El plan educativo sobre terrorismo arranca el jueves en dos IES de Logroño y de Nájera

Matilde Atarés y Víctor López frente al monumento en recuerdo de la memoria de las víctimas del terrorismo que hay en El Espolón./Justo Rodriguez
Matilde Atarés y Víctor López frente al monumento en recuerdo de la memoria de las víctimas del terrorismo que hay en El Espolón. / Justo Rodriguez

Víctimas riojanas de ETA ofrecerán sus primeros testimonios en los centros Batalla de Clavijo y Rey Don García

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

El próximo jueves se pondrá en marcha en el IES Batalla de Clavijo (Logroño) y el IES Rey Don García (Nájera) un programa que se desarrollará en treinta centros educativos de Secundaria de toda La Rioja y que tiene como objetivo primordial ofrecer a los alumnos el testimonio directo de las víctimas del terrorismo como elemento fundamental de deslegitimación de la violencia política y para concienciar a los jóvenes de sus trágicas consecuencias. Y con todo ello, construir el verdadero relato y la memoria en primera persona de lo que ha supuesto el terrorismo en la historia contemporánea de España.

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Este proyecto, que ya se ha puesto en marcha en la Comunidad de Madrid y que tendrá a La Rioja como el segundo escenario de su desarrollo, surge como efecto de la Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo, que en el artículo 59, titulado 'Educación para la defensa de la libertad, la democracia y la paz', dispone que las administraciones educativas, «al objeto de garantizar el respeto a los derechos humanos y la defensa de la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia, impulsarán planes y proyectos de educación para la libertad, la democracia y la paz, en los que se procurará la presencia del testimonio de las víctimas».

Ejemplo de civismo y valor democrático

Cristina Cuesta, directora de la Fundación Miguel Ángel Blanco e hija del riojano Enrique Cuesta asesinado por ETA en San Sebastián, ha realizado esta actividad con alumnos en varias ocasiones: «Es algo muy importante para ellos, porque conocen de primera mano una realidad que es cruda y muy fuerte, y para nosotros, que además de sentirnos escuchados, podemos expresar lo terrible y descarnado que es el terrorismo». De la misma opinión es Jerónimo López, presidente de la Asociación Riojana de Víctimas del Terrorismo, entidad que también participa en el proyecto: «Se trata de acercar la realidad sin difuminarla ni blanquearla. La Democracia es un logro de todos los ciudadanos y las víctimas del terrorismo se han dejado su vida preservando los valores del Estado de Derecho. Ésa es la auténtica realidad».

Las víctimas seleccionadas para asistir a los centros educativos a contar sus experiencias han vivido un proceso de formación de carácter didáctico dividido en dos fases. Una inicial con contenido teórico sobre el terrorismo en España y en el ámbito internacional; la respuesta social al terrorismo y las víctimas como ejemplo cívico y su situación en la sociedad. En cuanto al contenido práctico, se han tratado cuestiones didácticas en relación a las claves para que cada una construya su propio relato, comunicación asertiva y dos cuestiones muy complejas: la gestión de las propias emociones y la motivación y autoestima.

Diario LA RIOJA ha podido hablar directamente con varias víctimas y la parte referida a la emoción que viven al relatar los detalles de cada atentado resulta la más complicada de gestionar. Víctor López subraya que «cada persona es un mundo y que una realidad tan dura es muy difícil de explicar. Nos hemos preparado para ello».

Después de cada charla se elaborará un informe con los resultados de la experiencia, tanto de las áreas que puedan ser susceptibles de mejora como la valoración expresada por los propios alumnos en los cuestionarios. También se realizará un seguimiento psicológico de la víctima para conocer su grado de afectación. El consejero Conrado Escobar subraya que «el testimonio de las víctimas tiene un valor ético y democrático que debemos saber preservar y transmitir a las nuevas generaciones. Por eso, esta iniciativa –en la que hemos contado con todo el apoyo de la Consejería de Educación– supone «un avance extraordinario para explicar lo que supuso el terrorismo en el momento de la construcción de la Democracia en España y el valor que tuvieron las víctimas para defender los principios de nuestra convivencia».

El programa se sustenta en diferentes administraciones: Ministerio del Interior y Educación, Gobierno de La Rioja y asociaciones de víctimas. Los alumnos que serán destinatarios de este programa cursan ESO, Bachillerato, FP (Básica y Grado Medio) y se requerirá a los asistentes a las charlas una edad mínima de quince años.

El testimonio de las víctimas en las aulas se ajustará a un formato establecido para garantizar el cumplimiento de los objetivos del proyecto y se realizará como complemento de algunas de las unidades didácticas. Por eso, y con carácter previo a cada una de las charlas, los alumnos habrán realizado una unidad didáctica, preferentemente la titulada 'Terrorismo en España', preparada para 4º de la ESO. Además, los alumnos cumplimentarán un cuestionario para valorar posteriormente el impacto del testimonio al que haya asistido.

La charla se desarrollará en tres fases. En la primera, el profesor presentará la víctima y realizará una breve información de las circunstancias del atentado. Después, será el turno de la víctima en el que ofrecerá su testimonio y, a continuación, se establecerá un diálogo con los alumnos. Además, la víctima podrá estar acompañada en sus primeras intervenciones y mientras ella lo considere necesario por un trabajador social, un psicólogo o una persona de su confianza.

Los objetivos de este programa son concienciar a los alumnos de las consecuencias del terrorismo, fomentando su rechazo y la radicalización violenta, además de la promoción social de las víctimas como agentes de convivencia y referentes educativos entre los jóvenes gracias a su participación en centros docentes.

Víctor López, delegado de la AVT en La Rioja y como víctima que ha sufrido en sus propias carnes el terrorismo, explica que «durante unos años la sensación de muchas víctimas en España era de soledad e incomprensión. Los casos están sobre la mesa y todo el mundo conoce cómo en determinados ámbitos existe una estigmatización de las víctimas. Ahora todo está cambiando, pero hemos vivido muchos años al margen de las ayudas y del reconocimiento social».

Matilde Atarés, que también será una de las víctimas que expliquen a los alumnos riojanos su vivencia, subraya que «conocer de primera mano cada una de nuestras historias tiene mucho más impacto que una materia explicada por un profesor. Nosotros hemos vivido algo que es muy fuerte, que nos ha cambiado la vida y que tenemos que conseguir que nunca se repita».

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