El letrado de Alberdi pide investigar al jefe superior de Policía por desobediencia judicial

L.J.R. LOGROÑO.

La segunda sesión del juicio contra Pablo Alberdi y Jorge Merino, para los que el fiscal solicita una pena de 2 y 6 años y 9 meses de prisión, respectivamente, fue más relajada que la primera, si bien la tensión entre Endika Zulueta y la magistrada volvió a ser patente y a dejar algún que otro rifirrafe.

Pero si en la primera sesión el protagonismo lo acaparó el mano a mano entre Zulueta y Fernando Fernández Beneite, en la segunda fue con el actual jefe superior de Policía de La Rioja, Pedro Mélida.

Fue citado por las defensas con el objetivo de que identificara quién ordenó la destrucción de las grabaciones que la Policía Nacional hizo de la intervención del 14 de noviembre. Explicó Mélida que cuando recibió la notificación del juzgado sobre la destrucción de las grabaciones se limitó a responder que no sabía quién las destruyó y reconoció no haber profundizado en la investigación al estar «buena parte» de los mandos de aquel momento o jubilados o en otro destino. Eso irritó a Zulueta: «Le está diciendo, señoría, que no aceptó el requerimiento judicial y que no investigó nada para cumplir ese requerimiento». «Eso lo tendré que decidir yo», respondió la magistrada.

Enfadado, Zulueta recordó que su insistencia se justifica en su sospecha de que «el jefe del operativo [Fernández Beneite] ordenó la destrucción a sabiendas de que lo que señala el atestado es falso». Por eso, pidió a su señoría «que se deduzca testimonio por un presunto delito de desobediencia judicial contra Pedro Mélida».

Por la sala también pasó el predecesor de Mélida, Manuel Álvarez, que reiteró que las explicaciones recibidas apuntaban su nula calidad. ¿Quién las dio? «Seguridad Ciudadana». «¿Fue Beneite?», insistió Zulueta. «Han pasado cinco años, fue de viva voz y no sé si fue él o no», cerró Álvarez.

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