PP y Cs pactan una rebaja fiscal de 11,3 millones a partir de enero sin eliminar al 100% Patrimonio

La falta del presupuesto estatal para el 2018 condiciona las cuentas riojanas, valoradas en 1.514 millones, y, en particular, la subida salarial a los funcionarios

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ GALINDO LOGROÑO.

La Ley de Acompañamiento o Ley de Medidas Fiscales y Financieras del anteproyecto de Presupuestos de La Rioja para el 2018 plantea nuevas rebajas de los impuestos que gravan la renta y la riqueza y que librarán a 116.399 riojanos del pago de 11,3 millones de euros adicionales a partir del próximo 1 de enero. De ese ahorro total, el 31% (casi 3,5 millones de euros) corresponderá al Impuesto de Patrimonio que no se elimina del todo, como planteaba el Gobierno regional, si no que se queda bonificado hasta el 75% tras el acuerdo alcanzado con Ciudadanos.

El jefe del Ejecutivo riojano, José Ignacio Ceniceros, y el consejero de Administración Pública y Hacienda, Alfonso Domínguez, presentaron ayer públicamente el anteproyecto presupuestario para el próximo ejercicio estimado en 1.513,9 millones de euros (el 4,2% más que el del 2017). Es la cuantía más alta de la historia y, como es habitual en las programaciones presupuestarias, sanidad, educación y políticas sociales se 'comen' el 72,9% del gasto. Con todo, y aunque el texto supere su tramitación parlamentaria y entre en vigor en plazo, se verá condicionado en tanto el Gobierno central no apruebe las Cuentas generales del Estado. La consecuencia más evidente, admitió Domínguez, es la congelación de los sueldos de los 10.675 empleados públicos, pero también será necesario actualizar algunas previsiones dado que las cifras en las que se basa la propuesta de la Comunidad (a excepción del PIB ya ajustado) son las de los PGE del presente ejercicio.

Tanto Ceniceros como su consejero explicaron que el planteamiento presupuestario recoge «la práctica totalidad» de las 'líneas rojas' -dos tercios, subrayó el presidente- que marcó Cs para conceder su apoyo, aunque la aplicación de algunas medidas todavía debe ser sometida a una negociación más meditada. En concreto qué rentas se podrán beneficiar de la gratuidad de los libros de texto de Primaria y ESO (6,5 millones presupuestados) o cómo se afrontan la «reestructuración» de la Ader y la «reformulación» del Fondo de Compensación Local.

En lo que sí hay un acuerdo es en el Impuesto de Patrimonio sobre el que el Gobierno y el PP defendían la exención total (hasta ahora está bonificado al 50%), mientras la formación naranja exigía subordinar la dispensa plena a que sus beneficiarios reinvirtiesen el ahorro obtenido en fondos de inversión social y de emprendimiento. Una suerte de 'mecenazgo' que, como se ha comprobado, no es posible desarrollar en La Rioja pues la Comunidad no tiene competencias para regular estos fondos como sí ocurre en el País Vasco, autonomía en la que Cs se inspiró para formular su propuesta y que, al contrario que La Rioja, sí goza de capacidad para acometerla. Finalmente las partes han llegado a un punto intermedio, de forma que la bonificación se amplía hasta el 75%. Así, los 2.219 declarantes obligados por este tributo (con una riqueza personal superior a los 700.000 euros) se ahorrarán 3,5 millones el próximo año.

Gasto en niveles precrisis

El anteproyecto de Presupuestos Generales de La Rioja para el 2018 prevé un techo de gasto no financiero de 1.244,2 millones de euros, el 3,6% más con respecto al año anterior, lo que supone volver a niveles previos a la crisis. El mayor esfuerzo estará en sanidad (434,7 millones) y en educación (271,3 millones), y las inversiones crecerán el 5,2%, hasta los 166,4 millones, para «mejorar las infraestructuras en transporte, carreteras y en ayuntamientos». Asimismo los gastos de personal requerirán 455,9 millones de euros y para satisfacer «los compromisos» adquiridos en la Mesa de Función Pública (entre ellos la carrera profesional) se han consignado 6,1 millones.

Con un ahorro bruto de 79,7 millones de euros, por debajo de la cifra de los 65,3 millones de este año, los presupuestos asignan 258,6 millones a atender amortizaciones de deuda frente a los 239,1 millones en vencimientos a los que se está haciendo frente este ejercicio, lo que supone un repunte del 8,2%. En este sentido, y en relación con el déficit público, Domínguez destacó que La Rioja «es la tercera comunidad con mayor superávit hasta agosto pasado, con el 0,4% del PIB», y la ratio de la deuda sobre el valor de la economía regional es del 19,4%, casi seis puntos por debajo de la media nacional. También subrayó que el proyecto de presupuestos «cumple» el límite de la regla de gasto (2,4%) y los objetivos de déficit (-0,4%) y de deuda (debe ser inferior al 18,2% del PIB regional). Por otro lado, los gastos financieros (pago de intereses) se reducen por cuarta vez desde la crisis, al bajar de 24,1 a 21,6 millones de euros, lo que supone un descenso el 10,4%.

Sin embargo, y con dos millones de euros, en el proyecto legislativo reaparece el fondo de contingencia, una provisión que la Comunidad empezó a aplicar en el 2013 para hacer frente a imprevistos.

Los presupuestos regionales del 2018 se han diseñado tomando como referencia las previsiones de crecimiento económico ajustadas por el Ministerio de Economía, fruto de la crisis catalana, del 2,6% al 2,3%. En este sentido, el Ejecutivo estima que el próximo año tendrá unos ingresos de 1.183,4 millones de euros, el 4% más , porque «la economía -enfatizó Domínguez- se está recuperando y aumenta nuestra recaudación impositiva, y porque obtenemos más ingresos del sistema de financiación autonómica, que hemos presupuestado en 960,4 millones», 37 más que este año.

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