NOCHES DE SEPTIEMBRE

MANUEL RUIZ HERNÁNDEZ EL ANÁLISIS

La fuerte helada del mes de abril nos hace considerar las lecciones clásicas de heladas precedentes.

Es previsible que la cosecha que esperamos se caracterice por tener:

. Poco grado

. Mucha acidez: Ácido málico superior a 4 gramos.

. Color incierto.

Es de esperar que el poco grado (en teoría 11º) sea compensado por el efecto del cambio climático con su calentón de septiembre y el final se alcance los 12,5º.

La presumible fuerte acidez que proporcionaría pH 3,1 (acidez total gramos) podría reducirse si llueve en agosto-septiembre que movilizaría el potasio del suelo que salificaría la uva llegándose a pH 3,3 y acidez 76 en los suelos arcillo-calcáneos.

Pero si en vez de lluvias septiembre fuera seco y con noches frías no se moderaría la acidez pero se compensaría el retaso de la formación de color.

Por ahora son previsibles buen vino blanco, fresco y afrutado; rosados que precisarán alargar la maceración con la uva... y tintos en los que el enólogo habrá de ajustar las ideas sobre la desacidificación maloláctica.

¿Si quiere desarrollarla? ¿Cuándo? ¿Cómo? (espontánea o por siembra) ¿Cuándo cortarla? Y microoxing dependen poco color el proceso D.M.L

El proceso desacidificación, maloláctica (DML) deberá cortarse con frío... o SO2 a 0.5 gr de málico si el vino tiene PH 3.4 y a un gramo de málico si el pH es de 3,6. En este momento pensamos que es precisamente el cambio climático al factor de salvación donde a la uva en septiembre-octubre el calor que le quito en abril-mayo.

En mayo de 1981 heló. Después ni llovió ni hizo frío en octubre. Se pudo vendimiar hasta diciembre y en nuestro criterio, resulto una cosecha excelente tal como 1982. Tal fue el calor de octubre que alguna maloláctica derivó en picado láctico.

Todo lo que hemos investigado sobre cambio climático en viña nos permite albergar esperanzas.

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