«El problema es que no compran vino porque no pueden llevarlo en el avión»

C.N. LOGROÑO

Paradójicamente, en Bodegas David Moreno, situadas en Badarán, en plena ruta de la lengua, a escasos kilómetros de San Millán de la Cogolla y de los monasterios de Yuso y Suso, la presencia de turistas en sus instalaciones es simbólica. Apenas representan el 5% de los miles de visitantes que reciben cada año. Así lo explica Gemma Moreno, para quien esta escasa presencia de visitantes foráneos tiene su explicación en que este tipo de turista que viene a La Rioja con intención de ver bodegas elige sobre todo la ruta del vino o la zona de Haro y si les apetece conocer Logroño visitan las del entorno de la capital o incluso las que hay en La Rioja Alavesa.

Asegura que desde Bodegas David Moreno trabajan muy bien el enoturismo aunque sí les gustaría recibir a más extranjeros porque, por lo general, «deja más dinero». «El problema -abunda- es que no compran porque no pueden llevárselo en el avión». En definitiva es un visitante que interesa porque también «es una forma de que te conozca fuera y porque cuantas más visitas se reciban de todos los países, mejor». En cuanto al respaldo de las instituciones para fomentar el turismo extranjero que se embarca en el camino de la lengua, asegura que en su caso concreto no se sienten abandonados por la Administración «ni tampoco sentimos que no nos apoyen», afirma.

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