«Impulsar el crecimiento y garantizar los servicios sociales y las prestaciones», principales objetivos

L.J.R. LOGROÑO.

Detrás de todos los principios que inspiran las cuentas regionales del 2018 y que ayer presentó el presidente autonómico, hay objetivos concretos sobre los que sobrevuelan tanto la estabilidad presupuestaria como la consolidación fiscal. Y no son pocos: «Impulsar el crecimiento, garantizar las prestaciones y los servicios públicos, aumentar la inversión, reducir los desequilibrios territoriales y bajar los impuestos a los ciudadanos».

En relación a la fiscalidad autonómica, Ceniceros dijo que con las medidas adoptadas para el próximo año su Ejecutivo pretende que la región continúe siendo «la comunidad autónoma que menos impuestos pague en España». Así concretó que durante el 2018 «un total de 129.323 riojanos tendrá un ahorro directo de 73,5 millones de euros».

«Actuamos dentro de nuestras posibilidades y sin aventuras», incidió el jefe del Ejecutivo, que consideró que detrás de todos esos objetivos se encuentran «las cosas que interesan a los ciudadanos»... y a Ciudadanos. Esa comunión de voluntades, concretó, «es algo positivo para la estabilidad política y económica de nuestra región». «Creo que no ha llegado el momento de parar sino de continuar en este camino de crecimiento social, de diálogo, de concertación de las políticas públicas. Y lo queremos hacer siendo una de las Comunidades Autónomas en la que mayor calidad de vida hay».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos