La pobreza energética se enquista en casi 8.000 hogares de La Rioja

Beatriz sólo dispone en su hogar de un pequeño calefactor eléctrico que apenas se atreve a encender para evitar que suba una factura de la luz que no podría abonar. /Juan Marín
Beatriz sólo dispone en su hogar de un pequeño calefactor eléctrico que apenas se atreve a encender para evitar que suba una factura de la luz que no podría abonar. / Juan Marín

Ayuntamientos y mancomunidades han justificado, sin cerrar aún el año pasado, 1.944 ayudas para luz y gas por valor de 173.895 euros que financia el Ejecutivo regional

Roberto G. Lastra
ROBERTO G. LASTRALogroño

No hay cifras concretas, solo estimaciones, pero los cálculos son demoledores. La pobreza energética, uno de los tentáculos de la crisis económica omnipresente desde el año 2008, se ha enquistado en casi 8.000 hogares de La Rioja.

Así se desprende, por ejemplo, de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE que asegura que al cierre del 2016 (último dato disponible) había en la región 7.900 hogares que no podían permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada, una cifra aún más dramática que en el 2015, con 7.300 hogares en esa situación, aunque lejos de los 9.100 del 2014. También de uno de los únicos estudios disponibles con datos regionales, el informe 'Pobreza energética en España. Análisis de tendencias 2014' elaborado por la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), con la colaboración de la Obra Social la Caixa, la Fundación La Casa que Ahorra y Gest Solidaridad y el apoyo de la Fundación Conama, en el que se calculaba que unos 17.000 riojanos viven en la pobreza energética y otros 51.000 estarían al borde de esa situación.

Esto provocó que el Gobierno de La Rioja optase por incrementar para el 2017 la partida destinada a las ayudas de pobreza energética que gestionan los ayuntamientos y las mancomunidades hasta los 450.000 euros, 150.000 por encima del gasto aprobado para el ejercicio anterior.

Sus resultados, a falta del cierre del año, son también elocuentes, ya que las justificaciones remitidas a Servicios Sociales suman ya un gasto total de 173.895 euros correspondientes a 1.944 ayudas. En el caso del Ayuntamiento de Logroño, con datos a 15 de diciembre, el gasto justificado asciende a 146.216,30 euros correspondientes a 454 ayudas de gas y 1.253 de electricidad. El resto de entidades locales - ayuntamientos de cabeceras de comarca y una quincena de mancomunidades- solo han justificado los gastos ejecutados hasta octubre, 27.679,62 euros en 237 ayudas.

«Este sistema de gestión es mucho más rápido y eficaz que el anterior y desde Servicios Sociales se financian al 100% todas las cantidades que los ayuntamientos o las mancomunidades justifiquen», defiende Celia Sanz, directora general de Servicios Sociales, quien tras considerar que «el incremento de personas en esta situación de pobreza energética no es tan alarmante como mucha gente piensa», admite que «evidentemente hay situaciones de vulnerabilidad que claro que están siendo atendidas a través de estas ayudas de pobreza energética y otras de emergencia social».

Ádemás

En el mismo sentido se pronuncia Paloma Corres, concejal de Familia del Ayuntamiento de Logroño, quien asevera que «con el nuevo sistema específico de apoyo a la pobreza energética puesto en marcha por el Gobierno de La Rioja hemos podido justificar más dinero con cargo específico a ayudas a luz y gas, aunque antes también se daban pero salían de las ayudas de emergencia y no contabilizaban como de pobreza energética». Eso explica que el pasado año el Consistorio solo contabilizase un gasto de 58.557 euros en 319 ayudas de luz y 166 de gas.

Tras detallar que el Ayuntamiento ha fijado unos límites -600 euros al año a una familia con hijos y 500 cuando no hay menores en las ayudas de gas; y 350 y 250 euros, respectivamente, en las de luz-, Corres reivindica que «estamos dando respuesta a una necesidad que estaba ahí y lo que intentamos es garantizar que no se nos queda nadie en el camino». Y concreta: «Este año teníamos 204.000 euros y, de momento, hemos ejecutado y justificado 146.216, pero hay otra partida del Gobierno de 150.000 euros para ayudas de emergencia social y el Ayuntamiento cuenta con un presupuesto de 1,5 millones para estos conceptos».

Pese a las herramientas públicas, la situación de muchas familias atrapadas en la pobreza energética les obliga a llamar a otras puertas y una de las favoritas es la de Cáritas. «Se dice que va mejorando todo y que hay recuperación económica, pero los datos demuestran lo contrario», advierte Julián Rello, responsable del área de Acción Social de Cáritas Diocesana, quien detalla que en el 2016 atendimos a 221 usuarios y se concedieron 423 ayudas para pagos de suministros con un gasto total de 20.494,99 euros y este año, solo en los primeros 11 meses, ha habido ya 231 usuarios, diez más, con 548 intervenciones, 125 más, y 21.195,62 euros, 700,63 euros más a falta de los datos de diciembre.

«Está subiendo el número de usuarios, sin olvidar los que tenemos desde hace ya años por la cronificación de la pobreza. Yo he visitado a algunas familias en sus casas y he visto que tienen gas ciudad en su hogar pero no le pueden dar a la teclita para encender la calefacción porque no podrían pagar la factura. Su situación es tal que tienen que renunciar incluso a las legumbres empaquetadas que se les entregaban porque no pueden cocinarlas», remacha Rello.

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