner otro ejemplo, le ayudan poco. No parece que el Gobierno de su gemelo Mariano Rajoy se distinga por el dinamismo que se le supone al titular de Moncloa, con feas consecuencias para La Rioja, que ha encontrado ayuda en su ministro de Fomento: las ambiciones de Íñigo de la Serna, su pretensión de quedar bien con todo el mundo, sirven de momento para rectificar sus iniciales y nocivos planes ferroviarios y aceptar el enlace hacia Castejón como la vía natural de la conexión riojana por tren. Claro que será a diez años vista, lo cual aun empeora aquel desolador augurio de su predecesora, Ana Pastor, quien situó la llegada del AVE a La Rioja... en el 2024. Debía ser su propia carta a los Reyes Magos.

Tampoco ayuda a Ceniceros que el liderazgo interno que Rajoy exhibe por Génova haya vivido días mejores. Y que el débil pulso que transmite el PP español obligue a su presidente, como ya se anuncia, a anticipar los plazos en la designación de candidatos locales y regionales a los comicios del año próximo. Según Ceniceros, y lleva razón, los Estatutos del PP regional señalan como cabeza de lista a su presidente del Gobierno, pero es igual de cierto que las reglas del juego se terminan de redactar en Madrid. Donde en febrero se alteró el guión para que el comité electoral nacional se reserve la última palabra al respecto: pudiera ser, aunque suene marciano, que una organización territorial elija a un aspirante y la sede de Génova le corrija si detecta malas previsiones demoscópicas.

De modo que la carta a los Reyes Magos que escribirá nuestra clase política se llena de lo antedicho: de incertidumbre. De preguntas. Que invocan la magia real, propia de los adivinos. ¿Será Ceniceros candidato como manda la lógica o habrá sorpresa? ¿Se irá Gamarra del Ayuntamiento luego de los ocho años prometidos o revisará ese anuncio? ¿Encontrará rival Andreu en las primarias del PSOE? ¿Será Arraiz su número uno por Logroño? ¿Seguirá Ciudadanos como socio del PP a tiempo completo o coqueteará Ubis (o Baena) con los socialistas? Interrogantes de difícil respuesta.

Más complejo será que los Reyes Magos despejen la duda principal: saber cada cuánto habrá este año nuevo portavoz de Podemos.

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