La nueva congregación de Valvanera asume la gestión íntegra del monasterio

El prior, Agustín Prado. / J. RODRÍGUEZ
El prior, Agustín Prado. / J. RODRÍGUEZ

La orden benedictina cierra, con un convenio de momento por cinco años, una etapa milenaria al frente del cenobio de la patrona de La Rioja

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

El Instituto del Verbo Encarnado (IVE), una congregación fundada en 1984 con sede en Barbastro (Huesca), es desde el pasado martes responsable de la gestión a todos los efectos del Monasterio de Valvanera. El acuerdo para la transmisión, plasmado mediante un convenio que inicialmente se ha planteado por una duración de cinco años, se firmó en Barbastro el pasado martes con la presencia del último prior benedictino de Valvanera, Josep María Sanromá, y del actual, el joven Agustín Prado.

La propiedad del monasterio, así como de sus fondos bibliotecarios, sigue siendo benedictina, ya que el acuerdo únicamente transmite la gestión del monasterio a la espera de que dentro de cinco años, tras la conclusión del convenio aunque renovable en todo caso, pueda alcanzarse un acuerdo definitivo. De momento, Agustín Prado, que venía desempeñando las funciones de prior desde su llegada al monasterio a finales del pasado mes de octubre pero que tenía que dar cuenta de todo a la orden de los benedictinos, trabajará ya exclusivamente con el IVE de Barbastro como responsable directo: «Para mí va a ser todo mucho más sencillo y espero que sea bueno también para el día a día del monasterio», confirma el prior de Valvanera. «Tengo que agradecer -continúa- la disposición del anterior prior, así como de los responsables benedictinos, ya que han estado abiertos en todo momento a incluso modificar aspectos del convenio a petición nuestra».

El relevo no era sencillo. La falta de vocaciones en la orden benedictina había llevado a Valvanera a una situación prácticamente límite después de diez siglos de gestión ininterrumpida. De hecho, la última etapa de Josep María Sanromá como prior, y el último año como único monje del cenobio, estuvo salpicada de algunos episodios controvertidos y se llegó a temer por el cierre del monasterio que cobija a la patrona de La Rioja. La situación comenzó a cambiar a finales de octubre del año pasado cuando, con la mediación de la Diócesis, el Instituto del Verbo Encarnado envío a los tres jóvenes monjes para asumir, en un principio, el trabajo pastoral de Valvanera y que ahora se completa con la gestión integral. El nuevo prior es consciente de que el convenio firmado esta semana es histórico y cierra una etapa de mil años de gestión benedictina. «Empezamos una nueva etapa y ojalá que sea igual de gloriosa como lo ha sido la anterior».

Agustín Prado, mendozino (Argentina) de 31 años, estudió en el seminario de San Rafael en su país, y viajó después a Roma donde se licenció en Teología Moral. Tras una primera misión en Lituania, recayó en Valvanera con sus compañeros Andrea Bersanetti (Italia) y Cristóbal Armijo (Chile). En la actualidad están a la espera de recibir un cuarto compañero.

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