Una médica excelente

La médica Cristina Vallejo Bernad posa ante el IES Sagasta de Logroño, donde estudió. /  M. HERREROS
La médica Cristina Vallejo Bernad posa ante el IES Sagasta de Logroño, donde estudió. / M. HERREROS

Cristina Vallejo Bernad Premio Facultativo Interno de Aragón

DIEGO MARÍN A.

Puede parecer, si no una contradicción, al menos sorprendente que la médico riojana Cristina Vallejo Bernad acabe de recibir el Premio al Facultativo Interno que otorga anualmente el Servicio Aragonés de Salud a los Profesionales Sanitarios Internos Residentes Excelentes y, sin embargo, ahora mismo no tenga trabajo. «Así es, aunque acabamos el lunes. Las cosas van despacio, cada comunidad tiene su criterio... Pero espero que esto se pueda arreglar, hay que tener paciencia», piensa ella.

Cristina Vallejo tiene 29 años, nació en Aldeanueva de Ebro pero vivió en Logroño, donde estudió el Bachillerato Internacional en el IES Sagasta, hasta los 18 años. Después se marchó a estudiar Medicina a la Universidad de Zaragoza, especializándose en Cirugía General y Aparato Digestivo en el Hospital Universitario Miguel Servet. Ahora, finalizada su formación, le gustaría continuar trabajando en el hospital zaragozano o bien hacerlo en La Rioja.

Precisamente en torno al panorama laboral que se les presenta a los médicos basó su discurso cuando recogió su galardón esta misma semana. «En Aragón hay una bolsa de trabajo con un baremo de méritos como el de los premios, pero los residentes partimos de cero, con el handicap añadido de que existe un orden alfabético y han elegido una letra inicial al azar, la zeta, así que yo, que me apellido Vallejo, con la uve, me quedo la última», expone la médico riojana. Al margen de esa decepción, a Cristina Vallejo le queda el orgullo del premio obtenido, algo que no buscaba. «No me lo esperaba. Lo entregan por los méritos realizados. He sido representante de los residentes, elegida por votación, y un día que llegué al hospital me dieron la enhorabuena, ni me había enterado de que me lo habían dado», recuerda Cristina.

«La cirugía es algo vocacional, resolutivo, manual y rápido», declara Cristina Vallejo

Tenía claro que quería ser médico desde muy joven, y más concretamente, especializarse en Cirugía, más aún «el primer día que entré en un quirófano», porque, considera, «es algo vocacional, más resolutivo, manual, rápido; y la Cirugía General es la base de todas, la más completa». Vallejo confiesa que le motiva trabajar en Urgencias y en la unidad de Politraumatismos. De hecho, en su currículo el jurado valoró, además de sus notas, publicaciones, ponencias en congresos y su labor en diversos servicios del hospital Miguel Servet, sus estancias en Luxemburgo y Colombia: «En Luxemburgo están muy especializados en laparoscopia, tienen unos equipos excelentes, mientras que en Colombia tienen más volumen de trabajo en politraumatismos, por los tiroteos, las guerrillas...».

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