La lluvia de junio no llena los embalses

Las últimas precipitaciones acercan el 2017 a un año "normal": sólo ha llovido un 9% menos de lo habitual

Alberto Gil
ALBERTO GIL

La situación de los embalses riojanos continúa siendo crítica y de hecho la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) mantiene suprimidas las aportaciones desde La Rioja al eje principal que tradicionalmente se hacen en verano desde el Iregua (Pajares y González Lacasa). La CHE califica de «precaria» la situación de la parte alta de la cuenca, tanto en Cantabria como en La Rioja, mientras que en La Rioja Baja, y especialmente en la margen izquierda del Ebro (norte de Aragón y Lérida), la situación es de normalidad.

Sin embargo, los registros pluviométricos demuestran que, por cantidad de agua, la situación no debería ser tan crítica: la estación de Agoncillo de la Consejería de Agricultura ha medido en lo que va de año agrícola (de septiembre a final de junio) 325 litros por metro cuadrado cuando en un año normal se registran 355. Es decir, la merma es únicamente del 8,5%. La explicación hay que buscarla en los meses anteriores al actual año agrícola y es que, tal y como explican los técnicos de la CHE, entre mayo y septiembre de 2016 hubo un 40% menos de lluvias en la cuenca del Iregua y un 30% en la del Najerilla. Además, las precipitaciones no han caído ni en su momento ni de forma pausada (en diciembre, enero y abril apenas llovió).

Declaración de sequía

La Consejería de Agricultura solicitó a la CHE la declaración de sequía que, entre otras cuestiones, habilita para los regantes exenciones en los tributos del agua. Sin embargo, el organismo de cuenca, dada la diversidad del estado de la misma con zonas en alerta y otras en normalidad, continúa estudiando el asunto: «La semana que viene tendremos la actualización del mapa de sequía y se analizará el tema», aseguran fuentes del organismo. De momento, desde las confederaciones del Duero, del Segura y del Júcar -afectados de forma más uniforme como puede verse en el mapa de sequía- sí que se han tramitado las declaraciones y se han aprobado por parte del Ministerio, con lo que La Rioja sigue a la espera.

PRECIPITACIONES Y EMBALSES

355 l/m2
es la media de las precipitaciones normales de Agoncillo entre septiembre (cuando da comienzo el año agrícola) y junio.
325 l/m2
se han medido en el periodo en la estación de Agoncillo de la Consejería de Agricultura. El déficit hídrico es de apenas un 8,5% de precipitaciones. En Alfaro se superan los 353 litros y en Santo Domingo se quedan en 338.
113 h/m3
es la media de agua embalsada que contenían los tres grandes embalses riojanos a finales del mes de junio en los últimos 5 años.
65 h/m3
contienen los embalses en la actualidadEs decir, el déficit de reserva hídrica es del 42% respecto a la media de los últimos cinco años. Mansilla conserva 27 hectómetros cúbicos; el González Lacasa, 25; y Pajares, sólo 13.

Lo que sí están en marcha son restricciones para los embalses riojanos: en el Najerilla (Mansilla), en situación de emergencia, los regantes y la CHE acordaron utilizar únicamente el 65% del agua de una campaña normal, mientras que en el Iregua (González Lacasa y Pajares) no hay restricciones para el riego. Ahora bien, ante la difícil situación, la CHE ha suspendido los tradicionales aportes que desde estas infraestructuras se hacían para el caudal principal del Ebro. El ahorro estimado de agua por esta medida se calcula en unos 20 hectómetros cúbicos y los técnicos esperan que estas mismas restricciones se mantengan durante todo el verano si las cosas no van a más.

En la última semana (con datos del lunes pasado), Pajares ha recuperado un hectómetro cúbico (está al 37,1% de capacidad); el González Lacasa ha permanecido invariable (75,8%), mientras que Mansilla ha perdido un hectómetro cúbico, con lo que se encuentra al 39,7% de capacidad.

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