Horizonte 2026

La carretera N-232, con tráfico pesado y ligero, y en primer plano, la AP-68 vacía a su paso por El Sequero ::Gráfico
La carretera N-232, con tráfico pesado y ligero, y en primer plano, la AP-68 vacía a su paso por El Sequero :: / JUSTO RODRÍGUEZ

El Ministerio acepta como prioridad la duplicación entre Calahorra y Alfaro, además de la ejecución rápida de la ronda sur logroñesa | El Gobierno riojano confía en tener ejecutado para entonces el nuevo mapa del corredor del Ebro con la liberación definitiva de la autopista y desdoblamientos parciales en la N-232

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

El tramo navarro de desdoblamiento de la controvertida carretera N-232, a falta de 1,5 kilómetros para su conexión con Alfaro, está concluido como autovía, mientras que al aragonés le quedan apenas 40 kilómetros (Figueruelas-Mallén) que, según el compromiso reciente del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, estarán ejecutados para el año 2020.

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El desdoblamiento del tramo riojano, sin embargo, ha sido programado de forma íntegra en los diferentes planes de infraestructuras, tanto del PP como el PSOE, hasta que la evidencia se impuso a las promesas políticas: sólo lo habrá de forma parcial y habrá que esperar al 2026, cuando la prórroga de quince años que se negoció con la concesionaria de la AP-68 llegue a su fin, para entender el nuevo 'mapa' con el que trabaja el Ejecutivo regional para este corredor natural del Ebro: una duplicación, en el mejor de los casos parcial, y combinada con una autopista, en principio liberada, ya que, entre las peticiones que el Gobierno riojano ha entregado a Fomento como infraestructuras estratégicas para la región, está la no renovación de la concesión de la AP-68.

De momento, el Gobierno de La Rioja ha conseguido arrancar el compromiso del Ministerio de Fomento -que confirma además en una respuesta parlamentaria al PSOE que en breve redactará el estudio informativo- de reconocer como actuación prioritaria el desdoblamiento entre Calahorra y Alfaro de la N-232, hasta el límite con la provincia de Navarra. Esta obra supondría una doble vía desde la capital de La Rioja Baja hasta Zaragoza.

En cualquier caso, la finalización de ese mapa ahora deseado para el corredor del Ebro, según reconoce el consejero de Fomento, Carlos Cuevas, no «depende de nosotros». «Hemos trasladado varias peticiones al Ministerio y seguiremos reivindicando plazos razonables para su ejecución, pero debemos ser conscientes de las limitaciones presupuestarias y que todas estas actuaciones llevan mucho tiempo».

La Ronda Sur cuenta ya con dotación presupuestaria garantizada al menos hasta el 2020

El desdoblamiento entre Calahorra y Alfaro es la otra gran prioridad riojana en la carretera N-232

De momento, el Ejecutivo de José Ignacio Ceniceros cuenta con garantías presupuestarias (80 millones plurianualizados hasta el 2020) para la Ronda Sur de Logroño y, aunque están programadas actuaciones en todo el tramo riojano, es la parte oriental (La Rioja Baja) la prioritaria: «La intensidad media diaria (IMD) de vehículos es muy superior porque en La Rioja Alta hay dos grandes vías [Burgos y Vitoria]», explica el consejero de Fomento. El 'mapa' real con el que trabaja el Gobierno para la N-232 es el siguiente:

Es la primera prioridad. Con una longitud de 28 kilómetros (entre Navarrete y Arrúbal), el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, se ha comprometido a licitar las obras este mismo año. El compromiso ahí está pero, al suponer liberar el trazado de la autopista de peaje, su retraso en la ejecución no supondría mayor problema para el Ministerio. En este sentido, el coste de la actuación, hoy, se estima en 266 millones de euros, de los que 120 destinados a la indemnización a la concesionaria de la AP-68: cuanto más tiempo pase menos habría que pagar por ello. «Efectivamente es así -reconoce Cuevas-, pero que nadie dude de que el Gobierno de La Rioja seguirá reivindicando que la actuación, importante y con alto presupuesto comprometido, se haga lo antes posible».

Es la otra gran prioridad del Gobierno riojano y, de hecho, ha llegado a asumir un mayor coste en el desvío obligatorio de tráfico pesado por la autopista a cambio de que el Ministerio de Fomento redacte ya el estudio informativo, como acaba de confirmar que hará en el protocolo firmado con el Gobierno regional. «Daría continuidad al desdoblamiento con el tramo navarro y posteriormente el aragonés, por lo que es muy importante para nosotros». En este caso ni hay estudio ni proyecto ni presupuesto: «Hay que ser realistas, los años de bonanza presupuestaria ya pasaron, por lo que sería razonable pensar en 2026 para que estuviera terminado», sostiene Cuevas.

La licitación de la redacción del proyecto para circunvalar esta población y eliminar un cruce peligroso se espera de forma inminente. Son cuatro kilómetros y el presupuesto es de 24 millones de euros según el estudio informativo.

en la parte occidental, en ambos casos están en redacción los proyectos con inversiones previstas de 71,3 y 37 millones respectivamente. En cualquier caso, la de Briones, aclara Carlos Cuevas, «se está repensando porque hay rechazo por la importante afección al paisaje y el viñedo, por lo que pudiera llegar a replantearse una actuación menor y diferente». Probablemente, conexiones de intersección en Briones y Gimileo. En cuanto a Fuenmayor, el proyecto queda también en suspenso, de momento, hasta ver cómo se va a ejecutar la Ronda Sur de Logroño y ver si es posible aplicar ahí algún tipo de solución (en principio llega hasta Navarrete).

. Sería el único tramo que quedaría pendiente de desdoblar en la parte oriental de la N-232 entre Logroño y Alfaro y, al menos, entra dentro de los objetivos estratégicos que el Gobierno ha enviado al Ministerio de Fomento. La actuación, para la que de momento no hay estudios informativos ni por supuesto proyecto, se divide en varias zonas. Por un lado, la recta de Ausejo, con unos 6 kilómetros, conectaría desde el final de la Ronda Sur (pasado Arrúbal) hasta la actual variante: «La variante de Ausejo se puede adaptar a doble vía, con lo que sería la parte más sencilla en este tramo porque no necesita movimientos de tierras ni puentes o accesos», explica Carlos Cuevas. Y, una vez adaptada la variante, lo que quedaría pendiente es la conexión con la de El Villar de Arnedo.

En este caso los horizontes temporales se van hasta el plazo de finalización de la concesión de la autopista AP-68. Los planes del Gobierno riojano son adaptar el trazado de la autopista como rondas de ambas ciudades, por lo que el plazo para el inicio de cualquiera de estas infraestructuras sería a partir del año 2026. Su conversión en ronda permitiría evitar seguir impactado con nuevas infraestructuras en el paisaje y el territorio de ambas ciudades. «Tenemos un déficit muy importante de infraestructuras -concluye el consejero Carlos Cuevas- por la sencilla razón de que en los años buenos presupuestariamente nos hemos quedado atrás y ahora hay poca disponibilidad de fondos». «En cualquier caso -continúa-, el Gobierno ha reorganizado sus prioridades, con la N-232 y el objetivo de reducir la siniestralidad como principal objetivo y no vamos a dar un paso atrás en nuestras reivindicaciones, aunque, lógicamente, no sólo depende de nosotros».

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