El miedo y la violencia como argumentos

Miembros de Nueva Época, custodiados por la Policía Nacional. :: s.t./
Miembros de Nueva Época, custodiados por la Policía Nacional. :: s.t.

Los apuñalamientos de Lérida fueron el estoque de una organización que se ufanó de convertir Portillejo en «zona nazi»

L.J.R. LOGROÑO.

Cuando Alejandro Ruiz Vidal, el 22 de septiembre del 2014, sembró el pánico en Lérida, Nueva Época comenzó a escribir su epílogo. Pocos días después, definitivamente marcada como una organización extremista y neonazi, sus responsables (ahora condenados) publicaron un tweet de despedida: 'Comunicado final de Nueva Época Logroño'.

La preocupación (y las denuncias) contra el grupo neonazi comenzaron pronto. Sobre todo en la calle Portillejo. En el número 27 estaba el local desde el que actuaba el grupo xenófobo. Apenas dos meses después de su constitución legal, en el entorno de su sede aparecían unos carteles que rezaban 'Portillejo ahora es zona nazi. Español: o estás con nosotros o agacha la puta cabeza'.

No fue difícil atar cabos: los nombres de varios de sus miembros figuraban en las investigaciones policiales de varias agresiones de tintes ideológicos. Entre ellas la de un menor en el Parque del Carmen que fue acuchillado por Alejandro Ruiz Vidal. La Policía Nacional incluyó a Nueva Época en su plan operativo contra los grupos organizados y violentos.

Acosados, los responsables del grupo iniciaron un peregrinaje por los medios de comunicación de la capital negando la vinculación de la asociación con las agresiones (y condenas) que se iban conociendo. También su perfil neonazi. Justificaban su presunta limpieza con supuestas expulsiones de miembros... y amenazaban con «acciones legales contra las noticias difamatorias y falaces que no se ciñan a acciones de nuestro colectivo desde su creación».

La Fiscalía también puso el foco sobre Nueva Época a finales del 2013. La asociación asumió una posición victimista denunciando presuntos ataques a su sede mientras organizaba jornadas a las que asistieron antiguos miembros, entre otros, del grupo Blood&Honor disuelto por la Audiencia Nacional en el 2010.

Pintadas nazis, amenazas y agresiones, peleas con colectivos antagónicos fueron constantes hasta los sucesos de Lérida. También intentaron convencer a los medios que Ruiz Vidal fue expulsado por violento.

Nueva Época desapareció en octubre del 2014. Al menos legalmente.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos