El fiscal pide 13 años de cárcel para un hombre por presunta agresión sexual a la expareja de su hermano

El procesado, un joven de 27 años, se sentará en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Logroño el próximo día 13

C.N. LOGROÑO.

Parecía una noche cualquiera pero no fue así para M.G.. Era la madrugada del 2 de junio del 2013 y, según detalla el escrito de acusación de la Fiscalía, la joven se encontró de forma casual en las proximidades de una discoteca de la capital riojana con su expareja y padre de su hija menor.

Una sentencia judicial prohibía que el hombre se acercase y se comunicase con M.G. desde el 6 de mayo del 2011 hasta el 20 de diciembre del 2013. La medida la había acordado el juzgado de Violencia de Género sobre la Mujer número 1 de Logroño, al parecer por un episodio anterior de malos tratos entre la pareja.

EN RESUMEN

uHechos
Una joven se encontró de forma casual de madrugada con su expareja. Como, al parecer iba bebida, él le ofrece llevarla su casa. Una vez ahí la mete en su cama y él se va. Llega el acusado, hermano de la expareja de la víctima y se tumba sobre ella y la agrede sexualmente.
uDelitos
Para la Fiscalía los hechos constituyen un delito de agresión sexual.
uPena
Pide 13 años de cárcel una indemnización de 12.000 euros por los daños morales, prohibición de que se aproxime a menos de 200 metros de la víctima por catorce años y que permanezca en libertad vigilada durante 10 años una vez que salga de prisión.

Pero como la joven «se encontraba afectada por el alcohol que previamente había consumido» y no quería volver a su casa en esas condiciones, su expareja le ofreció que fuese con él a su casa.

Una vez que llegaron al domicilio del joven, en el que también residían la madre de éste -que en ese momento se encontraba en Murcia- su hermano K.G.T, con el que compartía una habitación de dos camas, y el dueño del piso, llevó a M.G. a su cuarto, le dejó unos pantalones cortos y la acostó en su cama. Acto seguido se marchó.

Tiempo después al mismo domicilio llegó K.G.T., entró en su dormitorio y al ver que en la cama de su hermano no estaba éste sino M.G., se metió en su cama, «se colocó encima de ella, le quitó los pantalones cortos y el tanga que llevaba puestos y la penetró vaginalmente», detalla la Fiscalía en su escrito.

Al principio la joven pensó que la persona que tenía encima era su expareja, pero se percató de que no era así cuando le tocó el pelo. En ese momento encendió la luz y K.G.T. la apagó, y así varias veces. Ella trató de quitárselo de encima empujándole del pecho, pero no lo consiguió dado que él tenía más fuerza. De esta forma, el acusado consiguió penetrarla vaginalmente.

«A discutir, a la calle»

Alertado por el llanto de la joven, el dueño del piso entró en la habitación y les dijo que «no quería ruidos en su casa, que se fueran a discutir y a chillar a la calle».

La mujer se vistió con los pantalones cortos que le había dejado su expareja, metió en una bolsa sus pantalones y sus zapatos, se fue corriendo del lugar y se dirigió a su casa. Una vez ahí, contó todo lo que le había ocurrido a su hermana menor y al novio de ésta y le dio un ataque de ansiedad. Al poco rato acudió una ambulancia, que trasladó a la joven hasta el hospital. El 20 de agosto del 2015, M.G. denunció los hechos.

Por auto del 6 de octubre del 2015 se acordó prohibir al acusado que se acercase a la persona, lugar de trabajo y domicilio de la expareja de su hermano en un radio de 200 metros, así como que se comunicase con ella por cualquier medio. La medida se prolongó durante la tramitación de las diligencias de este procedimiento.

Para el Ministerio fiscal los hechos que describe en su escrito de acusación son constitutivos de un delito de agresión sexual por el que pide que se imponga al procesado una pena de trece años de prisión e inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.

La Fiscalía también reclama que K.G.T., de 27 años y de nacionalidad colombiana, no se acerque a su presunta víctima a menos de 200 metros, ni de su lugar de trabajo ni de su domicilio, de los lugares que frecuente y no se comunique con ella por ningún medio en 14 años.

La acusación pública solicita, además, que el procesado, una vez que salga de prisión, esté en libertad vigilada por un periodo de diez años y pague 12.000 euros a M.G. en concepto de indemnización por los daños morales que le ocasionó y una cantidad que de momento no determina por los daños y perjuicios que le hubieran podido producir.

El juicio contra este joven acusado en el que tendrán que rendir cuentas por los hechos que le imputa la Fiscalía se celebrará el próximo día 13 en la Audiencia Provincial de Logroño a partir de las diez de la mañana. A la vista oral están citados como testigos, entre otros, la propia víctima, que previsiblemente y si no hay conformidad entre las partes sobre los hechos y la pena a imponer, será la primera en testificar, después de que haya declarado en primer lugar el acusado. También están citados la hermana pequeña de la víctima y el hermano del procesado.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos