El narco al que asaltaron los guardias civiles asegura que no recuerda nada

Los acusados, durante una de las sesiones celebradas en la Audiencia Provincial. :: j.m./
Los acusados, durante una de las sesiones celebradas en la Audiencia Provincial. :: j.m.

El vecino de Logroño que puso en contacto al grupo y a los traficantes apunta que los acusados le agredieron después de robarles el hachís

LUIS J. RUIZ LOGROÑO.

La memoria puede jugar malas pasadas. Es lo que ayer le pasó -o quiso que le pasase- a J.B.A. en la cuarta sesión del juicio que se sigue contra cuatro agentes de la Guardia Civil, dos empresarios y un vigilante de seguridad por simular la compra de cien kilos de hachís que, finalmente, acabaron robando a traficantes marroquíes.

Uno de esos narcos, presuntamente y tal y como reconoció también ayer quien le puso en contacto con el grupo, era J.B.A. A través de videoconferencia y desde Ceuta, compareció en calidad de testigo para responder a las preguntas del fiscal y del letrado defensor de W.M.A., el único imputado que mantiene que no participó en la operación pese a ser detenido con el resto de acusados y ser identificado por los agentes de la Policía Nacional que les detuvieron.

Fue una declaración bastante breve. Tan breve que prácticamente se limitó a los intentos del presidente del tribunal de explicarle los motivos por los que había sido citado. «Usted recuerda unos hechos con los señores aquí sentados...», le insinuó el magistrado de una manera lo más aséptica posible para no interferir en su posible declaración. «No, no, no», contestó el testigo. «¿Usted conoce a B.L. [el intermediario que puso en contacto a compradores y vendedores]?». «No, no me suena de nada». Sólo cambió de respuesta cuando le preguntaron por el presunto segundo narco, quien le acompañó, según el fiscal, hasta la nave industrial de Marbella donde tuvieron lugar los hechos. «Sí. Ese es medio familia mía aquí. Sí, sí, es familiar». Ante su frágil memoria, el fiscal y el abogado defensor de W.M.A rehusaron hacer preguntas.

Un agente de la Policía Nacional que actuó en la detención identificó como miembro del grupo al único acusado que niega su participación

Quien sí habló fue el intermediario. L.B., vecino de Logroño, y quien puso en contacto al grupo de los guardias civiles con los narcos de Marruecos. Pero fue una declaración condicionada, toda vez que se le está investigando en otro proceso paralelo por tráfico de estupefacientes.

A preguntas del fiscal, explicó que el 10 de septiembre quedó con José 'el Gallego' -el cabecilla del grupo- en las proximidades de Marbella y que le recogió en una furgoneta para acudir al punto del intercambio. Allí les esperaba -dijo- J.B.A. y M.C.B.C. «Los presenté y de repente se abrió la puerta de atrás de la furgoneta. Salieron gritando Guardia Civil y 'al suelo, al suelo'. Nos tumbamos en el suelo, nos pusieron las bridas en la espalda, nos pegaron y se marcharon. Fue todo muy rápido», explicó sin hacer referencia, en ningún momento, a sustancia estupefaciente alguna.

Del resto de declaraciones, la más relevante fue la de uno de los agentes de la Policía Nacional que participó en el seguimiento y detención de los imputados. Explicó que después de dar el 'vuelco' a los narcos, les localizaron en la autovía y pararon en Casabermeja, donde fueron detenidos. En línea con lo apuntado por sus compañeros el jueves, volvió a identificar a W.M.A. como miembro activo del grupo.

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