«Desde que se integran, su vida se normaliza y evolucionan muchísimo»

«Desde que se integran, su vida se normaliza y evolucionan muchísimo»

P. H. LOGROÑO.

Mapi Domingo preside la Asociación de Familias Adoptantes y de Acogimiento de La Rioja (AFAAR), desde donde proporcionan formación, información y apoyo a las familias acogedoras o que se plantean serlo. Además de encabezar este colectivo, Domingo predica con el ejemplo.

En el 2011, su marido y ella acogieron a una niña de tres meses que ya ha cumplido los 8 años. Y en el 2017 hicieron lo propio con otro pequeño de 4 años. En ambos casos comenzó siendo una acogimiento temporal, que acabó como permanente (con el segundo menor están finalizando el proceso).

«Es muy ambicioso pretender que todos los niños estén en una familia, pero no es imposible», plantea como objetivo la presidenta de AFAAR. Y es que no alberga dudas de que «a los menores les corresponde estar en una familia». «Desde que se integran, sus vidas se normalizan y experimentan una evolución total», subraya.

«Queriéndolos tú, se quieren ellos», expone, lo que no resulta baladí en criaturas que «tienen mochila porque han sido abandonadas». A quienes sopesan la opción de incorporar a un nuevo miembro en su hogar, les indica que «lo primero que hay que tener es muchas ganas y saber hasta dónde puedes llegar y de qué edad los quieres». Y es que «la vida te cambia, da un giro de 360 grados». «Pero es una gozada», asevera Domingo, que no tiene hijos biológicos.

No le ha tocado vivir el momento más duro, pero conoce por otras familias la situación. «La despedida es lo que más cosa da, aunque si te paras a pensar es porque piensas en ti y no en el niño. Porque él todo lo que ha vivido y disfrutado, el amor que ha recibido, los abrazos... Eso se lo llevará con él vaya donde vaya», anima.

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