Ortigosa, en penumbra y sin cole

Felisa Ruiz muestra el camping-gas donde iba a hacer la comida, rodeada de sus nietas/Juan Marín
Felisa Ruiz muestra el camping-gas donde iba a hacer la comida, rodeada de sus nietas / Juan Marín

La localidad recupera la electricidad tras más de día y medio sin luz por la caída de un chopo sobre la línea eléctrica

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGO

Luna se metió entre los cojines del sofá de Felisa Ruiz porque tenía frío, pese a que la mujer avivaba la chimenea con madera. A la perra se le notaba taciturna y resignada, como ayer a muchos ortigosanos. «Es un día aburrido», reconocía la pequeña Daniela Sáenz-Laguna que, como sus primas Lorena e Irene Maza, entretuvo como pudo la mañana sin colegio. A primera hora telefonearon a casa para decirles que se suspendían las clases en el centro escolar de Ortigosa ante la falta de energía eléctrica. «Después del puente la escuela está fría y, al no haber calefacción, no tenemos colegio», explicó la mayor, Lorena.

Y es que ayer Ortigosa de Cameros despertó sumida en la penumbra. Los fortísimos vientos de la borrasca 'Ana' volvieron a dejar a oscuras desde cerca de las 20.45 horas del domingo al único municipio riojano (y uno de los pocos de España) que gestiona su propio suministro de energía eléctrica. Los cortes de luz resultan habituales en esta localidad serrana siempre que el viento o la nieve arrecian, algo frecuente por estos lares en invierno. Esta vez, un chopo que cayó sobre el tendido eléctrico les dejó a oscuras. «Era previsible porque la línea pasa por una zona llena de árboles», comentó el alcalde, Carlos González.

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Así que Felisa, como otros muchos ortigosanos, tenía repartidas por las distintas estancias de su casa una buena provisión de velas y linternas a pilas. «Alguna vez hemos estado hasta dos días sin luz. Tampoco funcionan los móviles (salvo los de la compañía Movistar, que cuenta con un generador) ni la tele», indicó la abuela, mientras preparaba la comida en el camping-gas que le trajo su hijo. Las nietas pasaron la mañana entre juegos de mesa y probándose 'faldas' hechas con mantas. «Mi hermana Lorena y yo nos hemos librado de unos exámenes. A mí me ha venido bien para estudiar más», aseguró la niña Irene Maza.

Las incidencias resultan habituales en el único pueblo riojano que gestiona su suministro

Enfrente, su padre, Enrique Maza, encargado de la carnicería y de la fábrica de patés Alto Iregua, quitaba cajas, limpiaba... «Ahora me voy a coger unos cabritos», señaló en una jornada en la que no pudo desarrollar su labor habitual al frente de sus negocios. «¡Estamos en el 2017 y sin luz!», exclamaba, aunque prefería «tomarlo con mucho humor porque mientras las cosas no cambien, tendremos que seguir así».

También tiraba de paciencia Miguel Ángel Martínez, uno de los socios de la fábrica de muebles en madera y pellets Biocameros, que también permaneció ayer cerrada. «Tengo a 20 personas sin trabajar y la empresa sin producir», lamentó. En el Casino, José Luis García se tomaba un vino, ya que la máquina de cafés no funcionó. La pregunta que todos se hacían ayer en el bar-restaurante es cuánto duraría esta vez la incidencia. «En alguna ocasión anterior he tenido que tirar la comida que guardaba en el arcón y los helados», aseveró su responsable, Bouchra Lamjabar.

Finalmente, el suministro de electricidad se ha restablecido al mediodía de este martes, para alivio de los vecinos.

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