Legislar sin conocer el campo

Tres cosechadoras de guisantes a pleno rendimiento. :: uagr/
Tres cosechadoras de guisantes a pleno rendimiento. :: uagr

La prohibición del uso de fitosanitarios para cumplir el denominado 'verdeo' de la PAC complica mucho más la vida de los agricultores

REDACCIÓN

Tras la última reforma de la Política Agraria Común, los agricultores reciben un pago por realizar prácticas beneficiosas para el clima o el medio ambiente. Se trata del 'greening' o 'verdeo', norma que tienen que cumplir obligatoriamente los agricultores de cultivos no permanentes o pastos que declaren más de 10 hectáreas de superficie, y que consiste (resumidamente, que en la práctica es aún más complicado) en lo siguiente: si la superficie de cultivos herbáceos de la explotación es de 10 a 30 hectáreas, al menos hay que tener dos cultivos diferentes, y el de mayor superficie no puede suponer más del 75% de la superficie de herbáceos. Si la superficie de cultivos herbáceos de la explotación es superior a 30 hectáreas habrá que tener al menos tres cultivos diferentes; el cultivo principal no puede superar el 75% de la superficie y los dos principales juntos no superarán el 95% de la superficie total de herbáceos. En las superficies de interés ecológico, el 'verdeo' se llevara a cabo cuando las tierras de cultivos herbáceos del agricultor sean superiores a 15 hectáreas, un 5% de la superficie ha de dedicarse a barbecho o sustituir el barbecho por cultivos que fijen nitrógeno (leguminosas grano como judía, garbanzo, lentejas, guisantes, habas, haboncillos, almorta, yeros, veza arveja, alholva, o leguminosas forrajeras como alfalfa, veza, esparceta y zulla). En este segundo caso el porcentaje mínimo de la superficie a declarar es de 7,2%. En el caso de mantenimiento de pastos permanentes de la explotación, que no podrán disminuir más del 5% de la relación nacional entre pastos permanentes y resto de cultivos. Se entiende por disminución la transformación de pastos permanentes en superficies de cultivos. Si se supera el porcentaje establecido, se deberán volver a restaurar las superficies de cultivos en pastos permanentes.

Quebraderos de cabeza

Ni que decir tiene que esta nueva obligación ha ocasionado múltiples quebraderos de cabeza a los agricultores riojanos en las últimas tres campañas, que han tenido que adaptar sus cultivos y planificarlos detenidamente para poder acceder al total de la ayuda europea. De hecho, la UAGR tiene en su página web una hoja de cálculo diseñada para que los agricultores puedan planificar sus siembras atendiendo a estos requisitos normativos, de manera que puedan acceder al máximo de la ayuda.

En La Rioja, algunos agricultores han optado por dejar fincas en barbecho para cumplir con el 'verdeo', mientras que otros han optado por algunos de los cultivos fijadores de nitrógeno, como habas, guisante o alubia verde. Pero aunque la actual PAC estará en vigor hasta 2020, para 2018 el 'verdeo' ha sufrido un importante cambio, que complica aún más la tarea de los agricultores. En concreto, la modificación consiste en la prohibición del uso de productos fitosanitarios en las denominadas superficies de interés ecológico . Esta prohibición afecta por tanto a las superficies dedicadas a barbecho; a los cultivos intermedios (mezclas de cultivos), o superficies con cubierta vegetal; y a los cultivos fijadores de nitrógeno (judía, garbanzo, lenteja, guisante, habas, altramuces, algarroba, titarros, almorta, veza, yeros, alholva, alverja, alverjón, alfalfa, esparceta, zulla, trébol, soja y cacahuete) ya sean para consumo humano o para alimentación animal.

Especialmente perjudicados por esta nueva norma serán muchos agricultores de La Rioja Alta que producen guisante verde, cultivo que les permitía por un lado cumplir con la exigencia del 'verdeo', mientras que además posibilita aprovechar la misma parcela para cultivar alubia verde tras la recolección del guisante verde. En la misma situación se encuentran los agricultores que siembran alubia verde 'de primera cosecha' (los que no cultivan en la misma campaña y en la misma finca guisante verde y alubia verde, sino únicamente alubia verde).

Además de lo antes mencionado, muchos de estos agricultores que cultivan guisante verde y alubia verde lo hacen bajo el sistema de Producción Integrada, para lo que han adquirido el compromiso de mantenerlos así durante cinco campañas. Esto significa que la próxima campaña las superficies que tienen que seguir dedicando a este cultivo no les valdrán para cumplir el requisito del "verdeo", ya que la producción de guisante verde sin un razonable uso de fitosanitarios no es viable. Por tanto, estos agricultores se verán obligados a dejar parte de su explotación de barbecho para poder cobrar el total de la ayuda europea.

Esto a un gran terrateniente no le preocupa, pero para los pequeños y medianos agricultores, que son la mayoría, es una nueva traba económica. Además, en zonas donde gran parte de la explotación de un agricultor no se cultiva en fincas propias, sino en arrendadas, el perjuicio económico se agrava.

A esto hay que sumar, además, la carencia de agua que se arrastra durante las dos últimas campañas, máxime en la cuenca del Oja, donde, como viene denunciando la Unión desde hace décadas, falta de agua en gran parte de la campaña debido a que es la única cuenca riojana sin regular en cabecera.

De acuerdo con esta nueva normativa, las superficies que se dedican a barbechos tampoco podrán ser tratadas con productos fitosanitarios, de tal forma que para el control de las malas hierbas los agricultores no podrán utilizar herbicidas sino que tendrán que labrarlas, consumiendo más gasoil y desgastando su maquinaria. Para cumplir con el 'verdeo' también abandonarán el cultivo por el barbecho los agricultores que sembraban productos para el ganado (guisante seco, habas, haboncillos...), cultivos que no se suelen hacer en Producción Integrada, por lo que no tienen el compromiso de los 5 años que sí tienen la mayoría de los que sembraban guisante verde).

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