«Lo importante no es el género, es una cuestión de profesionalidad»

David Arancón, Miguel Ángel Galán y David Zárate, maestros de Infantil y Primaria en tres centros escolares de la región/Juan Marín
David Arancón, Miguel Ángel Galán y David Zárate, maestros de Infantil y Primaria en tres centros escolares de la región / Juan Marín

Tres maestros comparten su experiencia y opinan sobre la asimetría entre sexos en las aulas

C.N. LOGROÑO.

La cuestión del sexo en las aulas es «intrascendente» para algunos de los pocos maestros varones, otros preferirían que no hubiera esa profunda brecha entre hombres y mujeres en la docencia a edades tempranas y otros no ven con malos ojos que sean ellas las que den clase a sus hijos. La división de opiniones llega al seno de los claustros de profesores y Diario LA RIOJA ha contactado con tres maestros para que compartan su experiencia.

David Arancón 34 años | Maestro Infantil colegio San Prudencio (Albelda) «Hay madres que te miran con recelo porque tienen un estereotipo maternal»

A David le picó el gusanillo de la educación. Entonces, La Rioja sólo ofertaba Educación Infantil y luego las especialidades de Música, Inglés y Educación Física. Se decantó por lo primero y ya entonces en clase ser hombre era la excepción: eran 4 entre 30. «Éramos los bichos raros». Al acabar se preparó oposiciones invirtiendo mucho esfuerzo y tiempo y en el 2005 sacó su plaza.

A día de hoy es maestro de Infantil en el colegio San Prudencio de Albelda. Un trabajo, dice, «muy gratificante», con el que disfruta, pero a la vez es «agotador». «Acabas la semana con cansancio físico y también intelectual». El otro día, sin ir más lejos, cuenta, «tuve que zanjar una discusión de dos niños sobre si la luna se podía ver por la mañana o sólo por la noche. Eso me parece maravilloso. Para mí los niños son como diamantes en bruto. Son un torrente de creatividad e imaginación, de una forma de pensar fuera de serie». En Infantil es el único hombre, el resto de maestras son mujeres. Una circunstancia que dista mucho de ser un obstáculo para él. Se siente mimado, asegura, y le tienen en palmitas.

El hecho de que haya más varones que mujeres dando clase es para David Arancón «irrelevante». A su juicio, lo importante no es el género, «es más bien una cuestión de adecuación y de profesionalidad de la persona que esté en ese momento enseñando». Reconoce que ha vivido determinadas actitudes machistas hacia él de madres «que te miran con desconfianza y recelo porque tienen la imagen de un estereotipo maternal». De ahí que «te exigen una mayor capacidad o visión maternal antes que profesional».

Miguel Ángel Galán 45 años | Maestro 5º Primaria. Ed. Fisica y director del colegio Vuelo Madrid Manila (Logroño) «Sería interesante que los niños tuvieran modelos femeninos y masculinos»

Recaló en la docencia después de estudiar Empresariales, trabajar en una consultoría y comprobar que eso no era lo suyo. Sentía que la docencia era su vocación así que un día, sin más, se plantó, viró su rumbo y se acercó a las aulas de Magisterio. A partir de ahí todo fue rodado. Ha pasado por básicamente todas las etapas educativas, Secundaria, Infantil y ahora Primaria en el colegio Vuelo Madrid Manila, un centro del que también es director.

Su caso no es tan extremo. No está solo. Al contrario. Enseña Educación Física y esta es, dice, una especialidad «muy masculinizada». No obstante, es consciente de que, salvo en su campo, en el resto, la presencia de hombres llega incluso a ser simbólica.

A su juicio, sería «interesante» que los niños a tan corta edad «tuvieran modelos masculinos y femeninos, que ambos roles pudieran desempeñarlos tanto hombres como mujeres». En el fondo, ese desajuste de género «refleja los valores que tiene la sociedad; los estereotipos de que los padres no se encargan de estos primeros años de la educación» y que «la dulzura es algo propio de la mujer». Un discurso, en su opinión, erróneo y que hay que ir desmontando, porque «el aporte de amor y de cariño a un niño lo puede dar exactamente igual un hombre que una mujer». De ahí que la diferencia es «puramente cultural, de roles que asignamos y que se van trasmitiendo así: la mujer es dulce y el hombre pone la autoridad». En la docencia, concluye, «preferiría que hubiera hombres y mujeres porque cualquiera de los dos puede ejercer esa función».

David Zárate 43 años | Maestro Música CRA Entrevalles (Badarán, San Millán, Anguiano y Viniegra de Abajo) «Si te dan a elegir quién quieres que atienda a tu hijo, eliges a una mujer»

David es maestro de Música y Primaria en el CRA Entrevalles, en Badarán. Estudió Magisterio musical y al acabar estuvo trabajando de comercial. Con 30 años atisbó que venían las «vacas flacas» y empezó a prepararse las oposiciones. Desde entonces trabaja como interino en una «profesión que te va atrapando poco a poco», comenta, y ha pasado por todo tipo de claustros, la mayoría de veces con más mujeres que hombres, aunque este año están casi al 50%. Como Miguel A., tampoco se siente una 'rara avis'. Su especialidad, Música, la eligen muchos hombres.

Es padre desde hace 3 años y desde entonces su vida ha cambiado. En su caso, no ve con malos ojos que ellas den clase a los más pequeños. «Si te dan a elegir quién quieres que atienda a tu hija, eliges a una mujer», apunta, quizá porque se les presupone más ternura con los pequeños y más vocación. No obstante, deja claro que tiene compañeros en Infantil que «son muy válidos» y sería bueno que «hubiese más presencia masculina que rompa con esa visión».

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