El ladrón de cartón

Daños en el cajero (izquierda) y el hombre entrando (arriba). :: G.C./
Daños en el cajero (izquierda) y el hombre entrando (arriba). :: G.C.

Pese a su peculiar 'disfraz', el autor de los hechos no se ocultó lo suficiente y pudo ser identificado por la Guardia Civil tras visionar las cámaras de seguridadUn joven parapetado tras una caja intenta robar, sin éxito, un cajero de Quel

SANDA SAINZ QUEL.

Una persona entra en un cajero automático de una entidad bancaria con una gran caja de cartón que lleva delante con la que oculta su rostro y parte de su cuerpo. Con ella pretende además tapar la cámara de seguridad de la estancia aunque no lo llega a lograr en su totalidad. Durante cuarenta y tres minutos, en plena noche, intenta acceder al dinero provocando diversos desperfectos en la maquinaria y, finalmente, abandona frustrado el lugar sin conseguir su propósito.

Parece un guión cinematográfico o televisivo pero ocurrió en realidad, en Quel, y no tuvo el resultado esperado por parte del delincuente. Una historia que mezcla un hecho dramático, reprochable y penado por la ley, que atenta en este caso contra una entidad bancaria, con una situación casi cómica por la forma en la que se cometió el delito y al no conseguir su objetivo.

La Guardia Civil de La Rioja informó ayer sobre este intento de robo con fuerza en un cajero automático ubicado en la localidad de Quel. El ladrón no pudo hacerse con el ansiado botín pero dejó cuantiosos daños en la estructura, cableado y circuitos por lo que este servicio bancario quedó inoperativo.

El 18 de enero se presentó la denuncia y acudieron al lugar agentes del puesto de Autol y del grupo de investigación de Arnedo. Allí constatan los destrozos, diversos cortes en las bisagras del cajero y la existencia de pólvora, mechas y restos de una deflagración.

El siguiente paso fue el visionado de la cámara de seguridad. Comprobaron como entraba una persona con una caja de cartón de grandes dimensiones, que permaneció en la entidad desde las 2.55 hasta las 3.38 horas. Analizaron su actividad durante esos cuarenta y tres minutos. Se veía como retiraba una cesta con herramientas y otros materiales que presuntamente utilizó. Al parecer cortó las bisagras con una radial y provocó una deflagración para poder llegar hasta los compartimentos del dinero sin lograrlo.

La investigación de los agentes dio sus frutos y conllevó la detención de un varón de treinta y dos años, natural de Logroño y vecino de Autol como presunto autor de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa y otro de daños en el cajero automático.

Amplio historial delictivo

El protagonista de este suceso tiene un amplio historial de fechorías por delitos contra el patrimonio, según fuentes de la Guardia Civil.

Una vez localizaron a este hombre, los agentes procedieron a su detención, después se le tomó declaración y fue puesto a disposición de la autoridad judicial.

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