«Llegué a pensar en saltar por la ventana»

Dos vecinos observan los enseres calcinados por el fuego y amontonados en la calle. :: justo rodriguez
/
Dos vecinos observan los enseres calcinados por el fuego y amontonados en la calle. :: justo rodriguez

Diez personas fueron atendidas ayer por inhalación de humo tras incendiarse un piso en Albelda

PILAR HIDALGO* VALLEIREGUA@LARIOJA.COM ALBELDA.

Al joven Alberto Gonzalo le despertó un penetrante hedor a chamusquina, el mismo que a muchos de sus vecinos les dio el susto del día. «Me he levantado porque olía muy mal, he visto humo y he salido a la calle», relataba horas después el muchacho todavía incrédulo por el cariz que había tomado la mañana en el bloque de viviendas con entrada por el número 8 de la calle Constitución en Albelda de Iregua. Él se refugió en una cochera que se abre en el bajo de este edificio de tres alturas y cuatro pisos por planta que ayer vio, minutos antes de las 11 horas, sobresaltada su plácida rutina por un incendio en el 1ºC. En esos momentos, los residentes en la comunidad detallaron que permanecían en esta casa un matrimonio y su hija mayor. «Son mis tíos y mi prima, que viven en el piso de al lado», reconocía el joven, que habita en el 1ºB.

Según concretó el SOS Rioja, el fuego calcinó la vivienda en que se originó y diez personas tuvieron que ser atendidas por inhalación de humo (cinco evacuadas al Hospital San Pedro y otras cinco asistidas en el consultorio médico albeldense), entre los que se encontraban los residentes en el piso foco del incendio.

Las mismas fuentes precisaron que las llamas se desataron en una habitación; en la que, según comentaron varios vecinos, prendió una bolsa con semillas que se hallaba sobre un colchón, aunque este extremo no se ha confirmado oficialmente.

Los vecinos de las plantas segunda y tercera quedaronatrapados en sus casas al no poder bajar por la escalera El fuego se originó en una habitación, en la que se alcanzaron temperaturas de entre 400 y 600 grados LAS FRASES Alejandro Benito Vecino del 2ºD «Era tal la humareda que no se veía para bajar, por lo que era peor tratar de salir a la calle» Alberto Gonzalo Vecino del 1ºB «Me he despertado porque olía muy mal y entonces es cuando he visto que había humo» José Antonio Benito Vecino del 1ºA «He venido a abrir las ventanas de mi casa para ventilar y no podía respirar casi» José Carlos Burgos Vecino del 1ºD «La pared de mi cocina, que da a la habitación foco del fuego, está muy caliente»

El Centro de Coordinación Operativa recibió el aviso a las 11 horas y movilizó a los bomberos del Ayuntamiento de Logroño, la Guardia Civil y a los recursos de emergencias del Servicio Riojano de Salud.

Los bomberos del Ayuntamiento de Logroño indicaron que acudieron al lugar con tres vehículos y seis efectivos. Vía Twitter criticaron que a tres de ellos «del turno de tarde» los tuvieron que requerir «con guardias impuestas», debido a «la falta de personal en el servicio».

Evacuación

El vecindario vivió momentos de miedo y de incertidumbre. En un primer momento, se procedió a la evacuación de los residentes en la primera planta, pero un 'colchón' de humo estratificado en el rellano impidió el acceso a las dos plantas superiores. Así, la Guardia Civil indicó a los de la segunda y tercera alturas que no salieran de sus casas y sellaran las rendijas de las puertas con paños húmedos.

«Era tal la humareda que no se veía para bajar, por lo que era peor salir», atestiguó Alejandro Benito, que vive en el 2ºD. Fueron instantes de inquietud y de muchos pensamientos que se cruzaban por la cabeza. «Llegué a pensar en saltar por la ventana si venían las llamas», aseguró.

Los bomberos localizaron el foco de las llamas «en una habitación y progresando por el pasillo hasta alcanzar la vivienda por completo», dejaron escrito en Twitter. En el lugar del siniestro, la temperatura rondaba en esos momentos entre los 400 y 600 grados.

Los bomberos apuntaron que extinguir el fuego les llevó cerca de dos horas. Diez personas precisaron atención sanitaria. De ellas, cinco fueron evacuadas al Servicio de Urgencias del Hospital San Pedro y otras cinco, al consultorio médico de la localidad. Entre los afectados figuraban los ocupantes de la vivienda calcinada, vecinos y agentes de la Guardia Civil.

Pasado el peligro, se procedió a ventilar el edificio y una empresa de limpiezas acudió a limpiar las zonas comunes. En el exterior, en la calle Donantes de Sangre, cerca de su esquina con Constitución, llamaba la atención la pila que formaban los objetos totalmente arrasados que se habían sacado de la vivienda pasto de las llamas.

Varios grupos de residentes en el bloque regresaron de nuevo a sus casas para recoger algunas pertenencias y disponerse a pasar las próximas horas en otras viviendas o en casas de familiares. «Huele mucho a humo para quedarse», aseveraba Daniel Rubio, del 3º B, que salía con ropa y otros enseres metidos en un par de bolsas de plástico. Por su parte, Carlota García llegó a tomar algunas fotos de la cochera de su suegra para enviárselas al seguro.

José Antonio Benito, vecino del 1º A, sólo para en casa por la noche, pero ayer se llegó a mediodía «para abrir las ventanas». «No podía respirar casi», reconoció. Afortunadamente, su vivienda no está afectada más que por un rastro de humo en la zona del dintel de la puerta de entrada, pese a compartir la primera planta. Tampoco la de José Carlos Burgos, del 1º D y cuya cocina da a la habitación foco del fuego. «La pared está muy caliente, pero mi casa no está negra ni hay apenas humo», afirmó. Él tuvo que salir del trabajo para acercarse a revisar su vivienda. Pese al susto, admitió que «demasiado poco ha pasado para lo que podía haber sido».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos