La mitad de los contratos del 2017 en La Rioja no requirieron más allá de educación Primaria

La mitad de los contratos del 2017 en La Rioja no requirieron más allá de educación Primaria

Apenas el 8,5% de los puestos de trabajo firmados el pasado año en la comunidad fue para riojanos con estudios superiores

Teri Sáenz
TERI SÁENZLogroño

El mercado laboral riojano reclama mayoritariamente un perfil bajo en la formación académica de quienes aspiran a un puesto de trabajo y sólo una mínima parte de las empresas busca profesionales más cualificados. Así al menos lo denota a puertas del Primero de Mayo la estadística oficial recapitulada por el Gobierno regional, que entre múltiples abordajes del escenario económico pone también la lupa en el nivel de estudios exigido en los contratos suscritos a lo largo de los últimos años.

En el 2017 se concretaron al cierre del ejercicio 161.793 en la comunidad. En 22.810 casos el firmante carecía de estudios y en 60.030 su currículo no pasaba de una certificación en enseñanza Primaria, lo que supone que más de la mitad del total de los puestos requeridos (51,2%) no exigió ninguna preparación escolar o sólo la elemental. El dato no sólo se antoja abultado, sino que una mirada panorámica respecto a cómo ha evolucionado este colectivo respecto a una década constata una alza continuada.

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En el 2008, cuando la crisis empezó a mostrar su rostro más feroz, en La Rioja se firmaron poco más de 110.000 contratos en toda la comunidad autónoma, de los que prácticamente 31.000 recayeron en personas sin preparación o con estudios mínimos. Los siguientes ejercicios, con un volumen de contrataciones mucho más reducido, el colectivo de los trabajadores con un bagaje académico elemental fue ganando enteros en el conjunto de la demanda del empresariado riojano, copando hasta el 2011 prácticamente tres de cada diez de los puestos.

El punto de inflexión llegó poco después. A partir del 2013 el mercado empezó a denotar signos de estímulo cuando, siempre según las mismas fuentes estadísticas, el volumen de contratos volvió a los niveles del inicio de la década para ir escalando lenta pero progresivamente en los ejercicios sucesivos. El alza de las contrataciones fue paralelo al porcentaje de las protagonizadas por personas con estudios básicos o sin ningún tipo de formación académica. En el 2012 representaron el 36% del total para rozar el 42% un año después, crecer un punto más al siguiente y superar el 46% en el 2015. En el 2016, con un volumen de contrataciones que superaron ya a las 159.000, el montante de ellas que no requirió ninguna clse de formación avanzada fue ya la mitad hasta alcanzar el 51,2% que reconoce el último ejercicio contemplado en la estadística oficial del Gobierno regional. Todo ello, advirtiendo de que los diferentes contratos recopilados por el análisis no necesariamente corresponden a una sola persona, sino que el mismo trabajador ha podido firmar diferentes acuerdos laborales en diferentes meses, como de hecho así se verifica en otras disecciones de las cifras.

Los contratos sin estudios o sólo básicos eran el 28% hace una década

De los más cualificados, los que tienen estudios superiores extra han pasado de ser minoría a más de 6.600 en el 2017

El retrato del mercado riojano en función del currículo académico de quienes ocupan los puestos que se reclaman obliga a detenerse también en el lado inverso de la tabla: el de los contratos obtenidos por aquellos que poseen una formación más avanzada, incluyendo en este grupo tanto a diplomados como a licenciados y quienes acreditan otro tipo de estudios superiores. En esta categoría se encuadraron 13.693 de las 161.793 personas contratadas el año pasado en La Rioja, lo cual representa el 8,4% del total.

También este subgrupo ha operado un aumento paulatino a lo largo de la última década, aunque muchísimo más tenue desde el 6,3% de las 110.128 contrataciones que se registraron en el 2008. Donde sí se experimenta un aumento exponencial es en los más preparados de este colectivo, donde los que tienen estudios extra han pasado de 246 en el 2010 a 6.624 el año pasado.

Especialistas

Contar con Formación Profesional tampoco parece, a la vista de la estadística, garantía para hacerse con alguna de las oportunidades de empleo que se vienen ofertando cada año en La Rioja. Los contratos de quienes disponían de este tipo de preparación (tanto FP de grado medio como superior) sumaron al cierre del año pasado 13.241, representando el 8,1% de todos los suscritos. La cifra mantiene una tendencia pareja a la registrada en los dos años precedentes, aunque cae más de un punto en relación a los empleados con este tipo de título al principio de la década. Entonces sumaron 10.283 representando así el 9,3% del total de los contratos en un apartado fluctuante a través del tiempo.

El limitado nivel de preparación académica requerido se refrenda en otro matiz: los empleados con estudios primarios han desbancado en los dos últimos años en términos absolutos a los que han superado la Secundaria, que tradicionalmente venían copando las contrataciones.

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