Muley Almanzor, rey de Granada, tenía un criado muy cuerdo, puntual, digno y de extrema confianza llamado Bufériz. Quería el rey probar cuál sería su máximo grado de obediencia para saber hasta dónde podía alcanzar la fe ciega depositada en él. Un día le mandó llamar y le dijo: «No quiero mandarte cosa que sea dificultosa, sino imposible». El criado le respondió: «Mande lo que fuere. Mi única misión es servir al rey». Y Almanzor le expuso: «Te entregaré un carnero sano y gordo. Le darás de comer su ración entera, como hasta ahora, y dentro de un mes me lo entregarás flaco».

Esta historia me recuerda a nuestro Sistema de Pensiones. Su solución no es dificultosa, de no hacerse nada, será imposible. La cuestión es saber si lo que se está haciendo es suficiente o no. Para los españoles mayores de cuarenta y cinco años, la pensión es su mayor preocupación. Unos porque no tienen muy claro lo que les va a quedar y cuándo. Y otros porque dudan de poder seguir cobrando. Mi consejo a TODOS es de máxima tranquilidad: se van a seguir pagando pensiones, pase lo que pase. Otra cuestión es: ¿cuánto vamos a cobrar? Los trabajadores con sus cotizaciones generan un derecho de cobro, pero no de importe. Las pensiones están aseguradas, pero no así su cuantía. Y máxime cuando nuestro Sistema de Pensiones es de Reparto. Para explicar esto y otras cuestiones voy a hacer una serie de artículos monográficos porque lo considero un tema de vital importancia y, en algún aspecto, poco conocido. Se trata de hacer una labor pedagógica propia de esta columna de 'Finanzas de andar por casa'.

Que nuestro Sistema de Pensiones es de Reparto quiere decir que los pensionistas actuales no cobran la pensión de lo que ellos cotizaron cuando eran trabajadores. Sino de lo que los trabajadores actuales en activo y las empresas cotizan a la Seguridad Social (el 4,70% el trabajador y el 23,60% la empresa). Este sistema acarrea varios problemas. El primero es que en época de crisis, como la que llevamos desde el 2007, la disminución de empleo conlleva la de cotizantes (trabajadores/empresas) y por tanto menos ingresos en las arcas de la Seguridad Social. En el 2007 había 19,3 millones de cotizantes y en 2016 bajaron a 17,8. Por otro lado las pensiones pasaron de 8,3 millones en el 2007 a 9,5 millones en el 2016. Menos cotizantes para más prestaciones. Así no salen las cuentas. Cuando Otto Von Bismark instauró las pensiones en 1889 la esperanza de vida de un pensionista era de un año; actualmente es de 21 años. En España en 1900 solo sobrevivían a los 65 años el 10% de las personas; en el año 2000 el 90%. Actualmente ya tenemos en nuestro país más personas mayores de 65 años que menores de 16 años. La mayor esperanza de vida es muy bueno para la sociedad, pero malo para el Sistema de Pensiones de Reparto.

Bufériz mandó construir dos jaulas juntas. En una metió al carnero y en la otra a un lobo hambriento. El carnero comía todos los días su ración pero al verse tan cercano a su enemigo se quedó en los puros huesos. De esta forma el criado de Almanzor convirtió en viable lo imposible. Nuestro sistema de pensiones está como el carnero, pero hay soluciones. Solo hace falta voluntad política.

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