La Fiscalía pide cárcel para una exprofesora de la UR que falseó su currículum para ganar una plaza

Vista del Edificio Politécnico de la UR. :: Díaz uriel/
Vista del Edificio Politécnico de la UR. :: Díaz uriel

La exdocente, que se enfrenta a cuatro años y medio de prisión, está acusada de atribuirse trabajos y patentes de otros investigadores en un concurso de méritos

LUIS J. RUIZ

logroño. Hace ahora más de ocho años, la Universidad de La Rioja convocó una plaza de profesor titular -en calidad de funcionario interino a tiempo completo- en el área de Ciencia de Materiales e Ingeniería Metalúrgica (Departamento de Ingeniería Mecánica). Corría el año 2009 y C.B.I., una docente que durante casi tres años y medio ya había impartido clases en el centro universitario riojano, presentó un currículum inmejorable. Los méritos que alegó fueron insuperables para el resto de candidatos y el 2 de octubre el rector de la UR dictaba una resolución por la que le adjudicaba la plaza. Todo hacía indicar que era un concurso de méritos más, inscrito en la rutina burocrática de la universidad. No era así. C.B.I., según explica ahora el Ministerio Fiscal, presentó sus méritos 'edulcorados' haciendo suyos los de otros investigadores (nacionales e internacionales): falseó su currículum para ganar la plaza. Esta mañana (10 horas, Audiencia Provincial) se sentará en el banquillo de los acusados para defenderse de la imputación de un delito continuado de falsedad cometido por funcionario público por el que la Fiscalía solicita una pena de cuatro años y seis meses de prisión, multa de 2.400 euros e inhabilitación especial para ser profesora universitaria durante cuatro años.

Para configurar los méritos suficientes que le aseguraran la plaza, dice el fiscal que C.B.I. se atribuyó publicaciones en las que figuraba como autora una profesora con la que comparte nombre y primer apellido que había colaborado con el grupo de investigación 'Microóptica y Óptica Grin' de la Universidad de Santiago de Compostela, en el que la acusada «nunca colaboró». Además también figuraban «múltiples capítulos de libros, diversas ponencias y comunicaciones» presentadas a congresos científicos que correspondían a otras personas. Y de igual manera se atribuyó dos patentes, una nacional y otra internacional, de terceras personas (entre ellas la de un investigador asiático de idéntico apellido).

La Fiscalía se remonta hasta el 2006 para explicar cómo alteró su currículo. Señala que fue entonces cuando la UR incorporó una aplicación que permitía a los investigadores registrar sus méritos. A grandes trazos, los interesados tenían que aportar un currículo con todos sus trabajos que un funcionario se encargaba de grabar en la nueva herramienta. Posteriormente, los investigadores debían validar los datos incluidos. A partir de ese momento, todos recibían un nombre de usuario y una contraseña con los que podían acceder al programa para actualizar personalmente su currículum e incorporar nuevos méritos. En el caso que se juzgará esta mañana, la grabación inicial tuvo lugar el 27 de julio del 2007. Posteriormente se actualizó, al menos, en octubre de ese mismo año y en enero del 2008.

Según sostiene el Ministerio Público, C.B.I. procedió «no sólo a atribuirse la autoría de determinadas aportaciones por simple coincidencia de su autor con el apellido de la acusada, sino que en el currículo presentado a varios procedimientos alteró algunos de los datos esenciales que configuraban el original de la aportación». Esas modificaciones, concreta la acusación, han consistido en añadir el segundo apellido de la acusada, en modificar la fecha de publicación, en la exclusión de algunos de los autores de trabajos suscritos por varios investigadores e, incluso, en la inserción de su nombre o de terceras personas que no habían intervenido en la investigación.

La UR, tras conocer los hechos que hoy serán juzgados, procedió a suspender provisionalmente el 9 de febrero del 2011 a C.B.I. al tiempo que el 22 de marzo el entonces rector, José María Martínez de Pisón, trasladó al Ministerio Fiscal las actuaciones prácticas en el procedimiento disciplinario interno incoado. La acusada no forma parte del cuerpo de docentes de la UR desde entonces.

En todo caso, otra presunta falsificación de méritos ya obligó a actuar a la Fiscalía contra C.B.I. en el 2009 después de que presentara en la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación del Ministerio de Educación y Ciencia (ANECA) «un currículum en el que aparecían como méritos propios los que correspondían a otras personas». Aquellas diligencias, en todo caso, fueron sobreseídas en enero del 2010 después de que alegara que tras sufrir un accidente, terceras personas recopilaron los artículos que se incluyeron en el currículum.

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