Los policías del 14N aluden a una «situación crítica» y los testigos dicen que un globo provocó las cargas

Exterior del Palacio de Justicia, donde se congregaron ayer, de nuevo, los apoyos a los dos juzgados. :: efe/raquel manzanares
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Exterior del Palacio de Justicia, donde se congregaron ayer, de nuevo, los apoyos a los dos juzgados. :: efe/raquel manzanares

El juicio se cierra esta mañana a partir de las 10 horas con los últimos interrogatorios y las conclusiones de acusación y defensa

LUIS J. RUIZ LOGROÑO.

¿Qué pasó con los vídeos grabados por la Policía? ¿Cómo vivieron los incidentes los agentes que estaban en la zona de Vara de Rey? ¿Qué motivó la carga de los antidisturbios? ¿Y las lesiones en la rodilla de uno de los agentes? Sobre esas cuatro preguntas pivotó buena parte de la segunda sesión del juicio que se sigue contra Pablo Alberdi y Jorge Merino en el Juzgado de lo Penal 1 de Logroño por los incidentes de la huelga del 14 de noviembre del 2012.

Más de una treintena de testigos circularon por la concurrida sala de vistas que, como ya sucedió en la primera sesión, trazaron escenarios antagónicos. Los primeros en comparecer fueron varios de los agentes de la Policía Nacional que, o bien estaban en la Delegación del Gobierno y acudieron a ayudar a sus compañeros en el Palacete, o bien formaban parte de este dispositivo. Todos coincidieron en que fue una situación muy violenta y que, para más de uno, fue su debut en episodios de este tipo.

Especialmente intenso fue el testimonio de una de las agentes que, de paisano, se infiltró en la zona. Explicó que mientras Jorge Merino pronunciaba su discurso, se fijó en I.I. (el tercer acusado que reconoció los hechos y aceptó una multa de 720 euros). «Sacó petardos de una mochila, los lanzó y empezó a gritar a los agentes 'cabrones, os vamos a matar'». En ese momento, relató alguien le golpeó en la espalda: «Me giré pensando que era mi compañero pero era una persona encapuchada que me hizo una foto y un gesto como que me iba a cortar el cuello». Explicó que el grupo más violento estaría formado «por unas 100 personas» que no llevaban distintivos de la CNT y que «estaban muy organizados. Llegué a temer por mi integridad», sostuvo tras explicar que en varias ocasiones fue reconocida por alguno de los manifestantes, que no dudaban en identificarla a gritos como «madera».

«Me giré y una persona me hizo un gesto como que me iba a cortar el cuello», explicó una policía nacional«El lanzamiento de un globo al jefe del operativo originó las cargas», sostuvo Alfredo Orío Un agente apuntó que cien personas provocaron los incidentes y que no llevaban símbolos de la CNT

«O mucho o poco, todos los compañeros nos llevamos algún golpe», añadió otro de los agentes que reconoció que la del 2012 fue «la situación más tensa» de su carrera profesional. Como sus compañeros, explicó que inicialmente la lluvia de objetos era de menor intensidad -«mecheros, pequeñas piedras, clavos»- pero que con el paso de los minutos se fue intensificando hasta el punto de que arrojaron adoquines que rescataban de una obra próxima a Vara de Rey. «La situación fue crítica. Nuestra integridad física corrió peligro en todo momento», completó otro agente de Policía Nacional.

Además declaró el encargado de trasladar a Pablo Alberdi hasta la Jefatura Superior de Policía, que recordó que «el coche fue rodeado y golpeado por numerosas personas» y que el detenido le dijo «déjame salir, déjame salir. Como no salga no vais a salir ninguno vivo de aquí».

También pasaron por la sala de vistas alguno de los autores de los vídeos -cuya integridad fue avalada por un perito informático que concretó la hora en que fueron tomados- que sustentan buena parte de la defensa de los acusados. Entre ellos Alfredo Orío, exconcejal de Logroño por IU, que defendió que lo que precipitó la intervención policial fue «el lanzamiento de un globo de pintura rosa» que manchó al jefe del operativo. «De repente oí 'Hostia, le han dado al Benítez [por Beneite]», explicó otro de los presentes durante los incidentes, que sostuvo que a partir de ese momento el grupo de policías comenzó a cargar. Como ellos dos, el resto de testigos (amigos de alguno de los dos acusados bien antes, bien después de los sucesos, y un vecino de Logroño sin relación alguna con ellos) vinieron a confirmar la versión de estos sosteniendo que en todo momento (durante la manifestación y frente al Palacete de Gobierno) Pablo y Jorge hicieron llamamientos a mantener la calma y recriminaron los ataques que se registraron en Gran Vía y en las proximidades del Carrefour del Espolón.

En relación a la detención de Alberdi, uno de los testigos apuntó que no le conocía y que cuando estaba «a dos o tres metros de Pablo un policía fue directo a por él, le pegó y se lo llevó. No vi que le tirara nada», abundó antes de recordar que intentó ayudar al ahora procesado. «Le pregunté ¿por qué le pegas? Los agentes vinieron hacia mí y me machacaron a palos. Estuve tres días ingresado. Tampoco denuncié porque, visto lo que hay, no quise hacerlo», completó.

El juicio terminará hoy con los últimos testigos y los informes de conclusiones de las partes.

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