La mutilación genital es un delito aunque se cometa fuera de España

C.N. LOGROÑO.

La mutilación genital femenina es un delito que se puede perseguir penalmente en España aunque se haya cometido fuera del territorio nacional. No siempre ha sido así. En el 2005 se modificaron los criterios de competencia territorial de los jueces españoles que hasta entonces sólo podían castigar esta práctica si se había cometido en el país. Ese año marcó un punto de inflexión y ya se podía perseguir la ablación del clítoris cuando se produjera en el extranjero, siempre que los responsables se encontraran en España.

De hecho, en el 2013 se dictaba la primera sentencia condenatoria por una intervención de estas características practicada fuera de nuestro país. La Audiencia Nacional condenó a dos años de cárcel a una madre de Senegal por someter a su hija a la ablación en su país. La mutilación de la pequeña fue detectada en una revisión médica de la niña en Cataluña cuando la mujer y sus hijos llegaron a España para reencontrarse con el padre.

EL PROTOCOLO

u¿Qué es la mutilación genital femenina? Es una práctica especialmente dañina para la salud física, psicológica, sexual y reproductiva de las mujeres y las niñas, que consiste en la mutilación de parte de los genitales externos femeninos para evitar sentir placer sexual.
u¿Cuál es el objetivo del protocolo? Determinar las acciones a desarrollar por los diferentes profesionales ante la detección de situaciones de riesgo y en los casos de que la mutilación genital femenina ya se haya practicado tanto en menores como en mujeres adultas.
uLos frentes
Este protocolo trata de mostrar que para prevenir esta práctica es necesaria la concienciación de los inmigrantes. Además, desde el Gobierno de La Rioja se trabajará en la formación de los profesionales que intervienen en la atención a mujeres y niñas objeto de ablación y, desde el sistema educativo, se llevará a cabo una importante labor de prevención y detección temprana de situaciones de riesgo.

Con anterioridad, en concreto en el 2011, la Audiencia Provincial de Teruel ya había condenado a los padres de una pequeña por la mutilación genital a la que le habían sometido en España. El padre y la madre, originarios de Gambia, fueron sentenciados a seis y dos años de cárcel.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos