«Si no fuese por mi marido tendría que ir en taxi al trabajo»

Marimar Macías. /María Félez
Marimar Macías. / María Félez

Marimar Macías, estudiante de autoescuela, tiene que recorrer 25 kilómetros en dos ocasiones a diario

María Félez
MARÍA FÉLEZCalahorra

Marimar Macías decidió hace unos meses sacarse el carné de conducir. Esta calagurritana de 45 años trabaja en una empresa de Milagro (Navarra) y cada día tiene que recorrer en dos ocasiones los 25 kilómetros que separan su residencia de su puesto de trabajo. Durante muchos años ha estado dependiendo de compañeros de la fábrica donde trabaja pero llegó un momento en que ninguno de Calahorra estaba en el mismo turno que ella y por eso se puso manos a la obra a estudiar para poderse sacar el carné de conducir.

Comenzó sus estudios en el mes de marzo. Se había animado y quería hacerlo lo más rápido posible para poder empezar a ir a su trabajo con su propio coche. Para el mes de abril ya se había sacado el teórico y entonces empezó las clases para el práctico. «Durante esos meses ya se empezaba a oír hablar de una posible huelga de los examinadores pero había que dar las clases prácticas», comenta explicando los inconvenientes que le supone no haber conseguido aún el permiso de conducir.

Si no... en taxi

«Yo salgo a las cuatro y media de la mañana de Calahorra hacia Milagro y durante estos meses me está llevando mi marido a mi puesto de trabajo todos los días... Me da bastante pena hacerle levantarse a esas hora pero si no fuese por él tendría que ir a la fábrica en taxi porque lo que está claro es que no puedes dejar de trabajar porque no tienes carné de conducir», comenta arrepintiéndose, de alguna manera, de no haberse animado antes a comenzar con las clases para evitar esta huelga que tantos inconvenientes está trayendo a centenares de riojanos. «Me costó animarme y ahora fíjate que lío con el tema de la huelga», se apena.

«Empecé en marzo y, como pronto, me sacaré el carné a finales de este mes de noviembre»

«El teórico lo aprobé en el mes de abril y hasta el mes de septiembre no tuve un hueco para poder examinarme del práctico», comenta. Algo que le hubiese costado como mucho un par de meses se le va a alargar a casi nueve meses. Y es que Marimar suspendió su primer examen práctico y aún no sabe cuándo se podrá examinar por segunda vez. «Desde la autoescuela me han comentado que, como muy pronto, tendrá que ser para finales de este mes de noviembre porque hay más gente que está en las mismas circunstancias que yo», explica.

Marimar ya ha dejado hace semanas de dar clases prácticas. «Se alarga tanto el tiempo entre un examen y otro que no puedes estar dando clases todos los días porque al final se te va un buen presupuesto», asegura. Dará alguna de recuerdo los días previos al examen.

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