«Hay gente de mi edad más que preparada»

Nazaret consulta un libro en casa de sus padres. :: miguel herreros/Miguel Herreros
Nazaret consulta un libro en casa de sus padres. :: miguel herreros / Miguel Herreros
Nazaret

Licenciada en Filología Inglesa por la UR

Teri Sáenz
TERI SÁENZLogroño

Nazaret ha seguido el patrón que muchos padres quisieron a finales del siglo pasado para sus hijos: una sólida formación académica que les permitiera afrontar su edad adulta con garantías de éxito profesional y personal. A sus 28 años, ha cumplido su parte del 'contrato' generacional. Y con nota. Además de una licenciatura en Filología Inglesa por la UR, su currículum incluye (de momento) el dominio de tres idiomas, un máster de la Universidad Complutense en Lingüística Aplicada y otro en camino en Formación de Profesorado que compagina desde septiembre impartiendo clases particulares en una academia de Logroño.

Su objetivo es independizarse, pero asume que aún le queda tiempo para que así sea. «El sueldo es muy razonable para las 14 horas semanales que trabajo, pero ni basta para vivir autónomamente ni tampoco me lo planteo mientras siga estudiando», reflexiona a la espera de poder presentarse a unas oposiciones que puedan facilitarte plaza en algún centro bilingüe. «Si fuese en Madrid, mejor», confía desde casa de sus padres, a donde ha ido yendo y volviendo después de haber vivido en diferentes países. «A diferencia de otros compañeros que se han visto obligados a emigrar por falta de oportunidades, lo mío ha sido una decisión particular para salir de La Rioja y empaparme de otras culturas, conocer otras formas de pensar», explica trazando el mapa de un periplo que primero le llevó a Manchester como Erasmus, luego paró un año largo en Nueva Zelanda para ejercer como profesora en un colegio de su capital, Wellington, becada por el Ministerio y más tarde en Stuttgart (Alemania) dentro de un programa de Voluntariado Europeo. Mucho de lo que ha conocido en el extranjero es lo que echa menos en España.

«Aquí no se valora la experiencia vital como en otros países, donde tener ese bagaje cultural o simplemente saber manejarte es casi más importante que lo académico», opina. Nazaret se considera privilegiada por las oportunidades que se le han presentado y lo que prevé que llegará, pero reconoce que es difícil de generalizar. «No siento frustración por mí, pero sí por infinidad de compañeros con los que he coincidido a lo largo del tiempo», afirma. «Gente de mi edad que está tremendamente preparada -comenta- pero que por una razón u otra no encuentra o no está recibiendo ahora lo que les corresponde».

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