«La función del periodista siempre debe ser levantar las alfombras del poder»

Antonio Rubio, en una imagen de archivo. :: UIMP/
Antonio Rubio, en una imagen de archivo. :: UIMP
Antonio Rubio | Periodista

El exsubdirector del diario El Mundo diserta hoy en Logroño (19.30 horas, Casa de los Periodistas) sobre el papel de la prensa y la información de datos

Teri Sáenz
TERI SÁENZLogroño

La trama de los GAL, el caso Roldán, los papeles del CESID, los desfalcos de la Marbella de Jesús Gil... El catálogo de las informaciones destapadas a lo largo de su carrera por Antonio Rubio (Melilla, 1951) es también el símbolo de cómo la prensa española ha sido crucial en la revelación del lado más oscuro del poder en las últimas décadas. Acompañado por la exresponsable de la sección 'Pruebas de Verificación' en el programa de televisión El Objetivo, Natalia Hernández, y moderados abos por el periodista Jorge Alacid, Rubio reflexiona hoy en La Rioja desde su dilatada experiencia sobre la propia esencia del periodismo.

-¿Es posible el periodismo de investigación en una coyuntura dominada por la crisis y la falta de recursos en tantas redacciones?

-No sólo es posible, sino necesario. Para ello son vitales tres actores: la empresa editora, el director y un buen equipo. Equipos y directores los hay, así que el único problema que podemos encontrarnos son las empresas. En El Mundo publicamos en su momento el escándalo del CESID, luego llegaron los Papeles de Panamá, Football Leaks... Todo ello indica que puede hacerse. La clave reside en tener voluntad y en manos de quién están las empresas o qué quiere hacer el capital que posee las acciones. La función del periodista, en todo caso, siempre debe ser levantar las alfombras del poder.

«El periodismo que se ejerce en provincias es el más complicado porque las presiones son más cercanas»

-¿Dónde queda el poder político en esa red que se teje para empedrar la labor periodística?

-El poder político es primo hermano del económico y siempre tiende a marcar el ritmo de tu trabajo. Por eso, lo que debe hacer un buen periódico es marcar la agenda en función de lo que vaya descubriendo y a partir de ahí investigan la justicia o los parlamentos. El poder político siempre intentará acallar o tapar irregularidades como ocurrió en 1996, cuando el PSOE perdió las elecciones por los papeles del CESID, los fondos reservados, la guerra sucia y sobre todo el nivel de corrupción. Las instrucciones sumariales que estamos viendo hoy hacen ver que un día puede ocurrir lo mismo al PP.

-¿Cabe un periodismo de investigación a nivel local, en medios de comunicación más pequeños?

-Por supuesto. El objetivo del periodismo de investigación no es derrocar un gobierno, sino levantar esas alfombras de las que le hablo. Y eso debe hacerlo cada profesional en su campo, en función de sus posibilidades o su entorno. El periodismo de profundidad más complicado es el que se ejerce en provincias, y merece todo mi reconocimiento, porque las presiones que ustedes pueden sufrir son mucho mayores y más cercanas de las que alguien que trabaja en Madrid o Barcelona.

-Es frecuente que esas revelaciones provengan de una filtración interesada que busca intereses espurios con la publicación.

-El concepto de filtración no es negativo si se trabaja bien. Alguien puede ofrecer un dato, pero la labor periodística consiste en acreditarlo, documentarlo, verificarlo. Confirmar la realidad. A partir de ahí, los documentos constituyen una fuente primaria, hablan por sí mismos al margen de quién y por qué los hayan puesto sobre la pista.

-¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías en ese periodismo?

-El concepto de investigación es único y, a partir de ahí, puede enriquecerse con todas los medios disponibles para interpretar y acceder a datos. Le hago una analogía: un coche puede tener todos los avances técnicos, pero siempre necesitará un buen conductor. En este caso, el profesional precisa tiempo, dedicación, constancia y algo que no siempre abunda, como es escribir bien.

-¿Debe el periodista ofrecer su propia interpretación?

-En el periodismo de investigación, los calificativos sólo pueden colocarse en un sitio: la papelera. Lo que sí cabe para dar valor añadido al tema es que un experto en la materia en cuestión pueda elaborar un artículo explicando los porqués de esa acción. Pero nunca el periodista. Él genera la información y son otros los que tienen que administrarla.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos