«No parlem», silencio riojano en torno al tema catalán

Banderas riojana y catalana ondeando en un edificio institucional. :: aFP/GERARD julien/
Banderas riojana y catalana ondeando en un edificio institucional. :: aFP/GERARD julien

Riojanos en Cataluña y catalanes en La Rioja prefieren no hablar del 'procés' por temor a la incertidumbre | Horas antes del 1-O catalanes y riojanos emigrados abogan por no manifestarse públicamente «porque no se sabe qué puede pasar»

MARÍA CASADO LOGROÑO.

Mientras una parte de las redes sociales se puebla de mensajes como 'parlem' incitando a un diálogo entre Cataluña y el resto de España, quienes lo están viviendo en primera persona, riojanos en Cataluña y catalanes en La Rioja, prefieren no 'parlar' y guardar silencio. La situación es complicada y fluyen los temores.

En pleno siglo XXI, cuando uno imagina que la manifestación de opiniones es un hecho, se topa de bruces con la realidad en el tema catalán: «Prefiero no hablar. La cosa está mal». Ésta es la respuesta más repetida cuando este diario solicita a riojanos y catalanes expresar cómo están viviendo el procés.

Los testimonios

Se multiplican las gestiones y se reiteran las respuestas: «No quiero salir, pueden malinterpretarse mis palabras»; «lo mejor que se puede hacer es estar callado porque no sabes qué puede pasar»; «mira lo que le ha pasado a Serrat, déjate». O, simplemente, no contestación a la petición de entrevista.

Hasta tal punto llega el autosilencio impuesto, tanto por los riojanos en tierras catalanas como por quienes miran a sus paisanos desde La Rioja, que este diario decide girar el planteamiento y abrir un espacio a las opiniones de forma anónima... Solo algunos acceden.

LA RIOJA Y CATALUÑA

- Catalanes en La Rioja
Según los últimos datos del INE (Padrón 2017), en La Rioja viven 2.683 catalanes; la mayoría de ellos provienen de la provincia de Barcelona.
- Riojanos en Cataluña
En tierras catalanas, tal como registra el INE, hay 5.992 riojanos; casi el 80% de ellos residen en la provincia de Barcelona.
- Balanza comercial
En el 2016, según datos del Centro de Predicción Económica (CEPREDE), Cataluña cerró unas ventas en La Rioja por valor de 540 millones de euros, la región que más comercia con nuestra comunidad. La Rioja, por su parte, vendió en Cataluña 286,5 millones de euros en el 2016, el cuarto destino español donde más negocio hacen las firmas riojanas.

"Se ha perdido el raciocinio"

De forma anónima algunos se animan a expresarse y a pedir «diálogo para resolver la situación»

«Hay dos lenguajes por los que regirse: el del sentimiento y el de la racionalidad. En la cuestión de Cataluña se ha perdido el raciocinio, y se ha pasado al sentimiento con el riesgo que esto supone», reflexiona un catalán afincado en La Rioja hace más de veinte años. «Hablar de dos partes o dos visiones no es justo, en realidad estamos ante un poliedro con múltiples matices», añade. Y sin entrar a posicionarse concluye: «Hay que intentar canalizar los sentimientos y buscar soluciones dialogadas».

Una joven catalana, dedicada al mundo de las TIC, con diez años de estancia en la comunidad riojana, admite que está «un poco harta del tema» y reconoce que la visión de su entorno riojano nada tiene que ver con la de sus amistades catalanas. Respecto al futuro, «no tengo ni idea de lo que va a ocurrir, la verdad. Espero que los políticos de ambos bandos empiecen a hacer lo que tienen que hacer los políticos, que es hablar y llegar a acuerdos».

¿Y los riojanos en Cataluña? Muchos desestiman hablar, ni siquiera anónimamente. Hay temor. «De un tiempo a esta parte el tema político está enrareciendo las cosas. Soy apolítica, y al principio pasaba mucho, pero en estos dos últimos años el tema ya pasa a la calle, a la sociedad y la enrarece», apunta M.M., médico, con casi 15 años en Barcelona. «El domingo estaré de viaje». Y reconoce: «Si todo va para adelante y se produce la independencia, con mucho dolor, probablemente me iría».

«En grupos de amigos se evita el tema», cuenta una riojana directiva en una empresa afincada en tierras catalanas. «Estamos en un punto de 'no retorno', todo es una incógnita», asegura. «Los empleados preguntan qué va a pasar con las empresas»; «la gente está entre dos aguas, es mejor callar». Más allá del aspecto político resalta: «Los catalanes son gente seria en el trabajo y honrada».

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