Pensiones (VI): Capitalización

FINANZAS... DE ANDAR POR CASA

MARTÍN TORRES GAVIRIA

Según la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre del año pasado, hay en España 19 millones de trabajadores. Estos asalariados y autónomos, con sus cotizaciones más las de las empresas, cubren el gasto de 9,5 millones de pensiones que corresponden a 8,6 millones de pensionistas (algunos tienen dos pensiones). Esto supone una ratio de 2 trabajadores por pensión o 2,2 trabajadores por pensionista. Se estima que en el 2050 llegaremos a trabajador por pensionista. No olvidemos que sobre los lomos de los asalariados y autónomos va una mochila cargada con impuestos para todas las necesidades del Estado (infraestructuras, justicia, sanidad, educación, servicios sociales, paro, pensionistas, etc.). Si seguimos manteniendo el mismo sistema de pensiones de reparto, ¿va a ser sostenible e idóneo? Es decir, las pensiones ¿se podrán pagar cubriendo las necesidades básicas? En los artículos anteriores ha quedado claro que nuestro actual sistema de pensiones de reparto carece de sostenibilidad por tener una dependencia directa de dos conceptos fundamentales: la demografía y la situación laboral. Y todos los pasos dados por los diferentes gobiernos y el Pacto de Toledo encaminados a solucionar estas deficiencias no han sido otras que: alargar la edad de jubilación, aumentar los años de cotización para el cálculo de la pensión, limitar la revalorización de la pensión, condicionar el importe de la futura pensión en función de la esperanza de vida, etc. En resumen, cualquier invento para reducir su importe. Con este sistema tenemos el derecho de pensión garantizado, pero no su importe.

Nadie, cuando digo nadie es nadie, de éste u otros gobiernos han puesto sobre la mesa la posibilidad de modificar el sistema de reparto al de capitalización (por si acaso alguien dice que no es cierta la afirmación anterior, creo que a Aznar le propusieron el tema, pero fue descartado). Entonces, ¿cómo es el sistema de capitalización? Pues es muy sencillo. Las cotizaciones que aportan el trabajador y la empresa se "ingresan" en una cuenta (Fondo de Inversión) cuyo titular es el propio trabajador. Esas cotizaciones van generando un capital junto a los intereses que al final de la vida laboral del trabajador va a ser lo que cubra su pensión. Este sistema lo impuso José Piñera en Chile con notable éxito. Tiene enormes ventajas. La primera de todas es que la pensión de los trabajadores no depende ni de la demografía ni de la situación laboral, porque las pensiones de cada trabajador son sus propias cuentas del Fondo de Inversión. Y está demostrado que la capitalización genera pensiones con mejores tasas de sustitución que las del reparto. Por otro lado se fomenta el ahorro y la inversión con todos los beneficios que ello conlleva para el crecimiento económico y productivo de un país. En definitiva, los pensionistas no dependen de los trabajadores sino de sus propias aportaciones. Evidentemente este sistema no es aplicable de la noche a la mañana porque todos los pensionistas actuales se quedarían sin cobertura, pero alguna vez hay que empezar y cuanto antes mejor. Habría que aplicarlo de forma gradual y progresiva en no menos de veinte años. También hay que admitir que el sistema de capitalización tiene deficiencias, sobre todo de solidaridad. El sistema funciona para un trabajador con cotizaciones de una vida laboral normal, pero ¿qué hay de los que su vida laboral sea escasa, nula, o de salarios muy, muy bajos? Pues que su capital acumulado no le va a dar ni para pipas. En estos casos, también ahora, tenemos las pensiones no contributivas. Y siempre se puede aplicar parte de la capitalización a coberturas sociales de este tipo.

La capitalización total o parcial, tal y como lo seguiremos viendo en el próximo artículo, es la solución. Y en Europa así lo han entendido. Y aquí, ¿por qué no? Porque a los casi nueve millones de pensionistas el sistema de capitalización les da libertad e independencia, mientras que el de reparto les hace depender del gobierno de turno. Y eso son votos.

*Martín Torres Gavíria

*Miembro de European Financial Planning Association España

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