«Primero tenemos que integrar Enfermería en el campus y sólo entonces podremos plantearnos ciertas cosas»

Rubén Fernández. :: m. herreros
Rubén Fernández. :: m. herreros

C.N. LOGROÑO

El atractivo del grado de Enfermería no es algo excepcional. Cada año arroja las cifras más altas de solicitudes, no sólo en La Rioja sino en un buen número de universidades españolas. Así lo entiende el vicerrector de Estudiantes de la UR, Rubén Fernández, para quien estos estudios, además de ser vocacionales, tienen buena salida laboral, una circunstancia que suele actuar como imán para los estudiantes.

Pero además, en Enfermería, según Fernández, los alumnos que se decantan por este grado suelen ser, por lo general, «gente que se moviliza mucho, no tienen ningún problema de movilidad» y lo mismo que solicitan una plaza en La Rioja hacen el mismo trámite en otras universidades repartidas por la geografía española. De acuerdo con sus datos, es un hecho constatable que «más del 90% de personas que se preinscribe aquí lo hace también en Zaragoza, Pamplona... La movilidad va intrínseca a la propia titulación», señala.

Dada la elevada demanda cabría pensar que con la construcción de la nueva Escuela de Enfermería -licitada recientemente- aumentase el número de plazas que se ofertan, pero la ampliación no está sobre la mesa. «Lo primero que tenemos que hacer es integrar Enfermería dentro de la universidad -asegura- y una vez que esté integrada y valoremos su esquema nos podremos plantear cosas». Considera inviable afrontar al mismo tiempo la integración en la universidad, con la creación de laboratorios, la incorporación de docentes, los grados de Aneca y al mismo tiempo solicitar una ampliación de plazas sin tener las infraestructuras necesarias. «Los pasos son esos: primero la integramos y a partir de ahí es cuando podemos plantearnos determinadas cosas», insiste.

«En el caso de Literatura habrá que hablar con los implicados y ver cómo vestimos el grado para que tenga más atractivo»

En cuanto a las titulaciones en las que el número de peticiones es menor que el de plazas, es el caso de las ingenierías Agrícola y Eléctrica, y Lengua y Literatura Hispánica, considera que es una cuestión de tendencias, aunque no por ello deja de ser una cuestión que preocupa a la UR y en la que están trabajando para hacer estos grados «más apetecibles».

A su juicio, no se trata de eliminar o extinguir el grado en cuestión, sino de reconducirlo, como así hicieron con Matemáticas. «Hace unos años era un grado proscrito pero al transformarlo en un doble grado con Informática volvió a tener su atractivo para el mercado y también para el alumno y es en este tipo de cuestiones en las que estamos trabajando». Con Literatura ocurre lo mismo y «habrá que intentar hablar con los implicados y ver cómo tenemos que vestir el grado para que tenga mayor atractivo».

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