Ortigosa, la vida en penumbra

La localidad serrana pasa día y medio sin electricidad después del paso de la borrasca 'Ana'La escuela ortigosana, a la que acuden los cinco niños del pueblo y otros 23 del entorno, permaneció ayer cerrada por segunda jornada consecutiva

PILAR HIDALGO

ortigosa. Las hermanas Irene y Lorena Maza se despertaron temprano como cualquier otro martes; pero ayer, por segundo día, volvieron a suspenderse las clases en Ortigosa de Cameros. La localidad serrana amaneció de nuevo sin haber recobrado el suministro eléctrico, que se restableció en torno a las doce del mediodía, esto es, un día y medio después de que el municipio se quedara a oscuras.

Minutos antes de las nueve de la noche del pasado domingo, el fortísimo viento que desató la borrasca 'Ana' tumbó un chopo sobre la vieja línea eléctrica que provee de energía a este municipio, el único de La Rioja que gestiona su propio suministro. Desde entonces, Ortigosa de Cameros ha permanecido a oscuras y sin telefonía móvil. También sin colegio. A la escuela ortigosana, perteneciente al CRA Cameros Nuevo con sede en Torrecilla, acuden 28 alumnos de Ortigosa y de otros pueblos del entorno.

Daniela Sáenz-Laguna y Jorge y Víctor Pérez completan la nómina de escolares con residencia en Ortigosa. La pareja de hermanos, al igual que le ocurrió a la de las niñas, también se levantó «por si había clase». Pero la luz seguía sin llegar. «Ya me aburro», aseguraba ayer el mayor de los chicos. Y es que, el apagón se ha unido a las jornadas del puente y los alumnos en Ortigosa encandenan una semana sin pisar las aulas. «Como no me podía dormir ya, me he ido a echarles de comer a los caballos», afirmó Jorge.

LAS FRASESÁngel Crespo Vecino de Ortigosa «Muchos tenemos un generador porque aquí resultan bastante habituales los cortes de luz»Mari Carmen San Pedro Vecina de Ortigosa «Mientras no nos den otra solución, yo cuento con una cocina de butano además de otra eléctrica»

Así, hasta que la luz regresó a mediodía, tanto los pequeños como los mayores buscaron sus fórmulas para seguir con su día a día a oscuras y sin estar enganchados a la red (eléctrica). «Anoche (por la noche del lunes al martes) me quedé hablando con mi hermano en la cocina a la luz de una vela. Pero a las diez me acosté, cuando normalmente me meto en la cama a las doce», indicó un vecino de Ortigosa.

Él aseguró que tiró de mantas para combatir el frío de una noche en la que además nevó en la sierra. Mari Carmen San Pedro cuenta con una estufa de queroseno y Ángel Crespo caldeó su vivienda gracias a un generador. «Muchos tenemos uno porque resulta bastante habitual que se vaya la luz, sobre todo en invierno», comentó el hombre. Crespo apuntó además que, cuando se producen cortes prolongados, los que tienen casa en Logroño o en otros pueblos abandonan Ortigosa.

Los que se quedaron sobrellevaron la jornada con paciencia y resignación. «Mientras no nos den otra solución, yo siempre tengo mi libro electrónico y la 'tablet' bien cargados por si acaso», señaló San Pedro, quien mantiene a su vez una cocina de butano además de otra eléctrica. En Ortigosa parece que no conviene desprenderse de las cosas de antaño, las que funcionaban a pilas o sin electricidad, porque como asumía Crespo «ahora que ha vuelto la luz, tendremos que esperar al siguiente apagón».

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