Lazos familiares... en plural ¡Cómo hemos cambiado!

Elena y Valva, con sus peques /Justo Rodriguez
Elena y Valva, con sus peques / Justo Rodriguez

Menos matrimonios, más rupturas, menor natalidad... Los hogares riojanos unipersonales, monoparentales y de parejas sin hijos casi duplican ya a los de la familia tradicional | Hoy es el Día Internacional de la Familia, una institución que se ha transformado radicalmente en las últimas décadas

Roberto G. Lastra
ROBERTO G. LASTRALogroño

Ni mejor ni peor, solo diferente. Casi seguro que no se va a festejar hoy en ningún hogar riojano, pero este martes se celebra el Día Internacional de la Familia, una conmemoración instituida desde 1993 por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) para homenajear a una de las instituciones que pese a los rotundos cambios sufridos durante las últimas décadas, es todavía hoy el eje clave social.

En crisis para unos y enriquecida con numerosas variables para otros, la familia ha dejado de ser aquella institución de padre, madre y un rosario de niños que se loaba en el NODO y cuyas virtudes se ensalzaban a mediados de los sesenta y setenta a través de todos los soportes: desde la publicidad, al cine -inolvidable aquella saga de películas que arrancó en 1962 con el extravío navideño de Chencho y el sufrimiento de su abuelo Pepe Isbert y de todo un país-, e incluso a través de los inocentes juegos infantiles -¿quién no ha jugado con la baraja que Heraclio Fournier lanzó en 1965?, aquellos 42 naipes de siete familias del mundo esquimal, bantú, tirolesa, árabe...-.

1.150
matrimonios se registraron en La Rioja en el 2016, 1.133 de personas de diferente sexo. A principios de los años 2000 superaban los 1.400.
153
matrimonios homosexuales se han inscrito en La Rioja desde el 2005, 81 entre hombres y 72 entre mujeres. En el 2016 fueron 17.
176
de los 1.150 matrimonios registrados en el 2016 tuvieron al menos a uno de los contrayentes extranjeros.
662
nulidades, separaciones y divorcios se contabilizaron en el 2016 en la comunidad.
15.200
riojanos formaban parte en el 2017 de una pareja de hecho en la región.
2.662
nacimientos contabilizó La Rioja en el 2016, muy lejos de los 3.070 del 2006 y, sobre todo, de los 4.265 de 1976.
1,36
hijos por mujer es el índice de fecundidad de las riojanas, 1,19 las españolas y 2,09 las extranjeras. En 1976 era de 2,61.
31,9
es la edad media de maternidad de las mujeres riojanas, en los 80 era de 28,5

Si hace 50, 40 o incluso 30 años no había otras opciones que formar una familia tradicional con los hijos que tuviese a bien enviar Dios o apostar por la soltería y quedarse en el hogar paterno, hoy, las opciones personales, las circunstancias vitales, sociales y económicas y las reformas legales han alterado radicalmente la radiografía familiar española (y, desde luego, la riojana).

La tasa de nupcialidad anual de La Rioja es de solo 3,59 matrimonios por cada mil habitantes

De hecho, aunque en la comunidad los hogares más numerosos se mantienen como los de la pareja con hijos que convivan, 44.200 de los 129.400 que contabiliza el INE -22.200 con un único descendiente, 17.800 con dos y 4.200 con tres o más-, los hogares unipersonales (36.800), los de las parejas sin hijos (29.900) y los monoparentales (10.500) casi triplican ya a la familia clásica del pasado.

Todo ha cambiado y el matrimonio ya no es lo que era. Además de la opción de la convivencia sin papeles, cada vez más jóvenes optan por la constitución de la pareja de hecho. Así, según el último estudio disponible, el correspondiente al año 2016, del Instituto de Política Familiar (IPF) el número de uniones de este tipo se ha triplicado en España desde el año 2001, de 563.785 a 1.602.900, y uno de cada siete hogares de parejas del país es ya de parejas de hecho. El pasado año en La Rioja había censadas 15.200 personas en esa situación.

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Según el mismo informe, la tasa de nupcialidad (matrimonios por cada 1.000 habitantes) se ha desplomado hasta el 3,45, un derrumbe que incluso se ha suavizado gracias a la inmigración, porque sin las bodas internacionales el dígito hubiese caído hasta el 2,80. La Rioja, que no es ajena a la tendencia, está ligeramente por encima de la media, 3,59 y es la quinta comunidad en la que más matrimonios se celebran 1.150 en el 2016 -176 de ellos con al menos uno de los contrayentes de nacionalidad extranjera-, muy lejos de los más de 1.400 de los primeros años del siglo XXI y de los más de 1.700 anuales que se celebraban a mediados de los 70.

Hasta el matrimonio igualitario, las bodas entre personas del mismo sexo, parecen haber perdido adeptos. Desde su legalización en julio del 2005, en La Rioja se han celebrado 153 enlaces de este tipo, 81 entre hombres y 72 entre mujeres. En el 2016, última estadística disponible en el INE se registraron 17, dos más que el año anterior, pero lejos de los 22 contabilizados en el 2011 y el 2012.

El desplome de los «sí quiero» no es el único lastre del matrimonio -cada vez más civil y menos religioso: de los 1.133 enlaces celebrados en La Rioja en el 2016 entre personas de distinto sexo, 785 fueron civiles, 345 católicos y solo 3 de otra fe-, sino las rupturas. En el 2016 se produjeron en La Rioja 662 divorcios, separaciones y nulidades, una tendencia que, con altibajos, se mantiene a lo largo de la última década. Según el estudio del Instituto de Política Familiar, en España se produce una ruptura cada 5 minutos, 290 diarias, más de 105.000 anuales. La Rioja es la sexta comunidad, con 2,33 por cada mil habitantes, ligeramente sobre la media nacional de 2,28. También la tasa de ruptura/nupcialidad nacional es alta, 0,65 (casi siete rupturas por cada 10 matrimonios que se celebran), muy por encima de la media europea, 0,46. La Rioja, séptima en el ranking está en la media, con 0,66.

Pero hay otro pilar fundamental en la transformación de la institución familiar que tiene que ver con la natalidad. El bajo índice de fecundidad (número de hijos por mujer) de 1,32 nacional y 1,36 riojano -una tasa regional a años luz de los 4,26 de 1976, pero mejorada por la inmigración, ya que las españolas de la región están en 1,19 y las extranjeras en 2,09- y el continuo incremento de la edad media de maternidad (31,93 años en la comunidad, con 33,02 de las españolas y 28,96 las extranjeras), han desplomado las cifras de nacimientos -2.662 en el 2016 frente a los más de 3.000 de la primera década y los más de 4.000 de mediados de los setenta- y han reducido el número de hogares con dos hijos y, sobre todo, las familias numerosas.

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