Una tromba récord corta la 232 y la vía férrea y causa inundaciones en Agoncillo y Logroño

Los 82,6 litros por metro cuadrado en Agoncillo, nunca vistos en julio en ese lugar, cortan la 232, la vía férrea y el peaje de El Sequero | Inundaciones también en la zona norte de Logroño

LA RIOJAlogroño

Se esperaba lluvia, y lluvia ha llegado. Pero no se esperaba tan fuerte: una tromba sin precedentes en el mes de julio ha descargado sobre La Rioja Media en la tarde del sábado, en especial entre Logroño y Arrúbal, y ha causado inundaciones, ha cortado carreteras y la vía férrea y ha provocado un sinfín de daños que costará días concretar.

La tromba ha sido espectacular en Logroño (unos 40 litros por metro cuadrado en muy pocos minutos) pero ha rebasado con creces ese calificativo según se desplazaba hacia el este. Así, en el aeropuerto de Agoncillo la AEMET ha recogido 82,6 litros por metro cuadrado en unas tres horas. Un dato que no tiene ningún precedente en esa zona en el mes de julio desde que existen datos en La Rioja.

Pero la tromba ha afectado a un buen número de municipios. Según el SOS Rioja, se han recibido avisos de Lardero, Agoncillo, Arrúbal, Murillo, Alcanadre, Navarrete, Badarán, Bobadilla, Hormilleja y Baños. En todos esos pueblos se repetían los mismos problemas: inundaciones de edificios, empresas y muchas carreteras y caminos afectados.

El primer perjudicado ha sido el tráfico rodado. La N-232 quedaba cortada sobre las 18.30 de la tarde en el kilómetro 396, mientras la Guardia Civil daba paso alternativo a través de la LR-261, en dirección a Murillo. La carretera no quedaría expedita hasta pasadas las nueve de la noche. La tromba obligaba también a cortar el acceso a la autopista AP-68 en el peaje de El Sequero.

Las imágenes de la carretera en ese punto y cerca de Recajo eran asombrosas y prácticamente nunca vistas: la vía había desaparecido engullida por un torrente de agua.

Además, la vía férrea quedaba cortada por la misma tromba: según el SOS Rioja, la vía estaba anegada e impracticable en Arrúbal, en el kilómetro 65; un corte que dejaba a La Rioja sin tráfico ferroviario.

Además

Los viajeros de un regional que venía desde Zaragoza tuvieron que bajar en Arrúbal, para coger un autobús que los llevara hasta Logroño. El autobús ha estado, sin embargo, cerca de una hora parado en la carretera.

En aquellos momentos, la AEMET elevaba el nivel de aviso para la ribera riojana del Ebro, de amarillo a naranja para este final del sábado, por fuertes precipitaciones. Quizá un poco tarde, alertaba de trombas de hasta 90 litros por metro cuadrado. Casi exactamente lo que ya había caído para ese momento. La alerta que se mantenía activa hasta las diez de la noche.

Pese a la gran cantidad de agua caída en la carretera, no se ha registrado ningún accidente con heridos, al menos del que haya noticia. La escasa visibilidad sí ha provocado algunos accidentes de carácter leve. Así, en Recajo al menos dos vehículos han intentado detenerse a un lado sin poder ver, por la lluvia, que lo que había a su derecha no era un arcén sino una pequeña acequia. Ambos han quedado, así, con dos ruedas en el aire, teniendo que ser rescatados con la ayuda de los bomberos.

Uno de los coches semi-volcados en Recajo / Susana Mangado

Mientras, en Logroño, el principal problema se originó en el límite entre La Rioja y Álava, en la recta de Oyón (la A-2126). La carretera quedaba atravesada por un torrente de agua que dificultaba mucho la circulación, anuque no fue preciso cortar la vía justo en el punto donde se unen las dos provincias.

Pero toda esa agua siguió su curso natural hacia Logroño, y el Ebro desbordándose por el camino viejo de Oyón y anegando la zona de El Campillo. La carretera se ha convertido en un río, sobre todo en la confluencia de las calles Avenida de la Sonsierra (la principal de la zona) y Emilia Pardo Bazán.

Agua desbordada en El Campillo, entre Avenida de la Sonsierra y Emilia Pardo Bazán. / Fernando Martínez

La tarde ha sido, evidentemente, muy movida en la zona. Los bomberos de Logroño han pedido precaución a los ciudadanos, tras intervenir en múltiples rescates e inundaciones, además de algún accidente de tráfico.

También ha sido una tarde dura para los servicios municipales de Medio ambiente. Los trabajadores municipales han trabajado para restablecer el funcionamiento de los sumideros atascados, sobre todo en El Campillo y en San Gregorio, otro de los puntos afectados. Así lo contaba en Twitter el concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor.

A lo largo de las primeras horas de la tarde, el frente tormentoso ha ido bajando el valle del Ebro, y ha descargado también con fuerza en La Rioja Baja. No hay noticias aún de problemas similares en esa zona aunque la AEMET informa de una fuerte granizada en una zona agrícola de Arnedo cuyas consecuencias por ahora se desconocen.

Espectacular nube de 'pre-tormenta' en Alfaro / I.M.

Mañana, más nubes

Para la jornada de hoy domingo, AEMET anuncia más nubes y temperaturas mínimas en descenso. Los cielos estarán nubosos o cubiertos, con nubes de evolución y precipitaciones débiles, sin descartar alguna tormenta dispersa. El viento soplará del noroeste y de carácter flojo.

Por su parte, las temperaturas mínimas estarán en descenso ligero o sin cambios y las máximas, en ascenso. Éstas oscilarán entre los 31 y 17 grados de Calahorra, 29 y 16 de Haro, 30 y 17 de Logroño.

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