Los salvadores riojanos de los animales

Personal de la Fombera, el pasado viernes con dos de los ejemplares que se recuperan en el centro.:: /Miguel Herreros
Personal de la Fombera, el pasado viernes con dos de los ejemplares que se recuperan en el centro.:: / Miguel Herreros

El CRFS de La Fombera ingresó el pasado año 632 animales silvestres, 499 de ellos vivos, de los que 259 lograron recuperarse | La Consejería edita 10.000 ejemplares de un folleto con consejos para reforzar y optimizar la colaboración ciudadana

Roberto G. Lastra
ROBERTO G. LASTRALogroño

Se han convertido en los ángeles de la guarda de los animales no domésticos de La Rioja. Creado en 1985, el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Fombera (CRFS), dependiente de la Dirección General de Medio Natural del Ejecutivo riojano, trabaja a destajo. Cada año más. Solo el pasado 2017 llegaron a sus instalaciones 689 ejemplares, 632 de ellos silvestres, 499 vivos, 66 más que en el 2016 y 211 por encima de la cifra del 2010.

Una técnico revisa un nido con polluelos.
Una técnico revisa un nido con polluelos. / G.R.

En los últimos 15 años, 2.872 de los 4.917 animales ingresados vivos en el centro fueron recuperados y devueltos a su hábitat, lo que supone el 58,4%. Con una tasa de recuperación del 51% el pasado año, algo inferior a la media de los últimos ejercicios por el incremento de los ingresos, 250 de los ejemplares sanaron y pudieron recuperar su vida en libertad. Con el resto, nada se pudo hacer: 132 fallecieron, 91 fueron sacrificados por irrecuperables y 17 más fueron cedidos por el mismo motivo.

Cómo actuar

¿Qué hacer si el animal tiene problemas de supervivencia?
Alejarnos lo suficiente para no asustarlo. Asegurarnos de que sufre un problema. Algunos animales asustados simulan estar lesionados o enfermos. Llamar lo antes posible al 112 de SOS Rioja, para contactar con el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de La Fombera y hacer caso a sus indicaciones. Si es posible, esperar la llegada del personal del CRFS o de los agentes forestales. Si no es posible, comunicar la ubicación del modo más preciso posible.
Corzos, ciervos, jabalíes, murciélagos y erizos. De los primeros, no hay que recoger las crías por creerlas abandonadas. Hay que alejarse sin asustarlas ni tocarlas. En el caso de murciélagos y erizos, si no se aprecian heridas o fracturas, con guantes, depositar a los primeros en grietas u orificios de una pared y a los segundos, en un lugar protegido (setos, zarzales...). Vencejos. Si no se aprecian heridas o fracturas, trataremos de que vuelen por sí mismos desde la palma de nuestra mano. Lagartos, culebras, ranas, sapos y tritones. Es posible trasladarlos a zonas adecuadas para su liberación. En caso de las víboras, controlar al ejemplar hasta que llegue el personal del CRFS o el agente forestal. Tortugas y otras especies invasoras. Retenerlas si es posible y dar aviso al 112 para su retirada. Nidos y madrigueras. Esta prohibido molestar a los animales que se están reproduciendo o destruir los lugares donde lo hacen. Si es un lugar peligroso o produce molestias, llamar al 112.
¿Qué hacer si encontramos un animal silvestre muerto?
Atropellos. Garantizar nuestra seguridad y la del resto. No parar ni bajarse del vehículo. Avisar al 112 en cuanto sea posible. Tendidos eléctricos y venenos. Dar parte para tratar de modificar las estructuras y en los envenenamientos, para investigar. No manipular nunca los ejemplares.

La estadística del centro también permite desglosar el motivo del ingreso y, a la vez, las posibles soluciones. Con 323 casos por causas naturales, 289 de ellas externas -caídas de polluelos, encuentros fortuitos o accidentes naturales- y 34 internas -desnutrición y enfermedades-, el otro capítulo, el de las causas no naturales casi se iguala en cifras, 304, de las que 216 fueron indirectas -tráfico, alambradas, tendidos eléctricos...- y 88 directas -expolio, disparos, tenencia en cautividad...-.

Notificación y cautelas

Con la colaboración ciudadana como herramienta imprescindible de su labor, la mejora de su efectividad pasa por reforzar y optimizar la ayuda social. Para ello, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente acaba de editar 10.000 ejemplares de un folleto en el que a lo largo de 16 páginas se sintetizan los consejos clave para actuar adecuadamente en las distintas situaciones y con las diversas especies silvestres, muchas de ellas protegidas por la legislación (ver ficha adjunta superior).

Un ave yace muerta a los pies de un tendido eléctrico.
Un ave yace muerta a los pies de un tendido eléctrico. / G.R.

Con el aviso telefónico al 112 para contactar con el CRFS de La Fombera como primer mandamiento, desde la Consejería se recuerda para ayudar efectivamente a estos animales se precisan, en la mayoría de los casos, conocimientos profesionales, medios materiales y autorización. «No debemos caer en la tentación de tratar de curarlo nosotros mismos ni mucho menos llevárnoslo a casa, ya que no tenemos ni las instalaciones ni los conocimientos necesarios, y por otra parte, a veces puede tratarse de especies protegidas o por el contrario, de especies invasoras», advierten las mismas fuentes.

Como segunda norma general, la Consejería recomienda no recoger ni manipular un ejemplar herido, porque además de que «no son animales domésticos, por lo que su instinto va a ser el de escapar de su captor, atacándole si es preciso», hay algunas especies de polluelos y crías que parecen abandonadas cuando no es así.

Portada del folleto editado por Medio Natural.
Portada del folleto editado por Medio Natural. / G.R.

En el caso de los animales muertos, el ruego es el mismo: «No tocarlo bajo ningún concepto» y avisar rápidamente al 112, porque el personal del CRFS o los agentes forestales investigarán las causas y su labor permitirá salvar a otros ejemplares en aquellos casos en los que se puedan corregir los motivos del fallecimiento: envenenamientos, electrocuciones, heridas por disparo...

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