«La gente ya no ve a los empresarios como demonios sino como creadores de empleo»

El presidente de la patronal riojana, en su despacho, fotografiado esta semana por Diario LA RIOJA. :: jonathan herreros
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El presidente de la patronal riojana, en su despacho, fotografiado esta semana por Diario LA RIOJA. :: jonathan herreros

García-Calzada reivindica la figura del empresariado «por ser el que mantiene la vida de la comunidad» Jaime García-Calzada Presidente de la Federación de Empresarios de La Rioja

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ GALINDO* MJGONZALEZ@DIARIOLARIOJA.COM LOGROÑO.

Coincidiendo con el 40 aniversario de la fundación de la FER, su presidente, Jaime García-Calzada, reivindica en esta entrevista la figura de los empresarios «por ser los que mantienen la vida de la región». Además reclama a la sociedad un acuerdo en infraestructuras «que hacer respetar» para evitar que La Rioja se quede aislada y pide a la administración que facilite la actividad de las empresas.

-¿Cuál es el resumen de estas cuatro décadas?

-Si se hiciese una paleta de colores habría tonos claros y grises: huelgas muy duras como la del metal, convenios sin aprobar, dificultades económicas, cierres de empresas, cambios laborales... Pese a ello, la FER está cada día más viva.

LAS FRASES Paz social «Es un mérito de todos, empresarios y sindicatos, y un atractivo para lograr inversiones empresariales» Déficit de infraestructuras «Es una de las causas que pueden impedir atraer a la región a las empresas que salen de Cataluña» Dimensión empresarial «El 50% de las pymes está en pérdidas, las grandes, en beneficios; estamos abocados a crecer» Reivindicaciones «La burocracia, la economía sumergida y la dispersión normativa que hay en España» El estado de la FER «Es una organización cada día más viva y la única del país que aglutina a todo el tejido empresarial»

-¿Los colores más oscuros de esa paleta se corresponden con la reciente crisis económica?

-Sin duda. Ha sido la crisis más dura y la que más ha durado. Ahora estamos saliendo de ella, aunque a una velocidad lenta en cuanto a recuperación de riqueza y de empleo.

-¿Y los claros? ¿Con la paz social?

-Sí. La paz social, que es un mérito de empresarios y de sindicatos porque todos entendemos que lo mejor para que se desarrolle la economía en tiempos difíciles es llegar a acuerdos resolviendo, por ejemplo, los convenios, es el mayor atractivo que tenemos para que recalen nuevas inversiones empresariales.

-No todos los convenios. Los de comercio llevan bloqueados años.

-Sería importante una normalización, en efecto. Pero hay una dificultad y la señalo claramente: ni los trabajadores ni los empresarios tienen ganas de negociarlos porque ambas partes son conscientes de que el comercio tradicional sigue en una situación muy delicada, no está estabilizado y, en algunos casos, se encuentra contra las cuerdas. Son micronegocios, y los trabajadores y los comerciantes son conscientes de las dificultades de llegar a fin de mes.

-Además de la paz social, uno de los mayores activos que influyen en la decisión de las empresas para instalarse en un territorio son sus infraestructuras de comunicación. La Rioja juega en desventaja.

-Desde luego. Es nuestro mayor obstáculo. Nos estamos quedando totalmente aislados. Pero no es el momento de buscar culpables, si acaso lo somos todos desde hace 30 años porque no nos hemos preocupado de este tema. Es el momento de buscar soluciones y de llegar a un acuerdo de mínimos entre todos los agentes sociales, económicos, partidos políticos, instituciones y organizaciones para ponerlo encima de la mesa y hacerlo valer y respetar. Un acuerdo que marque los plazos de las obras necesarias. Es fundamental. De lo contrario, vamos a dejar a la próxima generación una región totalmente aislada.

-Con sinceridad. ¿Ve mimbres suficientes en el arco parlamentario regional para ese acuerdo?

-Creo que hay predisposición. Lo que hace falta es pensar en región, no en intereses partidistas, sino en los intereses de los ciudadanos.

-¿Se puede afirmar que esta falta de infraestructuras está impidiendo que La Rioja sea refugio de las empresas que abandonan Cataluña por la inestabilidad política e institucional de esa comunidad?

-Creo que es una causa muy importante, sin duda. En todo caso, Madrid es la 'city' económica y la que más atractivo ofrece como centro estratégico para los negocios. De Hecho, las pocas empresas que se van de La Rioja lo hacen a Madrid.

-¿Cómo se encuentra la FER de musculatura asociativa?

-Somos un ejemplo para las patronales españolas. No hay otra que aglutine 65 asociaciones sectoriales. Tenemos todo el tejido empresarial, lo que nos permite medir el pulso y tener una radiografía muy fiable de la economía riojana.

-En esa radiografía, la industria presenta un peso muy alto en el PIB regional. Sin embargo, su talón de aquiles sigue siendo la escasa dimensión.

-El sector riojano es un fiel reflejo del español: el 90% de las empresas tiene menos de nueve trabajadores. Y su futuro, para que sea prometedor, pasa por crecer. Un dato: casi el 50% de las pymes está en pérdidas y las grandes, en beneficios. Es un dato nacional que perfectamente se puede trasladar a La Rioja. Así que para hacer frente a los retos presentes que impone la globalización (industria 4.0, inteligencia artificial, digitalización...) no hay otro camino que ganar tamaño. Yo no sé si hay que ir por el crecimiento propio de las empresas, por alianzas... Pero lo que está claro es que estamos abocados a ello.

-¿Qué preocupaciones le trasladan los empresarios más jóvenes?

-Las mismas que tenía yo con 24 años cuando empecé en el mundo empresarial: poner un producto en el mercado, conseguir clientela y vender. La diferencia son las herramientas de asesoramiento con las que cuentan, que son fantásticas. La propia FER tiene un departamento específico para ellos y también disponen del programa 'Emprende Rioja' que tenemos con el Gobierno regional y la Cámara de Comercio, que es muy exitoso porque a los tres años, casi ocho de cada diez empresas creadas siguen vivas, cuando la tasa normal es que al año desaparezca prácticamente el 80%. Con todo, de los fracasos se aprende por lo que hay que acabar con el mito del empresario fracasado. Es terrible que la gente diga esto.

-En general, ¿la figura del empresario está ya reconocida o todavía perviven prejuicios?

-Hubo una época en la que se nos veía como demonios con cuernos, rabo y un tridente. Creo que la concepción ha cambiado totalmente porque la sociedad se ha dado cuenta de que somos los únicos que creamos empleo. La Administración saca oposiciones, sí, pero el empresario es el que lo arriesga todo y, además, tiene claro que sus mejores activos siguen siendo los trabajadores, aun con las nuevas tecnologías.

-¿Cuáles son las principales inquietudes de la FER y de sus asociados?

-Como organización, estar en todos los foros cruciales para La Rioja porque los empresarios somos los que mantenemos la vida de la región. Además, acabar con la terrible burocracia administrativa, tanto en plazos como en papeleo y, por supuesto, atajar la economía sumergida. Dicen que están luchando contra ella, pero no vemos que eso sea así. Y, por último, poner fin a la dispersión normativa entre comunidades. Aspiramos a una unidad de mercado en Europa, ¿verdad? Pues antes habría que conseguirla dentro del país.

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