Los graduados de la promoción de plata

El presidente riojano presidió el acto de graduación.
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El presidente riojano presidió el acto de graduación.

En torno a 500 estudiantes recogieron ayer la beca que les acredita como nuevos egresados de la Universidad de La Rioja La UR celebró ayer un acto conjunto de graduación de todas sus facultades con motivo de su 25 aniversario

C. NEVOT

logroño. La Universidad de La Rioja vivió ayer una jornada única y de muchos nervios. En torno a 500 estudiantes de los 600 que se han titulado en el último curso 2016-2017 recogieron ayer, en un multitudinario acto, las becas que les acreditan como nuevos egresados de este campus público.

Durante la celebración, organizada con motivo del 25 aniversario de la creación de la UR, en la que se han titulado más de 23.000 alumnos, el rector, Julio Rubio, incidió en lo «simbólico» de esta jornada que «se quedará siempre con todos nosotros, con vosotros, que os graduáis, y con nosotros, que os acompañamos», apuntó.

Animó a los estudiantes no sólo a adaptarse a la realidad, sino a cambiarla «porque estáis preparados para ello». «Los universitarios -añadió- debéis poner en acción vuestra capacidad de creación, de transformación, y llevar nuevas ideas a las industrias, a las escuelas y centros educativos, a las empresas, a las instituciones y a las organizaciones a las que os incorporéis o que pongáis en marcha vosotros mismos».

El rector animó a los estudiantes a poner en acción su «capacidad de creación y de transformación» Ceniceros instó a los egresados a dar lo mejor de sí mismos para «contribuir al progreso y desarrollo de la región»Desde la creación en 1992 del campus público de La Rioja se han titulado más de 23.000 estudiantesJulio Rubio incidió en lo simbólico de una jornada «que se quedará siempre con nosotros»Varios estudiantes destacaron la cercanía de una universidad a la que ahora dicen adiós

Por su parte, el presidente de La Rioja, José Ignacio Ceniceros, a quien acompañó el consejero de Educación, Alberto Galiana, instó a los nuevos graduados «a dar lo mejor de sí mismos» para contribuir al progreso y desarrollo de la comunidad, tras transmitirles su felicitación por «haber alcanzado vuestra meta con esfuerzo, trabajo y dedicación». «Este es el final de una etapa -dijo-, pero el aprendizaje no termina nunca».

No fueron los únicos discursos. También intervinieron los directores y decanos de cada una de las seis facultades y escuelas, además de Marta García Cueva, una de las alumnas que ayer recogía la beca como graduada en Educación Primaria.

Precisamente, minutos antes de comenzar el acto, García Cueva, compartía con los medios de comunicación su experiencia en la UR. Siempre quiso ser maestra y ayer vio cumplido su sueño. «Hace cuatro años me lié la manta a la cabeza y comencé esta aventura -contó- y aunque al principio fue algo duro porque había perdido el hábito de estudio y estaba con personas de otra generación, el resultado ha sido espectacular».

Ane Ortueta, graduada en Enología, sólo tenía buenas palabras para la Universidad de La Rioja. Ahora trabaja en una multinacional, en un programa hecho a la medida de los graduados que combina formación con trabajo y es ahora cuando, dice, «he sentido que la universidad ha hecho bien su trabajo porque todo lo que se toca en este programa lo ha tocado ya en profundidad en la UR».

David, titulado en Ingeniería Electrónica, destacaba la cercanía del campus público y la «buena» experiencia que ha vivido durante estos años tanto con compañeros como con profesores. Sofía Ezquerro, graduada en Derecho, gracias a las prácticas en el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, ha descubierto que su pasión es ser juez y en ello pone ahora su empeño. Y Mireia Triguero, de Turismo, recuerda con añoranza la vida universitaria y a sus compañeros. «Hace unos meses que acabé la carrera y ya lo echo de menos», lamentó.

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