Fomento no tiene «previsto» utilizar la autopista como ronda de Haro y Calahorra

Fomento no tiene «previsto» utilizar la autopista como ronda de Haro y Calahorra

La Rioja defiende desde el 2009 estas variantes como alternativas al desdoblamiento de la N-232, al estilo de lo decidido para el entorno de Logroño

María José González
MARÍA JOSÉ GONZÁLEZLogroño

El Gobierno de España no tiene previsto «actualmente» que la autopista AP-68 se utilice como ronda de Haro y tampoco de Calahorra, esto es, que sea la solución al desdoblamiento del corredor riojano de la N-232 en esos municipios como sí lo ha sido para Logroño donde se convertirá en su futura ronda sur. Así lo ha reconocido el Ejecutivo en respuesta a sendas preguntas presentadas por el senador socialista por La Rioja, Francisco Martínez Aldama, quien, en una batería de catorce preguntas presentadas al Ejecutivo, se interesó por conocer si dentro de los planes del Gobierno de España entra que se utilice la autopista como circunvalación para ambas localidades.

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En una escueta contestación, el Ejecutivo asegura que estas actuaciones no están previstas «actualmente», si bien subraya que «dichas localidades se ubican en un tramo de la autopista en el que se tienen establecidas distintas bonificaciones al peaje de vehículos ligeros y pesados, que incentivan el uso de la citada infraestructura».

El uso de la autopista como rondas de Haro y de Calahorra es una demanda que el Gobierno regional defiende desde el 2009 cuando presentó las alegaciones al estudio informativo del desdoblamiento de la N-232 a su paso por La Rioja. En el caso de Calahorra, el Ejecutivo justificó su propuesta en que «no tiene sentido que en un reducido espacio estén planificados hasta diez carriles de circulación». El planteamiento del Ministerio contemplaba atravesar el término de Calahorra por el sur, un área muy próxima a determinadas zonas protegidas como La Degollada, Los Agudos y El Perdiguero, afectando también a unas instalaciones polideportivas y favoreciendo la conexión con Navarra, en detrimento de las comunicaciones con localidades riojanas de la zona de Arnedo. Ello llevó al propio Ayuntamiento riojabajeño a aprobar en un pleno celebrado en abril del 2008 que la alternativa al desdoblamiento fuese aprovechar el trazado de la autopista, solicitud que un año después recogió el propio Ejecutivo regional.

En cuanto a Haro, la propuesta del Gobierno riojano para que la autopista solucionase el desdoblamiento de la N-232 se respaldó en el impacto que tendría la nueva infraestructura sobre el territorio y en que, con los accesos necesarios, la AP-68 vertebraría las comunicaciones internas en esa parte de La Rioja Alta. Recientemente, la futura variante de Haro sobre la autopista ha sido objeto de polémica política. El pasado 16 de octubre, el pleno del Parlamento de La Rioja rechazó una proposición no de ley del PSOE para instar al Gobierno central a asumir las conclusiones del estudio de mejora de funcionalidad de la AP-68 en La Rioja (el informe elaborado por mandato del Parlamento riojano que determina qué obras son necesarias para que el recorrido de la autopista por La Rioja cumpla la función de vertebrar el territorio una vez liberada) teniendo en cuenta la alegación presentada por el Ayuntamiento de Haro. En concreto, el equipo de Gobierno de Haro apuesta por una ronda Sur partiendo de la entrada a la ciudad por la N-124 frente a la variante Oeste del proyecto que parte desde el acceso a la AP-68 hasta la carretera de Villalba (LR-306), atravesando viñedos y venajos, casi en paralelo a la línea eléctrica Haro-Norte.

El Gobierno regional rehusó ayer realizar declaraciones sobre este tema. No así Martínez Aldama: lamentó que las «aclaraciones» del Ministerio sobre que las rondas de Calahorra y Haro no están dentro de sus previsiones «no respondan a las demandas de La Rioja y añadió que «tampoco se está escuchando a los ayuntamientos».

Calahorra-Alfaro, «al 2020»

Por otro lado, el senador anticipó que las obras del desdoblamiento de la N-232 entre Calahorra y Alfaro no empezarán «hasta el 2020, como mínimo». Martínez Aldama apoyó su pronóstico en que, en respuesta a otra pregunta dirigida al Gobierno central, el Ejecutivo afirma que el plazo para redactar el proyecto es de 18 meses. El trabajo (por el que se pagarán 2,25 millones) comenzó el pasado mes, «por lo que, aunque todo vaya bien, la propuesta no estará terminada hasta abril del 2019 y aunque se acelerasen los trámites las obras no comenzarán hasta el 2020».

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