PENSIONES (Y VII): EUROPA

MARTÍN TORRES GAVIRIA

Con esta séptima entrega finalizo el especial pensiones, de momento. Más pronto que tarde tendré que volver al tema por ser uno de los problemas más graves que nos acucia. Ya hemos visto que lo único que se hace para atajar la cuestión es modificar las normas para pagar menos pensiones y subir o crear nuevos impuestos finalistas como la última ocurrencia de Sánchez. Que, con todos mis respetos a su doctorado en Economía, no sé cómo no se da cuenta de que ese impuesto al sistema bancario al que él alude nunca lo pagará la banca, más bien los usuarios, es decir todos nosotros. El sistema de capitalización, según mi opinión, aplicándolo de una forma parcial o total, es el único sistema que puede asegurar el futuro y la estabilidad de las pensiones.

El Melbourne Mercer Global Pensión Index ha estudiado los diferentes sistemas de pensiones de los países más ricos sobre la base de tres conceptos: idoneidad (si las pensiones que se cobran son suficientes para cubrir las necesidades básicas), sostenibilidad (si van a poder seguir pagándose en el tiempo) e integridad (temas regulatorios y de comunicación a los ciudadanos). Pues bien, los dos países con mejor valoración son: Dinamarca y Holanda. Así que vamos a ver cómo son sus sistemas de pensiones y de paso tal vez podamos copiar algo y mejorar el nuestro.

El sistema de pensiones de Dinamarca se basa en tres pilares: 1) Hay una pensión pública desligada del mercado laboral y asociada a la residencia (haber residido en el país un mínimo de 40 años). Es lo más parecido a nuestras pensiones no contributivas. 2) Planes de capitalización empresariales. Cubren a TODOS los trabajadores daneses y la cotización para esta capitalización está entre el 12% y el 18% del coste laboral del trabajador. 3) Planes de pensiones individuales que complementan los importes anteriores.

También el sistema de pensiones de Holanda se sustenta en tres pilares: 1) Pensión básica vía impuestos y cotizaciones. Es de cuantía reducida y tiene un carácter asistencial. Y ésta no es como la de Dinamarca que estaba asociada a la residencia, sino que para tener derecho a ella hay que haber cotizado. 2) Planes empresariales. No son obligatorios, pero son incentivados por el Estado. Cubren al 90% de los trabajadores. La empresa aporta 2/3 partes y el trabajador 1/3. 3) Al igual que en Dinamarca, el tercer pilar se basa en el ahorro privado: Planes de pensiones individuales.

Querámoslo o no, la única forma de que las pensiones sean sostenibles en el tiempo e idóneas para cubrir algo más que las necesidades básicas es el sistema de los tres pilares: Pensión mínima asegurada vía impuestos y cotizaciones, capitalización obligatoria en planes empresariales y capitalización voluntaria con planes de pensiones privados. Mezclamos el sistema público asegurando una pensión mínima para los más desfavorecidos, con el privado de los planes empresariales para que aquellos trabajadores con suficientes años cotizados se aprovechen de sus propias cotizaciones y todo complementado libremente con los planes de pensiones individuales. Este modelo tiene la enorme ventaja de que no le afecta el problema demográfico ni la situación laboral. Además fomenta el ahorro, la inversión e incentiva el empleo, mejora la economía del país y lo hace mucho más productivo.

Martín Torres Gavíria

Miembro de European Financial Planning Association España

Twitter @MTorresGaviria

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